El laberinto de Keylor Navas

El final del verano tiene una fecha oficial y otra deportiva. Incuestionable es que entre el 22 y el 24 de septiembre, el equinoccio de otoño toma el protagonismo en el Hemisferio norte. Pero para una gran mayoría, la fecha que baja de verdad el telón de la estación veraniega es la que marca el inicio de la Champions. Esta noche, en el Santiago Bernabéu, la celestial música de Haendel pondrá el tono melancólico a los recuerdos vacacionales a la vez que inyectará de nuevo de ilusión a los amantes del fútbol, que tienen en la Champions el producto de ocio perfecto para que la espera hasta el próximo verano sea lo más entretenida posible.

Para empezar, el Real Madrid, trece veces campeón de Europa y ganador de cuatro de las últimas cinco ediciones, recibe a la Roma, semifinalista el curso pasado y rival más peligroso de su grupo. Lo hará con su habitual once de gala y una gran duda, ¿Keylor o Courtois? Lopetegui, como en él es habitual, guarda en caja fuerte su decisión: «No voy a decir absolutamente nada de quién jugará contra la Roma. Tenemos unas magníficas soluciones para ese puesto y tomemos la decisión que tomemos, seguro que acertaremos».

No le falta razón al técnico blanco. La portería del Real Madrid tiene desde este verano dos guardametas del top cinco mundial, situación que recuerda a épocas recientes, con la bicefalia de Casillas y Diego López, y Casillas y Keylor Navas, pero al costarricense, tras tres temporadas de indiscutible titularidad y méritos contrastados, le está costando digerir su suplencia.

Doble oportunidad

El plan de Julen tenía el partido de hoy como meta. Los dos primeros partidos de Liga los jugaría Keylor y los siguientes serían para Courtois, más necesitado de entrenamientos antes de meterse en competición. Una vez vistas las dos opciones, llegaría el estreno de Champions, encuentro señalado en rojo por ambos arqueros. La titularidad de esta noche contiene una señal intangible de gran valor. Ser el elegido en la Champions es situarse en la pole de la portería del Real Madrid. Pensar lo contrario es vivir en los mundos de Yupi. Y Keylor lo sabe. Como es consciente del mensaje que transmite el club a nivel interno en cuanto la preferencia en la portería.

Navas, al igual que Courtois, también supo de primera mano el plan trazado por Lopetegui, pero aún así no entiende por qué tan pronto ha sido puesto en cuestión su titularidad. Considera que no hay motivos deportivos para ello, aunque también ha transmitido a su técnico que no bajará la guardia: «Es un luchador y está haciendo lo que esperábamos de él. Competir», confirmó ayer Lopetegui.

Keylor tiene aún dos años de contrato y una ficha de 4,6 millones de euros netos por temporada, y en ningún momento se ha planteado su salida del club. Solo una hipotética suplencia en la Champions y el escaso consuelo de partidos sueltos en Liga y la Copa, podrían hacerle replantearse su situación: «Hoy no se le pasa por la cabeza, pero en diciembre, si es un suplente habitual, entraría dentro de lo razonable un cambio de opinión», desvela su entorno. De momento, Navas se refugia en su laberinto y cuenta las horas ilusionado esperando la elección de hoy de Julen Lopetegui.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!