El instructor del caso Cursach ordena devolver los teléfonos móviles que incautó a dos periodistas

El actual instructor del caso Cursach, el juez Miquel Florit, ha ordenado la devoluci√≥n de los tel√©fonos m√≥viles que orden√≥ incautar el pasado 11 de diciembre al periodista de ¬ęDiario de Mallorca¬Ľ Jos√© Francisco Mestre y a la redactora de Europa Press Blanca Pou. A dicha periodista le fue requisado adem√°s diverso material inform√°tico, que ahora le ser√° igualmente devuelto. El magistrado hab√≠a ordenado la incautaci√≥n de material y documentos a ambos profesionales en el marco de una investigaci√≥n interna sobre las filtraciones period√≠sticas habidas desde hace tiempo en esta macrocausa.

Cabe recordar que en el caso Cursach se investiga desde hace cinco a√Īos la existencia de una presunta trama de corrupci√≥n policial, pol√≠tica y empresarial cuyo impulsor ser√≠a el principal empresario del sector del ocio nocturno de Baleares durante d√©cadas, Tolo Cursach. El primer instructor de la causa, el juez Manuel Penalva, fue apartado del proceso el pasado mes de marzo por la Audiencia Provincial de Palma por ¬ęp√©rdida de apariencia de imparcialidad¬Ľ. Su sustituto pas√≥ a ser el juez Florit.

La decisi√≥n tomada el pasado 11 de diciembre por Florit suscit√≥ numerosas muestras de apoyo hacia los dos periodistas afectados y manifiestos de defensa del secreto profesional. La respuesta de ¬ęDiario de Mallorca¬Ľ y de Europa Press fue, por su parte, presentar una querella contra Florit por los presuntos delitos de prevaricaci√≥n judicial, contra la inviolabilidad de domicilio y contra el ejercicio del derecho al secreto profesional del periodista. Dicha querella fue admitida ya a tr√°mite.

Ambos medios han solicitado ahora, por escrito, que la devoluci√≥n del material requisado hace dos semanas se acompa√Īe con un informe sobre ¬ęla realizaci√≥n o no de cualquier apertura, inspecci√≥n, examen, registro, copia o manipulaci√≥n¬Ľ de los dispositivos incautados. Dichos medios tambi√©n requieren que se les informe sobre ¬ęel lugar o lugares donde han estado depositados los objetos¬Ľ y sobre ¬ęlas personas que hayan tenido acceso a los mismos¬Ľ. Mestre y Pou recibieron el pasado lunes sendas llamadas de los Juzgados en las que se les comunic√≥ a los dos que pod√≠an ir a recoger sus m√≥viles. Sin embargo, ambos periodistas quieren que dicha decisi√≥n se les notifique ¬ęen debida forma¬Ľ y que se les cite para la devoluci√≥n del material requisado.

Un caso complejo

Las mencionadas filtraciones period√≠sticas hab√≠an motivado, por otro lado, que agentes de Asuntos Internos iniciasen meses atr√°s una investigaci√≥n para intentar averiguar qui√©nes habr√≠an estado detr√°s de dichas filtraciones. Las primeras sospechas recayeron sobre el Grupo de Blanqueo de la Polic√≠a Nacional de Palma, recientemente desmantelado, cuyos miembros llevaron el peso de la investigaci√≥n del caso Cursach durante a√Īos. En ese contexto, el exjefe del Grupo de Blanqueo y un agente de dicha extinta unidad fueron detenidos el pasado 19 de diciembre por el presunto delito de ¬ędescubrimiento y revelaci√≥n de secretos¬Ľ. Tras acogerse a su derecho a no declarar, ambos quedaron en libertad con cargos, a la espera de comparecer en un futuro ante el juez.

Los or√≠genes de la macrocausa conocida hoy como caso Cursach se remontan a 2013. En aquellas fechas, el entonces instructor de la causa, el juez Manuel Penalva, y el fiscal Miguel √Āngel Subir√°n empezaron a investigar una posible trama de corrupci√≥n en el seno de la Polic√≠a Local de Palma y de Calvi√°, que habr√≠a estado m√°s o menos activa a lo largo de las dos √ļltimas d√©cadas. Para Penalva y Subir√°n, formaban tambi√©n parte de dicha supuesta red delictiva Cursach ‚ÄĒque pose√≠a negocios en ambos municipios‚ÄĒ, antiguos dirigentes locales del PP y funcionarios de distintas administraciones.

Seg√ļn esa hip√≥tesis, el magnate isle√Īo habr√≠a contado durante a√Īos con la ¬ęprotecci√≥n¬Ľ de polic√≠as, cargos pol√≠ticos y funcionarios, que habr√≠an favorecido sus negocios a cambio de d√°divas y regalos, mientras que habr√≠an perjudicado a los de la competencia con continuas inspecciones y sanciones. Esa acusaci√≥n ha sido siempre negada de manera rotunda por el propio Cursach y por sus colaboradores.

La pieza principal

A lo largo del √ļltimo lustro, el caso Cursach se ha ido ampliando poco a poco, por lo que hoy cuenta ya con diversas piezas separadas. Por lo que respecta a la pieza principal, ser√° dilucidada ya en breve. De hecho, recientemente la Fiscal√≠a Anticorrupci√≥n present√≥ su escrito de acusaci√≥n en relaci√≥n a dicha pieza, en el que pide ocho a√Īos y medio de prisi√≥n para Cursach por los presuntos delitos de integraci√≥n en grupo criminal, cohecho, coacciones y prevaricaci√≥n. El Ministerio P√ļblico quiere que se sienten en el banquillo otras 23 personas adem√°s del empresario, entre las que se encuentran empleados de Cursach, funcionarios y una quincena de polic√≠as locales de Palma. En el escrito de acusaci√≥n se se√Īala, por ejemplo, que algunos agentes habr√≠an sido invitados a fiestas con prostitutas que habr√≠an tenido lugar en la discoteca Tito‚Äôs, cuyo propietario era Cursach. En dichas fiestas, supuestamente, tambi√©n se consum√≠an drogas.

Este ser√° el segundo juicio al que se enfrente el empresario mallorqu√≠n. Cabe recordar que el Juzgado de lo Penal n√ļmero 7 de Palma le conden√≥ el pasado mes de junio a ocho meses de c√°rcel por un delito de tenencia il√≠cita de armas. La sentencia, que hab√≠a sido recurrida, fue confirmada el pasado mes de octubre por la Audiencia Provincial de Palma. La mencionada sentencia condenatoria no implic√≥ el ingreso de Cursach en la c√°rcel, ya que se tuvo en cuenta que el magnate hab√≠a pasado previamente 13 meses en prisi√≥n provisional, entre marzo del pasado a√Īo y abril de este a√Īo, por orden del juez Penalva. El empresario qued√≥ en libertad con cargos despu√©s de haber abonado la fianza de un mill√≥n de euros exigida por la Audiencia Provincial.

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