El incendio de Llutxent, el más grande en el verano menos malo de la década en España para el fuego

El incendio más extenso del verano que acaba de concluir en toda España fue el declarado en Lluxent y otros seis municipios valencianos del 6 al 12 de agosto, que arrasó 3.720 hectáreas y obligó a desalojar de sus casas a alrededor de 2.500 vecinos de zonas próximas. Se trata del dato más negativo del -no obstante- balance estival menos malo de la última década en el conjunto del país.

El fuego ha quemado en total 11.773,40 hectáreas durante este verano en España -una tercera parte en el citado incendio de la provincia de Valencia-, lo que supone un 77,2% menos en comparación con la media de la última década y la cifra más baja del decenio, a lo cual contribuyó un mes de julio atípico de tormentas fuertes casi diarias en el norte peninsular y temperaturas normales, y una primera mitad de septiembre tormentosa en el Mediterráneo.

Los datos provisionales proporcionados por las comunidades autónomas al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, recogidos por Servimedia, indican que entre el 17 de junio y el 16 de septiembre de este año se quemaron 11.773,40 hectáreas, cuando la media de la década es de 51.603,69.

Se trata de la cantidad más baja del decenio, por delante de las de 2008 (14.297,83), 2014 (14.985,32), 2011 (20.460,24) y 2010 (31.126,20), mientras que los peores veranos fueron los de 2012 (133.750,08), 2009 (75.753,95), 2017 (67.590,05) y 2015 (59.053,27).

En los tres meses veraniegos se produjeron 2.824 siniestros, de los que 552 fueron incendios (que arrasaron al menos una hectárea) y 2.272 conatos (con menos de una hectárea quemada).

De las hectáreas calcinadas en verano, un total de 2.014,79 corresponden a vegetación herbácea (pastos y dehesas) y el resto a vegetación leñosa, concretamente 7.387,12 hectáreas de matorral y monte abierto, y 2.371,49 de superficie arbolada.

El mejor año

En el balance global del año también se trata del mejor de la década en cuanto a incendios forestales en España porque entre el 1 de enero y el 16 de septiembre han quedado calcinadas 20.613,63 hectáreas, esto es, un 74,6% menos que el promedio del decenio.

El peor año es 2012 (204.209,15 hectáreas arrasadas), seguido de 2009 (115.330,74) y 2017 (105.846,70), y los mejores son 2018 (20.613,63), 2014 (46.316,00) y 2008 (46.842,77).

El noroeste peninsular (Asturias, Cantabria, Galicia, País Vasco y las provincias de León y Zamora) concentraron un 37,78% de los incendios y conatos forestales en lo que va de año, en tanto que el resto de siniestros se repartieron entre las comunidades interiores (las provincias de las regiones no costeras, salvo León y Zamora), con un 36,93%; el área mediterránea, con un 24,67%, y Canarias, con un 0,63%.

En cuanto a la superficie forestal arrasada por el fuego, un 37,44% pertenece al noroeste; un 35,93% al área mediterránea; un 24,64% a las comunidades interiores, y un 2,00% a Canarias.

La mayor cantidad de superficie arbolada calcinada se produjo en la zona mediterránea (40,82%), por delante del noroeste (29,34%), las comunidades interiores (19,48%) y Canarias (10,36%).

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