El Gobierno gallego afea a Sánchez el «duro Brexit» con las térmicas

La respuesta social por el inesperado c ierre de la central de As Pontes que Endesa anunció el pasado viernes se agudiza debido a los puestos de trabajo en juego y el futuro de una comarca altamente dependiente de esta industria. A la espera de la cita que este miércoles reunirá al Gobierno autonómico con representantes de los trabajadores, del Concello y del Ministerio de Transición Ecológica —y a la que está previsto que asista la propia ministra, Teresa Ribera— todas las acusaciones se dirigen a la política industrial amparada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Las declaraciones más duras contra esta gestión las vertió este lunes el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que reprochó al socialista el «Brexit» duro que está aplicando a las centrales térmicas del país.

Tras recordar la inversión de 200 millones de euros para evitar el cierre de la central, adaptándola a la nueva normativa, Rueda reconoció la «preocupación máxima» de la Xunta por una decisión que calificó de «imprevisible». «Ahora nos enteramos de que las térmicas van a desaparecer sin ningún tipo de alternativas. Es una especie de Brexit duro contra una industria fundamental para Galicia, que da trabajo a mucha gente», afirmó el popular para poner sobre la mesa su análisis de la situación. Y es que, en opinión de Rueda, el cierre es fruto de una política de transición energética «que va hacia ninguna parte» y que «deja a tanta gente en la calle y sin alternativas». Las críticas en este sentido apuntan a que este cierre provocará que Galicia sea deficitaria energéticamente y la abocará a que tenga que importar la energía de otras centrales que están en Francia y Marruecos, «que producen energía también con carbón, pero sin los controles que estaba instalando Endesa para funcionar con todas las garantías» en As Pontes.

En sintonía con estas declaraciones y dejando entrever la estrategia de la Xunta de cara a la reunión de mañana, el titular de Economía en la Comunidad reveló ayer que, durante este encuentro con el Ministerio, Galicia reclamará «firmeza» con una transición energética «planificada» y solicitará a Madrid que «reconsidere la decisión de cerrar las centrales térmicas» en España, además de reformas fiscales como «eliminar el céntimo verde». En palabras de Francisco Conde, la solución debe pasar por que el Gobierno, que es quien «tiene las competencias» en este ámbito, acometa reformas como «eliminar el céntimo verde» e implemente «alternativas vinculadas al mecanismo de pago por capacidad» —como ya hacen otros países de Europa— para «garantizar» que la producción se mantenga conforme a la directiva de emisiones.

Un «no» unánime

Con cerca de 800 familias pendientes del horizonte vital de la mayor térmica de España, las reacciones al abrupto anuncio no cesan. Desde Ferrol, el portavoz del grupo municipal del PP, José Manuel Rey Varela, presentó ayer en el registro municipal una petición para celebrar un pleno extraordinario que aborde la situación que se generará en este comarca tras la temida clausura. En caso de que no se reabra, Rey avanza que solicitarán la dimisión de la ministra de Transición Ecológica. «No vamos a consentir ni por acción ni por omisión el cierre de esta central, que es clave para los empleos de ahora y también para el futuro», proclamó el portavoz municipal.

La misma censura hacia la aparente falta de previsión fue esgrimida por la viceportavoz del Grupo Común da Esquerda, Luca Chao, que lamentó que «el Gobierno central no hiciese nada para una transición ordenada y justa». Por su parte, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, consideró que Endesa «no puede irse de rositas» tras haber obtenido «beneficios multimillonarios» con estas instalaciones.

Según Gonzalo Caballero, líder del PsdeG, la solución al conflicto pasa por llevar a cabo los trámites necesarios para garantizar que pueda mantenerse el empleo en la central con fuentes de energía alternativas, apelando a que la reducción de las emisiones de carbono es un «requisito sine qua non para el mundo de futuro».

El rechazo unánime a una clausura que —para muchos— convertirá a esta comarca en la más castigada por el paro de toda Galicia, tuvo ayer su máximo exponente en la reunión que mantuvieron una veintena de alcaldes llegados de Ferrolterra, Eume, Ortegal, A Mariña y A Terra Chá. Su grito en contra de la desaparición de la térmica resonó en localidades como Cervo, cuyo regidor valora ya una huelga general en Galicia el día 16 en defensa de Endesa en As Pontes y de Alcoa en San Cibrao. Dejando su ideología política a un lado, los participantes en la reunión convocada por el regidor de Ferrol rubricaron una declaración institucional que señala en una única dirección: la de la «reactivación industrial» de la zona.

La suma de esfuerzos que desencadenó el anuncio del pasado viernes se materializará este martes en una caravana de camiones y vehículos que partirá desde As Pontes hacia La Coruña como símbolo de protesta. El sector de los transportistas vinculados a la actividad de As Pontes, parada desde el pasado abril, denuncian ya más de una treintena de despidos. La térmica suma 160 personas en plantilla y otras 600 trabajando para compañías auxiliares. Además, unos 150 camiones se encargaban del traslado del carbón importado desde el puerto de Ferrol hasta As Pontes.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!