El fuego amigo abrasa el ¬ęproc√©s¬Ľ

Instrucciones para el desbordamiento. Re√ļne un pu√Īado de estudiantes haraganes, algunos jubilados con demasiado tiempo libre y ganas de emociones patri√≥ticas y tendr√°s un CDR. Cambia colgar lacitos por una carretera con neum√°ticos ardiendo y colapsar√°s la movilidad viaria. Ponles un fan√°tico en la Presidencia y tendr√°n a Torra con su violento exordio del ¬ę¬°apretad, que hac√©is bien en apretar!¬Ľ. El 21-D se visualiz√≥ la esquizofrenia del independentismo: peronismo basculante entre la revoluci√≥n de las sonrisas y la de los pasamonta√Īas. Antes, cuando las ¬ędiadas¬Ľ de coreograf√≠a norcoreana, √ímnium y ANC se jactaban de ¬ęno romper ni una papelera¬Ľ; ahora se revientan contenedores, se trinchan sem√°foros y se insulta o agrede a periodistas‚Ķ El kit del activista se ha ampliado: de la sucinta camiseta y la mochila a las piedras, botes de humo, botellas rotas y toda suerte de objetos arrojadizos. La escena del manifestante maduro que intenta frenar la violencia de los j√≥venes b√°rbaros encapuchados ilustra la magnitud del desbordamiento. El fuego amigo de esos incontrolables compa√Īeros de viaje -¬ęingobernables¬Ľ, rezaban sus pancartas- abrasa el ¬ęproc√©s¬Ľ. Ser√° el triunfo de la consigna del caos: ¬ęel pueblo manda, el gobierno obedece¬Ľ. Ser√° el resultado de la frustraci√≥n de una masa enga√Īada demasiado tiempo con rep√ļblicas de farol. El para√≠so de quienes vieron en la movilizaci√≥n permanente la impunidad del gamberrismo. Aunque los optimistas digan que lo de ayer no fue el apocalipsis, la brecha entre el independentismo posibilista y la gimnasia revolucionaria Torra ¬ęel apretador¬Ľ se acent√ļa cada d√≠a. Frente a la imagen ¬ęflower power¬Ľ del acto de √ímnium en la estaci√≥n de Francia, la trifulca del Paralelo, Drassanes y V√≠a Layetana. John Elliott, que lleva m√°s de medio siglo indagando en la psicolog√≠a catalana, revela en ¬ęCatalanes y escoceses¬Ľ la doble faz del separatismo: ¬ęAl emprender este desgraciado proceso, que se metamorfose√≥ demasiado f√°cilmente en ‚Äėel proc√©s‚Äô, el nacionalismo catal√°n, a pesar de su cara amable, ha sido incapaz de disimular la fealdad que se escond√≠a tras la sonrisa¬Ľ. El relato victimista del pueblo c√≠vico y pac√≠fico que solo quer√≠a votar el 1-O y era apaleado por la malvada polic√≠a espa√Īola qued√≥ el 21-D desmontado y desmentido. El 1-O los mossos no cumplieron con su obligaci√≥n y el 21-D actuaron coordinados con el CNP, la Guardia Civil y la Guardia Urbana. Insultada con el repertorio habitual -¬ęfuera las fuerzas de ocupaci√≥n¬Ľ, ¬ęno os merec√©is la senyera que llev√°is¬Ľ- la polic√≠a auton√≥mica evit√≥ que el lema de los agitadores -¬ędesbord√©moslos¬Ľ- triunfara como en ocasiones anteriores. El relato del 1-O iba de tietas y escolares protegiendo urnas en los colegios e institutos; el del 21-D, de unos CDR que pretend√≠an colapsar la reuni√≥n del gobierno espa√Īol cortando avenidas y afectando l√≠neas de autobuses. ¬°Hasta intentaron suspender el pleno municipal! Colau les neg√≥, por una vez, el capricho: CUP, ERC y PDECat abandonaron el pleno para ir a lo suyo: la calle. El consejo de ministros decidi√≥ que el aeropuerto del Prat se llame Josep Tarradellas y rechazar el consejo de guerra contra Llu√≠s Companys. Tarradellas y Companys: responsabilidad frente a demagogia. En octubre del 34, el primero se distanci√≥ del segundo. Los dos mejores cronistas del periodismo catal√°n tomaron nota. Agust√≠ Calvet, Gaziel: ¬ęDenc√†s, me aseguran, ha desbordado a Companys (que, seg√ļn dicen, no se enter√≥ de la salida a la calle del somat√©n armado hasta que ya estaba hecha), pero Bad√≠a est√° desbordando a Denc√†s y es el verdadero due√Īo del momento¬Ľ. Pla: ¬ęSi se dedican a la pol√≠tica demag√≥gica, ¬Ņqui√©n podr√° evitar que un demagogo m√°s audaz siegue la hierba bajo sus pies y les desbanque? Companys ha sido desbordado por Denc√†s. Y Denc√†s, ¬Ņpor qui√©n habr√° sido desbordado? ¬ŅPor Bad√≠a? Y Badia, ¬Ņpor qui√©n habr√° sido desbordado? Es la cadena de los desbordamientos¬Ľ. La Esquerra gobernante, desbordada por el fascistoide Estat Catal√† de Bad√≠a y sus escamots de uniforme verde oliva. Cuando el general Batet abort√≥ el golpe del 6 de octubre, Denc√†s huy√≥ por una alcantarilla para reaparecer en la Italia de Mussolini. No fue aquel el primer desbordamiento en la pat√©tica ejecutoria de Companys. En julio del 36, fue desbordado por la CNT-FAI y en mayo del 37 desbordado por los estalinistas que aplastaron al POUM y al anarquismo‚Ķ Frente a su inepcia, el sentido de la responsabilidad de Tarradellas intentando ordenar el caos con una ley de colectivizaciones que garantiz√≥ el funcionamiento de gran n√ļmero de empresas. Bautizar el aeropuerto con el nombre del m√°s honorable presidente que ha tenido la Generalitat no gusta a quienes desconocen la lealtad al Estado. Tarradellas, el De Gaulle catal√°n: preserv√≥ la dignidad de la instituci√≥n, abomin√≥ del rid√≠culo. Por eso, la decisi√≥n del gobierno no agrad√≥ a Puigdemont ni a Torra, ep√≠gonos del peor Companys. El agravio eterno, amalgama del independentista que ya no sonr√≠e: el pasamonta√Īas le tapa la cara.

Lee m√°s: abc.es


Comparte con sus amigos!