El fallecido en Cu√©llar sufri√≥ la cornada en un lugar ¬ęprohibido¬Ľ del encierro

Cu√©llar se viste de luto tres d√≠as para despedir a su vecino A. A., de 61 a√Īos de edad. El municipio segoviano enmudeci√≥ este jueves al conocer la noticia que empa√Ī√≥ el quinto y √ļltimo encierro del verano: un hombre de 61 a√Īos muri√≥ tras recibir dos cornadas en el t√≥rax y en el cuello. La cogida tuvo lugar en la zona conocida como el ¬ęembudo¬Ľ, la m√°s ¬ępeligrosa¬Ľ del recorrido.

Un toro rezagado de la ganader√≠a Sim√≥n Caminero se dio la vuelta y se lanz√≥ hacia uno de las tapias donde termina la ruta por el campo. ¬ęEn esta zona no se puede situar nadie, hay una se√Īal que indica que est√° prohibido permanecer ah√≠¬Ľ, recalc√≥ el alcalde de Cu√©llar, Carlos Fraile, en declaraciones recogidas ayer por Ical. Aunque los vecinos saben que no pueden ver desde esa zona el encierro, el muro se llena de cuellaranos que ya lo asumen como una tradici√≥n veraniega.

En las im√°genes que ayer recorrieron como la p√≥lvora Twitter y Facebook se observa c√≥mo el toro, para sorpresa de la decena larga de espectadores que se atrevieron a acercarse hasta el lugar ¬ęprohibido¬Ľ, cambia de repente de direcci√≥n y se obceca con el muro que se encuentra en la bajada hacia las calles de Cu√©llar. El p√ļblico, que se percata de que la res se ha dado la vuelta, intenta subirse r√°pidamente a la tapia, de aproximadamente unos dos metros de altura. Hay quienes consiguieron escalar hacia la parte m√°s alta y segura, otros que sufrieron un fuerte empuj√≥n del toro lanz√°ndoles al suelo, pero la v√≠ctima fue la que se llev√≥ la peor surte al sufrir una aparatosa cogida que termin√≥ con su vida.

Tras la embestida, los caballistas se llevaron r√°pidamente de la zona al animal para que un todoterreno que estaba cerca del lugar de los hechos pudiera acercar al hombre de 61 a√Īos al casco urbano. Ya en las calles de Cu√©llar, una ambulancia lo traslad√≥ directamente a la enfermer√≠a de la plaza de toros, donde lleg√≥ ya sin vida.

Cu√©llar, un municipio segoviano de unos 9.500 habitantes, presume de albergar el encierro m√°s antiguo de Espa√Īa. Sus inicios se remontan al siglo XV. El desarrollo del recorrido consta de tres partes: una primera entre pinos, una segunda por el campo y una tercera por las calles de la localidad. A las 8.00 horas, los organizadores sueltan a los toros y los cabestros desde los corrales que hay en la vega del r√≠o Cega, en pleno mar de pinares, una zona arbolada del t√©rmino. Desde all√≠, los caballistas conducen hasta el casco urbano a los animales. Incluso cruzan la carretera SG-205, que va desde Cu√©llar a Cantalejo, cortada al tr√°fico a primera hora de la ma√Īana. Una vez atravesada la calzada, los toros contin√ļan su largo recorrido campero. El trayecto, ampl√≠o y abierto, no impide que la manada se escape. Solo los jinetes pueden controlar la direcci√≥n de los animales bravos. En el tramo final de esta segunda parte del encierro se encuentra el archiconocido ¬ęembudo¬Ľ, una zona ¬ępeligrosa y poco aconsejable¬Ľ, tal y como la defini√≥ ayer la subdelegada del Gobierno en Segovia, Lirio Mart√≠n. A partir de ah√≠ arranca la √ļltima y decisiva fase. Los seis toros entran en Cu√©llar y recorren las calles m√°s miticas del pueblo acompa√Īados por los m√°s valientes. Unos 1.500 metros de recorrido hasta llegar a la plaza de toros, donde se pone fin a la m√°s de una hora de encierro matutino.

Peligroso

La libertad de los toros hacen del encierro de Cu√©llar uno de los m√°s preciados por los amantes de esta tradici√≥n y uno de los m√°s peligroso del cartel nacional. Un buen ejemplo de ello es el dibujo que realiz√≥ ayer el toro n√ļmero 10, causante de la muerte del hombre de 61 a√Īos. Se qued√≥ atr√°s, provoc√≥ m√°s de un susto y supuso un problema para el trayecto por la ciudad. ¬ęSe han repetido errores graves de otros a√Īos por meter en el recorrido urbano a toros rezagados¬Ľ, explic√≥ la Asociaci√≥n Encierros de Cu√©llar. El toro protagonista del d√≠a cay√≥ ¬ędesfondado¬Ľ a la altura de la calle Las Parras y tuvo que ser anestesiado para que un cami√≥n se lo llevara.

No es la primera vez que alguien muere en el ¬ęembudo¬Ľ. En agosto de 2015, Jos√© Alberto Pe√Īas, un joven guipuzcoano de 36 a√Īos, falleci√≥ al recibir una cornada en el coraz√≥n.

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