El exjuez Reynoso dice que fue destituido por haber sido felicitado por Cristina Kirchner

El exjuez Ra√ļl Reynoso, durante su extenso alegato Fuente: Archivo

Alegó que la fiscalía no presentó ninguna prueba de que hubiera cobrado dinero para favorecer a narcos; pidió la nulidad de la causa, su libertad y una indemnización

En la recta final de un juicio que incluy√≥ las declaraciones de 200 testigos y una investigaci√≥n que se extendi√≥ por m√°s de un a√Īo, el exjuez federal de Or√°n Ra√ļl Reynoso sostuvo que es inocente, que no hay en el expediente ninguna prueba seria de cargo en su contra y que la acusaci√≥n que pesa sobre √©l, de liderar una asociaci√≥n il√≠cita que proteg√≠a judicialmente a narcotraficantes y extorsionaba a empresarios, es fruto de una intriga pol√≠tica que encuentra su origen en el hecho de que la expresidenta Cristina Kirchner lo haya puesto como ejemplo de la lucha contra las drogas en la frontera caliente con Bolivia.

Ese fue el meollo del alegato que present√≥, junto a su abogado defensor, Federico Magno, para rebatir la acusaci√≥n del Ministerio P√ļblico Fiscal (MPF), por la que est√° detenido preventivamente desde 2016.

El fiscal federal de Salta Carlos Amad ha solicitado que Reynoso sea condenado a 25 a√Īos de prisi√≥n como “autor penalmente responsable de los delitos de asociaci√≥n il√≠cita en car√°cter de jefe u organizador, en concurso real con concusi√≥n, y este √ļltimo, en concurso ideal con prevaricato”.

Reynoso fue procesado por su par Julio Bavio, para quien esta organizaci√≥n funcion√≥ en Or√°n al menos desde el 19 de marzo de 2010. Seg√ļn el fiscal Amad, esta asociaci√≥n il√≠cita estaba conformada por un “grupo de corruptos” que otorg√≥ “excarcelaciones truchas y prisiones domiciliarias sin sentido”.

Ante el Tribunal Oral Federal N¬į 1 de Salta -presidido por el juez Federico D√≠az y los subrogantes Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jim√©nez Montilla, ambos de Tucum√°n-, Reynoso tom√≥ el micr√≥fono, y dijo: “No encontraron viviendas en el extranjero ni casas en Salta capital. Tampoco esa finca o una camioneta que supuestamente recib√≠. No encontraron el dinero que yo habr√≠a cobrado, ni euros ni d√≥lares. En todos los casos falta el nexo que me involucre, objetiva o subjetivamente” con el delito del que se lo acusa: favorecer con sus resoluciones a narcotraficantes.

Reynoso pidi√≥ la nulidad de todas las acusaciones en su contra, tanto las del MPF como las del abogado querellante Carlos Garmendia. Argument√≥ que fueron violados su derecho de defensa en juicio y “el principio de congruencia”, adem√°s de subrayar la falta de evidencias incriminatorias.

En definitiva, dijo que, a falta de pruebas, no estaba en condiciones de defenderse, por lo que solicitó ser absuelto, liberado e indemnizado.

A su turno, el abogado Magno, aleg√≥: “¬ŅQui√©nes pagaron coimas? ¬ŅQui√©nes fueron beneficiados por las resoluciones contrarias a derecho? Las personas que supuestamente se beneficiaban nunca denunciaron, pero los que aparecen como v√≠ctimas son todos intermediarios. Los expedientes [por los que es acusado Reynoso] tienen pocas pruebas; en ninguno de ellos hay v√≠nculos del exjuez con los supuestos intermediarios que pagaron coimas”.

Junto con Reynoso son acusados como presuntos integrantes de la asociaci√≥n il√≠cita los abogados Mar√≠a Elena Esper, de 73 a√Īos; Ram√≥n Valor, de 54; Arsenio Eladio Gaona, de 55, y Ren√© G√≥mez, de 79. Tambi√©n, quien era jefe de despacho del juzgado de Or√°n, Miguel √Āngel Saavedra, de 57 a√Īos; el ordenanza C√©sar Aparicio, de 60, y su hermana, Rosal√≠a.

Magno se√Īal√≥: “Si una persona es coimera, lo es desde el primer d√≠a. Pero Reynoso tiene m√°s de 30 a√Īos al servicio de la Justicia. Ahora intentan manchar su nombre y su honor sobre la base de testimonios falaces y acusaciones que no han sido probadas. Pero su patrimonio no vari√≥ en los √ļltimos 30 a√Īos”.

Luego, dio a entender que la destituci√≥n de su defendido respond√≠a a cuestiones pol√≠ticas. Sobre este punto, ampli√≥: “La expresidenta dijo que √©l era ‘un h√©roe de frontera’. Solo Dios sabe si ese fue el certificado de defunci√≥n de Reynoso, por cuestiones pol√≠ticas. Pero las pruebas no acompa√Īan la acusaci√≥n en su contra y la velocidad del procesamiento fue mete√≥rica”.

“No se puede ni siquiera presumir la existencia de una asociaci√≥n il√≠cita. El objetivo de esta acusaci√≥n era la destituci√≥n del juez Reynoso; privarlo de su libertad y de su derecho a la defensa”, concluy√≥.

El 30 de abril de 2016, Reynoso llegó tranquilo, vestido con un suéter rojo, camisa blanca y jeans a la Delegación Salta de la Policía Federal. Pero no lo hizo como otras veces: esa vez terminó esposado,

La primera acusaci√≥n contra Reynoso dec√≠a: “Ha quedado cabalmente demostrado que el juez federal de Or√°n, abusando de su cargo y vali√©ndose del car√°cter intimidatorio de su figura como √ļnico magistrado actuante en materia de narcotr√°fico, con competencia a lo largo de 700 kil√≥metros de frontera con la Rep√ļblica de Bolivia, construy√≥ una figura con amplio poder intimidatorio sobre las personas por √©l detenidas o privadas de su libertad en causas por infracci√≥n a la ley 23.737 [de estupefacientes], exigiendo a estos y/o terceros la entrega de contribuciones dinerarias para mejorar su situaci√≥n procesal”.

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!