¬ęEl Estado ha renunciado a exigir responsabilidad pol√≠tica y moral a los c√≥mplices de ETA¬Ľ

¬ŅQued√≥ impune ETA tras su final? Sobre esta cuesti√≥n han reflexionado este s√°bado en Bilbao varias personalidades de la lucha contra el terrorismo, entre ellas el exjuez de la Audiencia Nacional Juan Pablo Gonz√°lez, que ha sido firme en su alegato: la banda no solo sali√≥ indemne en t√©rminos pol√≠ticos, sino tambi√©n desde una perspectiva judicial. Ello explica, ha alegado el magistrado, que la ideolog√≠a y los fines de los radicales se perpetuaran pese la disoluci√≥n de la organizaci√≥n, cuyo fantasma sigue haciendo ¬ęirrespirable¬Ľ el ambiente en algunos puntos del Pa√≠s Vasco y Navarra.

Gonz√°lez ha compartido en la Sociedad Bilba√≠na una mesa redonda con el exsecretario general de la Presidencia de Gobierno Javier Zarzalejos y el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, en lo que ha sido la puesta de largo de la asociaci√≥n Esteban de Garibay. Un colectivo recientemente constituido por el exdelegado del Gobierno en el Pa√≠s Vasco Carlos Urquijo bajo el prop√≥sito de reforzar los v√≠nculos de las Comunidades Aut√≥nomas vasca y navarra con el resto de Espa√Īa.

Durante su intervenci√≥n, Juan Pablo Gonz√°lez ha puesto de relieve los factores que mermaron la lucha contra ETA en su etapa de mayor carga asesina, la de la d√©cada de los 80. Entre otros, ha hecho alusi√≥n a la indefensi√≥n y la falta de medios de las Fuerzas de Seguridad del Estado, la nula cooperaci√≥n de las autoridades francesas y los ¬ęerrores¬Ľ de la propia Audiencia Nacional, fruto en parte de lo que ha considerado una cierta ¬ętrivializaci√≥n de la violencia etarra¬Ľ.

Contrapartidas

Pero la banda, ha a√Īadido, tambi√©n se sirvi√≥ de una ¬ęimpunidad pol√≠tica y moral¬Ľ que el ahora presidente de la Audiencia Provincial de Madrid ha vinculado a las ¬ęcomplicidades, silencios y comprensiones¬Ľ de un sector de la sociedad. ¬ęDesde luego ha habido contrapartidas, y la fundamental es que el Estado ha renunciado a exigir responsabilidad pol√≠tica y moral a los c√≥mplices de ETA¬Ľ. Es decir, a ¬ęaquellos que desde el 78 hasta la fecha han obstaculizado cuantas iniciativas se pusieran en marcha¬Ľ para luchar contra la organizaci√≥n terrorista. Entre ellos se encuentran, a su parecer, los firmantes del Pacto de Lizarra, en el que participaron Herri Batasuna, Izquierda Unida y el PNV.

¬ęNuestra generaci√≥n no se habr√° lamentado tanto de los cr√≠menes de los perversos como del estremecedor silencio de los bondadosos¬Ľ, ha dicho el magistrado parafraseando a Martin Luther King. En este punto, ha puesto en valor la labor de la asociaci√≥n Dignidad y Justicia, en especial la de su presidente, Daniel Portero, que en 2013 registr√≥ una querella por delitos de lesa humanidad contra la c√ļpula de ETA con motivo del asesinato de su padre, el fiscal Luis Portero. Como resultado de la apertura del procedimiento, en abril del pasado a√Īo la Audiencia Nacional propuso juzgado a cuatro hist√≥ricos de la banda terrorista: ¬ęJosu Ternera¬Ľ, ¬ęAta¬Ľ, ¬ęGurbitz¬Ľ y ¬ęTxeroki¬Ľ.

El propio Portero ha subrayado este s√°bado que la ¬ęimpunidad¬Ľ de la banda sigue existiendo, algo que se puede percibir tanto en los 379 asesinatos que permanecen sin resolver como en la existencia de causas pendientes como la que ata√Īe a los llamados ¬ęabogados de ETA¬Ľ, entre los que se encuentra Arantza Zulueta.

Con el prop√≥sito de evitar la ¬ęhumillaci√≥n a las v√≠ctimas¬Ľ, el presidente de Dignidad y Justicia ha abogado tambi√©n por realizar modificaciones en el c√≥digo penal para actualizar los requisitos que se exigen para que los reclusos obtengan el tercer grado o la libertad condicional. No puede ser, ha opinado Portero, que un terrorista sea recompensado por pedir perd√≥n por carta o por repudiar a ETA. ¬ęEso es muy f√°cil ahora, no van a tener represalias ‚ÄĒha insistido‚ÄĒ. ¬ŅQu√© tiene eso de colaboraci√≥n?¬Ľ.

¬ęDisfrazar el fin de ETA¬Ľ

En sinton√≠a con lo manifestado por sus compa√Īeros de mesa, Zarzalejos ha catalogado el relato de la historia de la banda como s√≠ntoma de una impunidad que ha permitido a la izquierda radical consolidarse como actor pol√≠tico. Algo que ha achacado al gabinete de Jos√© Luis Rodr√≠guez Zapatero, que bajo su punto de vista trat√≥ de ¬ędisfrazar el fin de ETA de un proceso de negociaci√≥n¬Ľ.

¬ęLas bases esenciales de la derrota de ETA ya estaban puestas en 2004, pero ETA no pod√≠a acabar de la manera que el PP, despu√©s de dos legislaturas, hab√≠a abocado que deb√≠a acabar¬Ľ, ha aseverado Zarzalejos.

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