El emotivo reencuentro de los hijos de Miguel Bosé y Nacho Palau después de un año sin verse

ABC

Parece que la situación entre Miguel Bosé y su expareja, Nacho Palau, se ha apaciguado. Ambos están tratando de velar por el bien de sus hijos. Por eso, su relación ha experimentado una mejoría. El cantante y el escultor llegaron a un acuerdo antes de las vacaciones de verano para que sus hijos pudieran pasar los meses estivales juntos.

La expareja continúa inmersa en su proceso de separación por vía judicial. Sin embargo, por el bien de sus hijos, ambos llegaron a un acuerdo y establecieron medidas cautelares en lo referido al régimen de visitas de los hermanos, tal y como publica «El País».

Entre las medidas pactadas por el artista y el escultor se estableció que los niños deben estar juntos con sus padres en periodos vacacionales, pues hay que recordar que durante el año permanecen separados, ya que Miguel Bosé vive con dos de sus hijos, Tadeo y Diego, en México e Ivo y Telmo, sus otros hijos, residen en Chelva, un pueblo de Valencia, con Palau.

Fue a finales del pasado mes de julio cuando Bosé se desplazó a Madrid con Tadeo y Diego para que los pequeños pasasen tiempo junto a sus otros hermanos. Los cuatro niños han pasado las vacaciones unidos e han ido alternando una semana con cada uno de sus padres, tanto en el chalet que Miguel posee en la urbanización Somosaguas de Pozuelo de Alarcón, Madrid, como en la casa de la madre de Nacho en Chelva.

Tal y como aseguran algunas fuentes que presenciaron el reencuentro entre los cuatro hijos de la pareja, el momento fue muy «emocionante». «Al principio hubo muchos abrazos y muchas ganas de contarse todo lo que no habían podido durante ese tiempo», aseguró la fuente.

Los hermanos, quienes han convivido durante ocho años juntos, no se veían desde principios de verano del año pasado, por lo que era de esperar que los cuatro se mostraran entusiasmados y felices de volverse a reunir.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!