El desafío en los puertos de Canarias con el combustible bajo en azufre

Uno de los cambios más grandes en la historia de la energía en el sector de la navegación está a punto de producirse en las islas. A partir de 2020 los buques que operen deberán reducir las emisiones de azufre por debajo del 0,5%, en comparación con el 3,5% mayormente del mercado actual.

Las empresas proveedoras en Canarias llevan tiempo preparando el escenario que se genera desde el próximo ejercicio. Las normas introducidas por la Organización Marítima Internacional (OMI) tienen como objetivo reducir las emisiones de un contaminante al que se le atribuye la lluvia ácida y agravar las condiciones de salud humana, como el asma.

La demanda de combustible con mayor contenido de azufre se hundirá a un ritmo más rápido del que las refinerías de petróleo pueden eliminar la producción.

La Agencia Internacional de Energía predice que se consumirán cerca de 250 millones de barriles de combustible no compatible el próximo año. Una gran cantidad de barcos serán sacados de servicio durante semanas durante el cuarto trimestre de este año para la limpieza en preparación para los nuevos combustibles.

En enero, la OMI implementará un nuevo punto de referencia para el bunkering que la gran mayoría de los barcos utilizan para dotarse a sí mismos a través de los océanos. En África hay 172 puertos y pocos países africanos cuentan con los recursos técnicos para monitorizar las emisiones del combustible marítimo. El desafío inmediato será garantizar que los buques que hacen escala en los puertos africanos tengan acceso a combustible compatible y es ahí donde los puertos de Canarias juegan su baza.

Inversiones de Cepsa

Cepsa está preparada para asumir uno de los mayores cambios en la historia del negocio marítimo, la nueva regulación de la Organización Marítima Internacional (IMO, por sus siglas en inglés) para combustibles marinos, denominada IMO 2020, que entrará en vigor el 1 de enero de 2020, y que obligará a los barcos a consumir combustibles con un 0,5% máximo de contenido de azufre.

Así lo ha manifestado Carlos Giner, director del negocio de Bunker de la Compañía, quien ha presentado la estrategia de la energética frente a esta nueva normativa, que redundará en un beneficio medioambiental no solo en los puertos, sino también, en alta mar.

Giner destaca que Cepsa lleva años preparándose para abordar con éxito este cambio normativo, a través de su Centro de Investigación y de grandes inversiones en sus refinerías, con lo que, afirmó, «estaremos en condiciones de cumplir con los requisitos del nuevo marco normativo internacional meses antes de su entrada en vigor».

«Es un reto importante, que está ya muy cerca, pero Cepsa siempre ha destacado por adelantarse a las necesidades de los mercados, por lo que lo hemos abordado con previsión y fiabilidad, desde nuestro papel de liderazgo en el sector. Tenemos los productos, la experiencia, la profesionalidad y los medios para ello, además de una gran capacidad de reacción ante situaciones imprevistas en un sector muy complejo», asegura el director de Bunker.

Cepsa suministrará tanto el nuevo fuel marino de muy bajo contenido en azufre (denominado VLSFO 0,5%), como destilados y fuel 3,5% tradicionales en el caso de aquellos barcos que opten en su lugar por incorporar elementos para neutralizar las emisiones (scrubbers).

Además, seguirá ofreciendo gas natural licuado, combustible que podría llegar a tener un papel relevante en el sector marítimo, por camión cisterna o buque de suministro (para ello dispone de una gabarra dual y otra LNG ready) en los principales puertos de España.

Calidad

La experiencia con la que cuenta Cepsa en la producción de combustibles marinos desde hace 90 años le avala en la fabricación del Very Low Sulfur Fuel Oil (VLSFO 0,5%). Un producto de calidad garantizada, dado que será fabricado en sus propias refinerías a partir de la destilación de una cesta adecuada de crudos, y no mediante una mezcla de productos terminados. Ello le permitirá, además, tener una alta disponibilidad de producto.

La empresa ya ha hecho importantes inversiones en sus plantas, con el fin de poder disponer de este combustible en las cantidades necesarias meses antes de la fecha de entrada en vigor de la IMO 2020. Cepsa estima producir más de 2 millones de toneladas de este producto en 2020, y estará disponible en los principales puertos españoles.

Tras la obtención de resultados satisfactorios en las numerosas pruebas realizadas tanto en su Centro de Investigación como en laboratorios independientes de reconocido prestigio, y el envío a un gran número de clientes, en el mes de mayo se llevarán a cabo las pruebas de este combustible a nivel industrial (en barcos en navegación).

90 años

En palabras de Carlos Giner, «nos avalan 90 años de experiencia en el sector de los combustibles marinos, pues el negocio del bunker existe en Cepsa desde la puesta en marcha de la Refinería Tenerife, en el año 1930. Somos líderes destacados en España y también estamos presentes en Gibraltar, Panamá y Fujairah (Emiratos Árabes Unidos). En total, comercializamos más de 6 millones de toneladas anuales, y tenemos presencia en más de 60 puertos”»

Por otra parte, Cepsa fue la primera compañía en suministrar bunker en España y el Estrecho de Gibraltar mediante contadores másicos (tecnología mass flow meters, un innovador sistema de control de alta precisión, que garantiza la cantidad de producto suministrado), y uno de las primeras en toda Europa y el Mediterráneo. Igualmente, fue la primera en disponer de una gabarra multiproducto en Europa.

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