«El déficit de 16.000 millones de la Generalitat sale de un cálculo mal hecho para hacer propaganda»

El presidente de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), Ángel de la Fuente, considera que las «balanzas fiscales» de 16.000 millones de euros que alega la Generalitat de Cataluña «salen de un cálculo mal hecho, que se ha usado para hacer propaganda y generar agravios». En este sentido, el analista económico reconoció, en declaraciones al programa Converses de COPE Cataluña, que «sí existe un déficit fiscal catalán», pero del mismo modo que «hay un déficit fiscal madrileño». Una realidad que, según sostiene, es «lo lógico» porque lo normal es que «los territorios que tienen gente con rentas más altas, paguen más impuestos» que el resto de comunidades.

De la Fuente desmiente así el recurrente «España nos roba». De hecho, el presidente de FEDEA afirma que «hay que hablar de ciertas balanzas fiscales» como es el caso de la Comunidad Valenciana o las Comunidades Forales, lejos del caso de Catalunya o Madrid que «son los menos preocupantes». Por ejemplo, señala que en Valencia «con un nivel de renta inferior a la media tienen un saldo negativo, lo cual no es muy lógico». En el caso del País Vasco y Navarra, advierte que «el superávit de estas comunidades viene de un sistema de financiación peculiar y que se aplica de una forma más que discutible». Según su parecer, de acuerdo con la normativa, «el cálculo de lo que tendrían que pagar las haciendas forales sería mayor de lo que ahora mismo desembolsan».

Respecto al encaje de Cataluña y España, De la Fuente considera que el problema es más grave que una cuestión económica. «Aunque arreglásemos el problema de financiación, el problema político seguiría estando ahí», ha declarado. Es decir, el economista entiende que el problema «no se puede plantear en términos de vamos a hacer un traje especial para Cataluña», porque generaría «problemas en otras comunidades». Al contrario, De la Fuente cree que la cuestión se debe plantear en términos de «cuál sería un sistema de financiación equitativo para todos».

Siguiendo esta idea, cree que hay «mucho margen de mejoras» en tres aspectos. Por un lado, defiende que España «necesita un sistema que se entienda», fácil de contar y no «tan opaco». Por otro, «un reparto más equitativo», sin llegar a una igualdad total, pero donde las distancias entre las CC.AA. mejor financiadas y las peor financiadas no sean tan grandes, «que se comprima la distribución». Por último, también reclama «un sistema que no cambie el orden». Esto es, que comunidades como Cataluña o Madrid que deben pagar más impuestos, por el mecanismo de distribución del sistema «no acaben al final de la cola», mientras que otros lugares que son penúltimos en ingresos, como Extremadura, sean los que más reciben.

El director de la FEDEA tiene claro que, sean cuales fueren las medidas a llevar a cabo, «el diseño de un sistema de financiación, debería ser el pacto de una mayoría». Este consenso debería estar presente a la hora de tomar decisiones como que cada CC.AA. se haga responsable de su fiscalidad, «para que el incentivo de gastar no sea tan alto». Para De la Fuente, «tenemos que conseguir hacer esto de forma sensata», pero es consciente de que muchas comunidades no quieren. Por ello, y porque defiende que cualquier cambio del sistema de financiación ha de partir del consenso que no consiguen las 15 CC.AA., considera que «quienes se han de poner de acuerdo son los cuatro grandes partidos políticos».

Ángel de la Fuente ha asegurado que, en general, «la política económica española lleva un tiempo descuidada» y que no se está prestando atención a cosas muy importantes, como es el caso del sistema de pensiones. Ha recordado que España se enfrenta a un reto demográfico y que el número de cotizantes por pensión va a caer a la mitad. «Es decir, que lo que ahora se paga entre tres lo van a tener que pagar uno y medio», explica. A esto hay que sumarle un déficit apreciable del 1,6 en fondo de pensiones y unos 19.000 millones de déficit en seguridad social, según estima. Por ello, aboga por un ajuste en el gasto del sistema de pensiones: «que crezcan menos las pensiones que los salarios para que la pensión en relación al salario se ajuste a los niveles de otros países y se limite el déficit crónico que padecemos». Recuerda que los ya jubilados son los que menos margen de ahorro tienen, por lo que no pueden ser los que más sufran este ajuste. Sin embargo, cree que no pueden quedar eximidos de él porque, sino, se resentirán «las pensiones de sus nietos».

En referencia a la subida del salario mínimo, De la Fuente considera que es una medida que presenta riesgos. «El salario mínimo afectaba a una parte muy pequeña de los trabajadores, Ahora son muchos más y de sectores diferentes. Cuando de repente te encarecen algo la reacción es buscar alternativas. Encarecer el factor trabajo, en especial el trabajo poco cualificado, gente más vulnerable a la que queremos ayudar, los que conserven su puesto estarán mejor, pero habrá que ver cuántos no lo pierden», opina. Desde la FEDEA, fundación que dirige, valoran la medida como «precipitada» y con la que hubiese sido necesario «ir más despacio».

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