El colegio Gaztelueta dice que su exprofesor fue condenado por abusos sexuales «sin pruebas»

El colegio Gaztelueta, ubicado en Lejona (Vizcaya), dejó entrever sus reticencias respecto a la condena por abuso sexual que recayó recientemente sobre uno de sus exprofesores en el comunicado que publicó nada más conocerse la sentencia. Un dictamen que el centro se limitó a acatar, «como no puede ser de otra forma». Sin embargo, su director, Imanol Goyarrola, insiste todavía en la inocencia del docente, que a su parecer fue procesado «sin pruebas».

En una rueda de prensa celebrada ayer en Bilbao, Goyarrola se preguntó la razón por la que la Audiencia de Vizcaya dio total credibilidad a la víctima, un joven que aseguró haber sido víctima de abusos sexuales por parte de su profesor de Religión cuando tenía entre 12 y 13 años. El denunciante aseveró durante el juicio que los tocamientos se producían en el despacho del docente, que le llamaba bajo el pretexto de analizar su rendimiento escolar.

Finalmente, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Vizcaya condenó a 11 años de cárcel al acusado por un delito continuado de abusos sexuales durante los cursos 2008/09 y 2009/10. Una sentencia con la que no está conforme el director del centro, que ayer denunció que el tribunal no ha analizado las contradicciones del relato de la víctima, que a su parecer podría sufrir «algún tipo de problema» psicológico.

Maestros «vulnerables»

«Convencido» de la inocencia del exprofesor, Goyarrola denunció lo «vulnerables e indefensos» que se hallan los maestros «ante una situación como esta», y añadió que la sentencia «no recoge de forma fidedigna» su declaración como testigo en el juicio. A su parecer, también existen fallos en el resumen de las declaraciones de otros declarantes.

Por todas estas razones, el director del Gaztelueta afirmó que no puede «pedir perdón» al joven, tal y como solicitó la familia tras la sentencia: «Reconozco la victoria de la acusación en el juicio -declaró-. Pero, por si no ha quedado claro, sigo creyendo en la inocencia del profesor, y sé que no soy el único que lo piensa». En esta línea, acusó al padre de la víctima de haber «dicho auténticas barbaridades» sobre su persona y sobre el centro, a los que a su parecer acusó «de mentir y encubrir» de manera «infundada e injusta».

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