El club le pide a Zidane que ejecute «el cambio»

La cúpula del Real Madrid está preocupada y molesta por el rendimiento del equipo y por la falta de soluciones de Zidane. Recuperó al entrenador hace cinco meses con el fin de renovar la plantilla y remodelar un proyecto ganador que necesita nuevas energías y observa que el técnico mantiene a la vieja guardia como baluarte del conjunto. La dirección deportiva entiende que la columna vertebral del once titular, el pasillo de seguridad, debe apoyarse en veteranos como Ramos y Benzema. Así lo dicta la experiencia. Pero los dirigentes piden al entrenador que ejecute «el cambio» que anunció el 11 de marzo en el estadio Bernabéu, cuando retornó al cargo. Que lleve a cabo la reforma que el francés exigió en las conversaciones que mantuvo con el club a lo largo de la semana anterior a aquel lunes que supuso la destitución de Solari y el regreso al mando de Zizou. Una vuelta que incluía un poder de decisión en las bajas y la petición de fichajes.

Zidane cree en hombres como Valverde, Militao y Mendy y la empresa le pide que aplique esa confianza con su ingreso paulatino en el once.

Estos dos capítulos, altas y bajas, se han llevado a cabo en la medida de lo económicamente posible y continúan en un largo proceso que se extenderá hasta el 2 de septiembre, fecha de cierre del mercado español. La casa blanca aceptó las proposiciones de descartes de Zidane: la venta de Marcos Llorente, las cesiones de Ceballos y Reguilón y el ruego del marsellés de no contar con Bale en su plantilla. Las tres primeras posturas se han cumplido ya. Falta por concretar el adiós del británico. El Real Madrid ha contratado también a Hazard, a Mendy, a Militao, a Rodrygo y a Jovic, jugadores que potencian el ataque y la defensa. Zizou pidió especialmente a Hazard y la renovación en todas las líneas. Falta por conseguir su segundo gran deseo: Pogba. Se trabaja en ello. Ahora, en el intercambio de responsabilidades, se le pide al jefe deportivo de la plantilla que cumpla su parte: la remodelación efectiva del equipo.

Mendy: su potencia y su calidad ha sido de las mejores cosas presenciadas en la gira. Vino para jugar, no para dar descansos a Marcelo.

Hay un grupo de jóvenes que lideran la regeneración y que deben tener su sitio en el once. Se solicita a Zizou una labor muy dura: olvidar el sentimentalismo con futbolistas con los que ha ganado todo a lo largo de un trienio histórico y mirar al futuro. Es ley de vida para ciertos veteranos. Es muy difícil aplicar esa ley, cierto, pues han compartido muchas alegrías inolvidables juntos, pero el Real Madrid no vive del pasado, no puede. En la casa dicen que no saben disfrutar de sus éxitos, porque ya se exigen el siguiente. Como dice su presidente nada más ganar una Champions, ya piensan en la próxima. Así ha sido siempre. Ha pasado un año sin títulos y ya no vale mirar atrás. Se acabó la nostalgia y la tregua con algunos profesionales.

Jovic: es un ariete compatible con Benzema, que juega por todas las zonas, y debe jugar habitualmente, porque es un rematador puro, de fuerza.

Hay un grupo de jugadores que piden su sitio en una reforma que es imprescindible. Algunos ya estaban en la plantilla, como Vinicius y Valverde, sin olvidar a Brahim. Otros se han incorporado este verano: Mendy, Jovic, Militao y Rodrygo.

Rodrygo: su versatilidad para jugar de mediocampista y de punta ha gustado en el club. Debe disfrutar de protagonismo, no ser un suplente fijo.

Los hechos son claros: Mendy, Jovic y Militao, que no fue a la gira por haber disputado la Copa América, han sido contratados para jugar habitualmente. Rodrygo debe tener muchos minutos, pues rinde como centrocampista ofensivo y como delantero. Y Vinicius y Fede Valverde, sencillamente, tienen que ser habituales en el once. Es ley de vida, sí. Así lo deben aceptar algunos veteranos. Y sobre todo Zidane, que perdonó su último año de contrato en el Real Madrid, en 2006, por considerar que ya no alcanzaba su máximo nivel. Ahora debe imponerlo como jefe, que es más complicado, sí, pero para eso le pagan y tiene la potestad en las altas y las bajas.

Vinicius: demostró su nivel la temporada pasada y ha sido de lo mejor en la gira. Ha de tener una continuidad como titular.

Todos esos jóvenes que han venido al Real Madrid en los últimos dos años han de ser los protagonistas de una renovación que será tan paulatina como constante. La entidad aplica desde el comienzo de esta década una política de adquisición de jóvenes talentos. Se subraya que son ellos los que demuestran generalmente más hambre de títulos, la que se echa de menos ahora, tras los cinco años de barriga llena.

Valverde: destacó como centrocampista de fuerza en un conjunto en crisis y tiene que ser el año de su confirmación. Zidane cree en él y ha de confirmarlo

La empresa exige a Zidane que recupere en la plantilla el ansia de trofeos. Los veteranos consagrados llevan un año sin rendir y tienen que sentir de una vez que los jóvenes pueden quitarles el puesto. No pueden atisbar que comienza otra temporada y la vida sigue igual. Es lo que el club ha vislumbrado en la gira. No todo puede seguir igual si las cosas no funcionan.

Militao: es un central para jugar continuamente en una rotación con Ramos y Varane. Un buen refuerzo para una defensa que pide cambio.

El entrenador tiene que hablar claro con muchos futbolistas. Y tomar decisiones. Si hace falta que sean drásticas, que lo sean, piensan en la casa. Ha recibido una advertencia. Quedan 19 días para el estreno de la Liga y la situación debe variar radicalmente. No ya en el estado físico de muchos hombres, que mejorará, pues aún no han alcanzado una forma aceptable, sino especialmente en actitud. Es lo que se achaca principalmente al equipo. El club pide el cambio que está por llegar.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!