El artista solidario en tiempos de Covid-19

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Tras el crack de 1929, fue el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt el que lanzó una pertinente pregunta: «¿Qué puede hacer el arte por nosotros?». Algunos creadores españoles no se lo han pensado dos veces y, antes de que la actual crisis del coronavirus vaya a más, ya han reconducido su labor para intentar poner su granito de arena y aportar algo de orden ante el gran caos que la enfermedad está generando en todo el mundo. Su ejemplo, por pequeño que sea, merece nuestro respeto.

«En realidad, todo surgió de manera muy natural –cuenta, por ejemplo, la creadora Sonia Navarro–, ante el deseo de arrimar el hombro como fuera y con aquello que tienes más próximo». A ella, que vive en Madrid con el también artista FOD, la puesta en marcha del estado de alarma les pilló camino de su Murcia natal, donde ella tenía que hacer una visita guiada por la expo que en estos momentos celebra en la Sala Verónicas. «Fue en el mismo trayecto que nos comunicaron que la misma se cancelaba».

Un taller improvisado de mascarillas

De forma que el confinamiento lo comenzaron en su pueblo, en Puerto Lumbreras, donde ambos cuentan con un estudio en su casa en esa localidad. Ese estudio, ahora, es un taller improvisado de mascarillas que la creadora está ya donando al hospital de Lorca: «Lo que nos movió fue descubrir que faltan recursos por todos los lados. Yo tenía por aquí algunas telas de tapicería que me había donado la también artista Iria Martínez [de ahí el colorido final de algunos resultados], y se me ocurrió comenzar a hacer con ellas mascarillas, en principio, para nuestra propia protección».

Javi Calleja y Alicia Gutiérrez adelantan el pago de lo que costará proveer a Málaga de 200.000 mascarillas

Dicho y hecho. Sentarse de nuevo ante la máquina de coser y comenzar la producción. En esto, Navarro no es en absoluto una recién llegada. Su trabajo como artista hace hincapié en la costura, en tradiciones que se pierden, en roles que se asignan a determinados géneros. «Vivimos en un edificio familiar, de forma que entre todos hemos generado un taller improvisado. Una de mis tías es la que diseñó los patrones. Hicimos dos pruebas, y cuando vimos que los resultados nos convencían empezamos a llevar los ejemplares a la farmacia», relata la artista.

Algunas de las mascarillas confeccionadas en estos momentos por Sonia Navarro
Algunas de las mascarillas confeccionadas en estos momentos por Sonia Navarro

Su modestia hace que no le dé importancia a la labor que está desarrollando ahora, pero, que, sin embargo, en tiempos de carestía, es de gran utilidad: «No estamos haciendo nada que no se hiciera en los pueblos en la antigüedad: trabajar en equipo, recuperar tradiciones que se estaban perdiendo, como la de la costura, y que son fundamentales. Ahora se está viendo». De su pequeña factoría han salido ya más de cien mascarillas que también se han donado al Hospital de Lorca. «Ahora mismo estamos parados porque nos hemos quedado sin gomas elásticas para ajustarlas. Piensa que estábamos tirando de materiales con los que ya contamos en casa y que el abastecimiento de materiales ahora mismo es el que es». Un pedido de esas gomas de sujección por Amazon es el que permitirá que se retome tan loable iniciativa en próximas jornadas.

Desde Málaga, el artista Javi Calleja y su mujer, la gestora cultural Alicia Gutiérrez, también se han puesto las pilas. «Tenemos muchos amigos medicos, policias, farmecéuticos y enfermeros, algunos de los cuales ya se han infectado y lo están pasando regular», señalan. Ellos, todos los años, colaboran desinteresadamente con una ONG. «Nos dimos cuenta que, este año, este era el momento, aunque hubiera que acelerar los procesos».

En concepto de adelanto

Porque, ante el estado general de falta de material para los sanitarios y fuerzas de seguridad en todos los destinos de nuestra geografía, la respuesta de esta pareja ha sido la de donar a la ciudad de Málaga 200.000 mascarillas, adelantando para ello ellos mismos el dinero que obtendrían de la venta de unos de los Art Toy que Calleja iba a lanzar en edición limitada en el mes de octubre.

«La escultura –uno de sus habituales personajes infantiles de ojos altones, ahora con el lema Do not touch, en alusión al coronavirus– ya está producida. Lo que falta es su caja y el lienzo que acompaña a cada pieza –en una edición de 250 ejemplares–, el que las convierte en obras únicas porque están realizados a mano. Ahí es donde tenemos que acelerar el trabajo para tenerlo todo cuanto antes», subraya el malagueño.

De la pequeña factoría que es ahora el taller de Sonia Navarro han salido ya más de 100 mascarillas que también se han donado al Hospital de Lorca

Gracias a los contactos de la pareja en el mercado asiático, y la ayuda de su galería Nanzuka en Tokio, la adquisición del material sanitario ya se ha efectuado: «Nos han asegurado que el día 3 o 4 de abril estará ya en la ciudad». Ellos se han puesto también en contacto con el Ayuntamiento de Málaga para que las mascarillas lleguen a buen puerto: «Nos han recibido con los brazos abiertos. Desde las administraciones están desesperados: tienen que adelantar un dinero con el que no cuentan, en un mercado en el que ahora la demanda es muy elevada».

En Madrid, los más jóvenes también buscan soluciones. Y ante la actual crisis sanitaria, surge #Aquipintamostodos, una iniciativa cultural liderada por nueve artistas en pos de una causa común: «Ahora no es el momento de invertir en arte, si no el de invertir en personas». Ese es su sonoro lema.

Los nueve creadores son Cristina Gutiérrez, Silvia Gurrea-Nozaleda, Rocío Álvarez Albizuri, Elisa de la Torre, Rodrigo Wose, Rocío de Moya, Carlota de Mateo, Rocío Huerta y Jaime Montalvo, que donan algunas de sus piezas por una buena causa. A través de Helarea, una plataforma madrileña dedicada a la creación emergente, han lanzado una campaña de recaudación de fondos en gofundme.com., cuyos beneficios (esperan alcanzar los 20.000 euros) serán destinados a la Fundación Mensajeros de la Paz para reforzar el trabajo que esta realiza en proyectos como los comedores y desayunos solidarios, ropero y lavandería solidaria o su residencia de acogida en la que actualmente viven 34 personas.

Detalle de «Do not Touch», el «Toy» de Javi Calleja que financiará su acción solidaria
Detalle de «Do not Touch», el «Toy» de Javi Calleja que financiará su acción solidaria

«Desde Helarea creemos en el poder terapéutico y sanador del arte. Además, somos conscientes de que la crisis sanitaria que estamos viviendo traerá importantes consecuencias que nos afectarán a todos, pero que impactarán con especial crudeza en los más vulnerables, especialmente en personas en riesgo de exclusión social y sin techo. Por ello queremos contribuir con lo que podamos para ayudar a nuestra ciudad, explica Inés Luca de Tena, una de sus responsables.

Y es que todo gesto altruista, no necesariamente monetario, cuenta. Esta misma semana, la galería Espacio Valverde ponía en marcha Colección Cerradura. Se trataba de una iniciativa que persigue no sólo fomentar la creatividad y el coleccionismo, sino, además, ayudarnos a hacer más llevadero el confinamiento descubriendo la utilidad del arte.

Su filosofía es curiosa y muy sencilla: algunos de los artistas de la galería envían a quien se suma a la idea las instrucciones para crear una obra de arte en casa, que se realiza así a cuatro manos entre el creador que popone y el usario que dispone. La galería, tras el envío de una imagen de la pieza acabada, se compromete a preparar y firmar un certificado de autenticidad de la misma. El fin del confinamiento marcará el fin de la propuesta y, así mismo, el número de unidades de las diferentes series.

Llenar la primavera de flores

El proyecto se iniciaba con las aportaciones de Robert Ferrer y Luis Vassallo. El primero propone generar una estructura modular, mientras que el segundo proporciona un libro de dibujos para colorear (algo ciertamente útil ahora que se tiene a los niños encerrados en casa). Jornadas después se sumaban Pepa Prieto, con su collage automático (un homenaje a Jean Arp para llenar la primavera de flores), y Ben Callaway y su incursión en la escultura. En breve se unirá alguno más.

Todos estos creadores comparten algo en común: el deseo de que su idea prospere y cunda el ejemplo: «Yo esto no es algo que hago para darme notoriedad –expresa Sonia Navarro– , sino porque creo de verdad que es prioritario». A lo que se suma la reflexión de Gutiérrez y Calleja: «Pero ojalá dé pie a cierto efecto llamada. Somos muchos y cada uno puede siempre aportar algo desde su realidad». Démosles la razón con nuestras acciones y acabemos con el tópico que dice que el arte no es útil. Sería como volver a responder al presidente norteamericano.

Detalle de la propuesta de Luis Vassallo para Colección Cerradura
Detalle de la propuesta de Luis Vassallo para Colección Cerradura

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