El a√Īo en que Nicaragua y Bolivia cruzaron la l√≠nea ya traspasada por Venezuela

El a√Īo 2018 ha supuesto un grave deterioro para la salud democr√°tica en Am√©rica Latina. Nicaragua y Bolivia han dado pasos decisivos en la seda autoritaria ya abierta por Venezuela y han cruzado la l√≠nea roja que previamente hab√≠a traspasado el r√©gimen chavista.

Estos √ļltimos d√≠as del a√Īo son bien representativos de lo que ha sido 2018: la ocupaci√≥n por orden del Gobierno de Daniel Ortega de la redacci√≥n de ¬ęConfidencial¬Ľ, uno de los principales medios no oficialistas de Nicaragua; las protestas en Bolivia por la habilitaci√≥n para que Evo Morales pueda presentarse a un cuarto mandato, y el cierre de la edici√≥n impresa de ¬ęEl Nacional¬Ľ en Venezuela debido al continuado hostigamiento del chavismo.

En cuanto a los dos mayores pa√≠ses de la regi√≥n, M√©xico y Brasil, habr√° que ver el derrotero que toman sus nuevos presidentes, pero ambos populismos se sit√ļan en la casilla de salida para una concentraci√≥n de poder presidencial de mal augurio.

En Guatemala el presidente sigue intentando obstruir los trabajos anticorrupci√≥n de la comisi√≥n de la ONU dedicada a ese pa√≠s, y Per√ļ puede deslizarse hacia la inestabilidad pol√≠tica a ra√≠z de las investigaciones abiertas a todos los anteriores presidentes en graves y a la l√≠der de la oposici√≥n.

Por su parte, Cuba ha elaborado una Constitución que moderniza ligeramente algunos aspectos del Estado (la anterior era de 1976), pero apenas abre la puerta a reformas.

Pero en este balance de 2018 centrémonos en Nicaragua y Bolivia, que es donde, junto con la situación ya dada en Venezuela, el autoritarismo más se ha hecho manifiesto.

Los Ortega, otros Somoza

Si a√ļn hab√≠a quien dudaba del car√°cter del r√©gimen nicarag√ľense, a pesar de las manifiestas maniobras de Ortega para asegurarse de modo no democr√°tico la victoria en las elecciones de 2016 (su reelecci√≥n en 2011 ya forz√≥ el marco constitucional) y del provecho personal de toda la familia presidencial (esposa e hijos gobiernan y hacen negocios), 2018 ha sido el momento de su abierta epifan√≠a al mundo. Los m√°s de trescientos muertos en las calles de Nicaragua y otras poblaciones nicarag√ľenses provocados por la represi√≥n del Frente Sandinista de Liberaci√≥n Nacional (FSLN) suponen la consagraci√≥n de los Ortega como los nuevos Somoza.

Su estrategia pasa ahora por un salto en el control de los medios, como muestra la acci√≥n policial de la semana pasada contra ¬ęConfidencial¬Ľ, digital de referencia creado por el periodista Carlos Fernando Chamorro (hijo de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro y del editor de ¬ęLa Prensa¬Ľ asesinado por el r√©gimen de Somoza).

En una conversaci√≥n mantenida con quien esto escribe hace dos a√Īos en la sede de ¬ęConfidencial¬Ľ, la misma ahora precintada por la Polic√≠a y en la que un grupo de periodistas no muy grande trabajaba con tes√≥n para denunciar las corruptelas del r√©gimen, Chamorro relataba c√≥mo hasta entonces el Gobierno de Ortega hab√≠a comprado medios y creado una red p√ļblica de obediencia partidista, y aplicaba un ¬ębloqueo sistem√°tico y generalizado¬Ľ a los medios no oficialistas en el acceso a publicidad e informaci√≥n. Ahora el r√©gimen ha decidido ir m√°s all√°, cerrando as√≠ un a√Īo que hab√≠a comenzado con masivas manifestaciones en la calle.

Morales, contra el mandato popular

También Evo Morales, en Bolivia, ha cruzado la línea roja que marca el final de los grises del iliberalismo para entrar en el terreno claro del autoritarismo. El 21 de febrero de 2016 los bolivianos revalidaron lo que establece la Constitución (ya cambiada por Morales para posibilitar dos mandatos consecutivos) y votaron en contra de la posibilidad de que el presidente optara a un cuarto mandato. El pasado 4 de diciembre, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), controlado por Morales, estableció que presentarse a la reelección forma parte de los derechos humanos y no puede negársele al presidente en ejercicio (un argumento en realidad jurídicamente no sostenible).

La decisión ha sido recibida con protestas ciudadanas y huelgas de hambre, y una de las oficinas departamentales del TSE acabó ardiendo al término de una marcha de estudiantes universitario en Santa Cruz, ciudad donde Morales cuenta con más oposición.

Que en Bolivia también haya muertos, como los que ha provocado el bolivarianismo en su huida hacia adelante primero en Venezuela y luego en Nicaragua, dependerá de la resistencia que ponga el pueblo boliviano al caudillismo de Morales: si de él depende, muy posiblemente los habrá.

Aunque en ocasiones es difícil fijar el punto en que una democracia que se desliza hacia el autoritarismo ha entrado en la fase de dictadura, en el caso de Venezuela podría establecerse formalmente en el momento en que se promovió la Asamblea Nacional Constituyente, a comienzos de 2017. Una vez que el chavismo no puedo ganar elecciones ni en buena lid ni luego con amplio fraude, finalmente tuvo que romper la baraja. Entre los líderes bolivarianos, solo Rafael Correa, de Ecuador, se arrugó; Ortega y Morales mantienen el curso.

Lee m√°s: abc.es


Comparte con sus amigos!