El ADN del campeón: la mística de River se mantiene con la guardia alta

Un sello de este River: el gol del empate lo convirtió el atribulado De la Cruz y se celebró mucho más Fuente: FotoBAIRES

No hace falta que sea una maravilla. Puede resbalar en la √ļltima l√≠nea, estar bloqueado en la zona media y no disponer del colmillo afilado en los metros finales. River solo precisa exhibir su camiseta. En los √ļltimos a√Īos -m√°s all√° del t√≠tulo inolvidable de 2018-, el equipo millonario es la mejor expresi√≥n de c√≥mo jugar la Copa Libertadores . Tiene lo que hoy perdieron -o nunca tuvieron- los dem√°s: m√≠stica de grandeza en el campo internacional.

La que no tuvo en buena parte de su historia, cuando se exhibi√≥ como el m√°s grande, pero solo en el terreno dom√©stico. Marcelo Gallardo lo hizo: m√°s all√° de los sistemas, de los cambios de nombres, de olvidos y grandezas, River tiene una inequ√≠voca identidad. La camiseta de la banda roja es la m√°s pesada de Am√©rica del Sur desde 2014, con el t√≠tulo de la Copa Sudamericana. Se convirti√≥ en un sello de distinci√≥n, con dos Libertadores, tres Recopas, √©picas victorias contra Boca. River no era as√≠, ni siquiera cuando sali√≥ campe√≥n del mundo en 1986, ni siquiera cuando logr√≥ algunos triunfos internacionales en la d√©cada del ’90.

Y se mantiene en el tiempo, con la guardia alta. Tal vez tiene algo de aquel Boca conducido por Carlos Bianchi, cuando entre 2000 y 2004 logró títulos históricos y finales coperas.

Como aquel Boca, este River no precisa jugar bien. O muy bien. En Asunci√≥n, se marea en buena parte del primer tiempo, los zagueros son un despiste, se lesiona Nacho Fern√°ndez, uno de los imprescindibles, hace rato que Ponzio no juega, Pinola esp√≠a desde el banco, Pratto ingresa apenas por un pu√Īado de minutos. Y no se encoge nunca.

Es el candidato, al margen de que Boca -y todo lo que provoca el supercl√°sico-, Gremio -otra formaci√≥n con √©pica internacional- y Flamengo -y sus millones-, completan una doble semifinal ideal. Gan√≥ la Libertadores 2015, qued√≥ instalado en las semifinales luego de la pol√©mica por el VAR contra Lan√ļs en 2017, logr√≥ la Copa contra Boca en el Bernab√©u. River convive en las alturas, no le tiene temor, como en tiempos en los que deb√≠a ser colosal para mantenerse en la escena internacional.

Es como Rafael Nadal sobre polvo de ladrillo: si pierde, si queda de rodillas, debe ser una excepci√≥n, su adversario ocasional debe crear una obra maestra. Como el espa√Īol en el tenis, tiene la mejor cabeza del circuito copero.

La segunda parte tiene su sello. El golazo de De la Cruz, tras las controvertidas √ļltimas horas, y la frescura de Ferreira son otros de sus asombros. River gana siempre, a√ļn cuando no gana. Es m√≠stica. La que no ten√≠a su historia.

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!