el adelanto electoral valenciano se medita hasta el final

El amago de adelanto de las elecciones autonómicas por parte de Ximo Puig se olía como una posibilidad cercana este jueves en las Cortes Valencianas. El ambiente no era el habitual. Si el rumor se ha acrecentado durante las últimas semanas -y especialmente días-, en la tarde del miércoles numerosos miembros de las filas socialistas lo daban por hecho. Y las actitudes en el Parlamento autonómico no servían para descartarlo ni mucho menos. Aunque tampoco para despejar la decisión final.

La jornada arrancaba con la habitual sesión de control al presidente de la Generalitat. Éste llegaba, como suele hacerlo, con Mónica Oltra. Y si hubiera que hacer una lectura del rostro de la vicepresidenta a lo largo de toda la sesión -pese a algunas sonrisas excepcionales-, sería el de desolación. Seriedad, escasa participación y poco entusiasmo ha manifestado con sus gestos, sencillos de percibir normalmente en ella.

No estaba más alegre el presidente de las Cortes, Enric Morera. Ninguno de los dos es partidario de hacer coincidir los comicios autonómicos con los generales el próximo 28 de abril. Y, aunque desde el entorno de Oltra aseguran que no se le ha trasladado nada todavía de forma oficial, las palabras que haya podido pronunciar Puig en sus conversaciones no parecen haberle calmado los ánimos.

La sesión de hoy se ha tomado prácticamente como una despedida. La intervención del líder de Podemos, Antonio Estañ, ha adquirido ese tono, y no ha habido grandes anuncios -quitando de que la Generalitat se personará en el caso Erial que afecta a Eduardo Zaplana- ni apenas preguntas sobre la gestión. Únicamente la portavoz de Ciudadanos, Mari Carmen Sánchez, se ha atrevido a lanzarle el interrogante directo a Puig sobre si va a adelantar elecciones. Él ha evitado la respuesta.

Una sensación de agotamiento de la legislatura que se ha trasladado al final del pleno, cuando varios grupos (como PP, PSPV y Compromís) han decidido incluso hacerse «fotos de familia» de despedida por si fuera el último.

No ha habido anuncio, como se especulaba, ni en la sesión de control ni en la validación de la reforma del Estatuto de Autonomía, que ha sido aprobado con la abstención de Ciudadanos. Precisamente la inclusión de esta votación se había realizado con la intención de dejar viva la opción del adelanto electoral, como informó ABC.

El jefe del Consell, en los pasillos de las Cortes tras la sesión de control
El jefe del Consell, en los pasillos de las Cortes tras la sesión de control – EFE

En los pasillos, la situación no mejoraba. Entre caras largas de la coalición, festivas de algunos socialistas (como el síndic Manolo Mata) y otras de incertidumbre, Ximo Puig hacía unas breves declaraciones en las que comentaba su ya conocido deseo de mantener la incógnita hasta el final. «No hay novedad. Es un proceso de reflexión, deliberación y de decisión. Antes del día 5 de marzo lo sabrán ustedes», ha afirmado, refiriéndose al plazo límite en el que puede convocar comicios. Y reiteraba el «está dentro de lo posible aunque no de lo probable».

Vaticinios internos

La realidad no se conocerá oficialmente en principio hasta el próximo lunes o martes. «Por una vez que desde Madrid miran hacia aquí…», se escuchaba de boca de algún miembro del PSPV. Aunque la interpretación de este comentario tampoco queda clara. ¿Mantener la tensión para no convocar finalmente o para lanzarse de verdad?. «Algunos estamos convencidos de que el adelanto beneficia, pero si fuéramos Puig nos temblaría el pulso a la hora de firmarlo. No nos gustaría estar en su piel», reflexionaba otro socialista. En privado, algunas voces vaticinan, de hecho, que no se atreverá.

Las conversaciones continuarán a lo largo del fin de semana y fuentes del partido apuntan a que el presidente de la Generalitat tiene previsto abordar la cuestión directamente con Pedro Sánchez el lunes, como ha publicado La Vanguardia. Hay quien únicamente lo circunscribe a una llamada y hay quien señala que será una reunión presencial, aunque Puig ha indicado que no hay por el momento «ninguna cita concertada». En todo caso, Ferraz apoyará al presidente de la Generalitat haga lo que haga. «Están en un ni sí ni no», indican fuentes de la formación respecto a la posición de la dirección nacional.

Los pasos en caso de decantarse por el «sí» son relativamente rápidos. Según el Estatuto de autonomía, el presidente de la Generalitat debe comunicarlo previamente al Consell. La reunión ordinaria está prevista para este viernes, pero podría convocar uno de urgencia el mismo lunes o martes. A continuación tendría que firmar un decreto de convocatoria de elecciones junto a la disolución de las Cortes y la fecha de constitución de la nueva legislatura en el Parlamento autonómico. Todo ello deberá publicarse en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana.

Pero el dilema sobre el adelanto es espinoso. Pese a buscar esa singularidad que permita un calendario propio y considerar que habrá una movilización importante de la izquierda el 28 de abril -que no se repetiría el 26 de mayo-, no resulta fácil elaborar un argumentario sólido para justificarlo. A ello se añade que no convence en absoluto a sus socios de Compromís, con quienes tendría que volver a pactar en un futuro (e hipotético) Gobierno; y que si después de todo la derecha pudiera sumar, Puig no quedaría en una buena posición tras haber tomado esa decisión.

El PSOE primera fuerza según el CIS

Mientras se resuelve la situación, la muestra autonómica del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sitúa al PSOE como la primera fuerza en la Comunidad Valenciana en una elecciones generales con un apoyo del 28,2% (sumada la intención de voto y la simpatía), mientras que el segundo lugar sería para el PP, con el 15%.

Por detrás estarían Compromís-Podemos (una confluencia que se produjo en las últimas elecciones generales pero que no se repetirá el 28 de abril) con el 14,3% y en cuarto lugar quedaría Ciudadanos, con un apoyo del 13,6%.

La encuesta se basa en entrevistas personales realizadas entre los días 1 y 10 de febrero, en medio de la polémica por la negociación del Gobierno con los independentistas, y antes del anuncio de adelanto electoral.

Lee más: abc.es


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