Ed Sheeran cantó para 45.000 personas en el Campo de Polo

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann

Sin artificios y lejos del estereotipo de ídolo cool que replica la industria de la música pop, Ed Sheeran , el rey de la generación Spotify, hace de la canción un acto de comunión.

Con 28 años recién cumplidos, el exitoso compositor británico personifica un fenómeno que rompe estándares y que crece: sin banda ni bailarines, se vale no más que de su voz, pedales de efectos sonoros y guitarras para mantener hipnótico a un público de 45.000 personas durante dos horas de concierto, como ocurrió anoche.

En el cierre de la gira latinoamericana de Divide, su tercer y premiado disco, el solista inglés colgó el cartel de sold out en el Campo Argentino de Polo. La cita fue su tercera actuación en el país en los cuatro años transcurridos desde su debut en los escenarios nacionales, en 2015, en el Luna Park. Dos años más tarde, llenó el Estadio Único de La Plata.

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann

El joven que empezó cantando en los coros de una iglesia de su Inglaterra natal, oriundo de un “pueblo muy chiquito”, como contó a su público ayer, es hoy el músico más taquillero y autor de los temas más escuchados en streaming de los últimos tiempos.

De chico, su meta era alcanzar con sus canciones la escena londinense. Anoche, afirmó que celebra casi aun sin creérselo el haber conquistado confines tan lejanos como Argentina, entre decenas de todo el globo. Miles de adolescentes, y también adultos, se mostraron atrapados por la sensibilidad interpretativa del pelirrojo de sonrisa tímida y piel tatuada.

“Me gusta su transparencia y no importa su aspecto o si se viste con cadenas de oro o no, lo importante son sus canciones”, comentó Emma Martínez, una joven de 14 años al comienzo del show, minutos antes de que Sheeran irrumpiera en el escenario con la fuerza de “Castle on the Hill”, entre gritos y aplausos.

A este hit de su último álbum prosiguió otro del mismo trabajo, “Eraser”, con bases de loop enérgico y secuencias de rapeo que luego volvió a repetir en “New Man” -en combinación con “Don’t”- y “Sing”.

El repertorio se remontó luego a sus inicios con “The A team”, que el campo coreó minado de celulares encendidos, para luego vibrar con canciones como “Dive” o “Bloodstream”.

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo
El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann

El ídolo anglo pidió a la multitud que cantara tan alto como lo haría él “para quedar todos afónicos”, dijo, y, consciente del predominio de un público femenino, bromeó compadeciendo a “los padres y novios” presentes, invitándolos a que ellos también se unieran al baile y la liturgia, incluso siendo que a ellos no les agradara su música. De ser así, apuntó con humor, “imagínense otras canciones en sus cabezas y bailen”.

El músico, a quien en sus comienzos apadrinó Elton John y quien no solo destaca como solista sino como compositor de temas que han logrado el éxito en la voz de otros intérpretes, como Taylor Swift o One Direction, contó también que escribe muchas canciones, que incluso luego olvida. Entonó, sin embargo, la que cuatro años atrás compuso para un amigo, Justin Bieber, y la masa lo acompañó con Love Yourself. Para ese entonces, el gran despliegue de pantallas lo enfocaban con un efecto lluvioso, contrario a la tregua que dio el mal tiempo de comienzo a fin del show y que no logró opacar el encuentro.

Ed Sheeran canta gran parte del tiempo con los ojos cerrados, eliminando ya las pocas barreras que separan su voz de quienes lo escuchan bajo el escenario. Remera oscura, jeans anchos y una colección de más decenas de tatuajes tan disímiles como un león, un oso de peluche, un corazón o un Grammy son solo la piel del personaje, en cuyo cuello lucía anoche un colgante de cola de ballena verde.

Las baladas románticas y frescas producciones acústicas, su fuerte, se dieron paso con “Give me love”, “Tenerife Sea” y “Kiss me”.

El toque celta de “Galway Girl” y “I see fire” fueron el anteplato al pico más álgido de guitarra eléctrica y miles de voces acompañándolo en “Thinking out loud”, su creación romántica más célebre. Un mashup de “One” y “Photograph” antecedió a otro de sus grandes hits: “Perfect”, ya cerca de una despedida en la que sonaron las notas country de “Nancy Mulligan”, “Sing” y el súper éxito que arrasó en los ránkings mundiales, “Shape of you”.

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