«Durante mucho tiempo no podía sentarme ni caminar sin dolor»

Tiger Woods vivió una auténtica travesía por el desierto entre los años 2014 y 2017, una dura prueba que el campeón estadounidense ha dado definitivamente por cerrada con su título en el ‘Tour Championship’. Un triunfo que el golfista no celebró especialmente, pues para él el triunfo era ya poder jugar sin dolor.

«Durante mucho tiempo lo peor fue no saber si iba a ser capaz de vivir de nuevo sin dolor. Pasé mucho tiempo sin poder sentarme ni caminar y con la duda de saber si el resto de mi vida sería así. Yo no quería vivir así, me preguntaba ‘¿tu vida va a ser así? Si va a ser así el resto de tu vida va a ser muy duro’. Me parecía imposible jugar al golf, no podía sentarme o caminar sin sentir estos dolores en la espalda y en la pierna», se confesó en la rueda de prensa posterior a la victoria.

«Ganar, evidentemente, es otro nivel, pero yo confirmé mi regreso cuando vi que era capaz de competir. Muchos jugadores que me han ayudado durante estos años saben por lo que he pasado», explicó.

Preguntado por el apoyo del público en el torneo pero también durante sus peores momentos, Woods reconoció que «tiene mucho más valor ahora, porque no sabía si podría jugar nuevamente en este nivel y encontrarme en esta situación. Hace veinte años, me decía que tenía años y años de competición por delante. Está claro, aprecié su reacción más de lo que lo hice en el pasado».

«Volver a jugar y volver a ser competitivo ya ha sido para mí un regreso. Gente próxima a mí y algunos jugadores que han estado ahí en mi camino saben lo díficil que me ha resultado volver a jugar al golf. Saboreo al máximo poder hacer de nuevo todo esto», agregó.

Finalmente, sobre los ochenta títulos que acumula, Woods reconoció que «es una cifra enorme. Hace cinco años que estaba bloqueado en los 79 y llegar a los 80 es un sentimiento increíble. Sam Snead está todavía delante (con 82 títulos) pero creo que todavía tengo tiempo para intentar adelantarle».

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