Dispositivos que funcionan (y nos hacen funcionar) todo el tiempo

M√°s all√° de los problemas eternos que signan a la humanidad, cada √©poca tiene sus propios dramas. Ahora, una inesperada fuente de tensiones proviene justamente del exceso de distracciones que presenta Internet, con su oferta infinita de tentaciones a un clic de distancia. Por eso, la impresi√≥n de que nos estamos perdiendo algo (¬°o mucho!) es dif√≠cil de sosegar mientras permanecemos desconectados. Pero esa inquietud no se detiene al estar online, porque aunque se ha ampliado nuestra capacidad de “prestar atenci√≥n” a varios asuntos al mismo tiempo, sigue siendo m√≠nima la cantidad de im√°genes, textos y sonidos que podemos consumir simult√°neamente. Las habilidades “multitarea”, que se han desarrollado mucho √ļltimamente, tienen sus limitaciones y, adem√°s, suelen dejarnos exhaustos.

Gracias al acervo irrestricto de información accesible en todo momento y en cualquier lugar, que desaparece o se renueva constantemente, es inevitable sospechar que siempre habrá algo más interesante o divertido para ver. ¡Pero jamás lograremos consumirlo todo! De modo que la frustración está garantizada, al igual que la ansiedad, el cansancio y el aburrimiento. Aun así no nos rendimos, sino que intentamos vivir como si las interrupciones espaciales y temporales no existieran, para poder mantenernos al día con esos flujos continuos. Se supone que deberíamos estar disponibles en todo momento, ignorando las antiguas distinciones entre día y noche, horario de trabajo y tiempo libre, fin de semana o vacaciones. Y también dondequiera que estemos: en la calle, la oficina, la cama, el aula, un bar, el teatro o una isla desierta. Ante el agotamiento que genera toda esa demanda, no es raro que empecemos a desarrollar ciertas estrategias de protección, como silenciar las notificaciones o establecer pautas personales para el uso de los aparatos. Sin embargo, es muy difícil abandonar ese estado de alerta y disposición constante que se ha vuelto tan habitual. Ya no parece posible desconectarse por completo, ni tampoco lograr el descanso que a menudo ansiamos. Por lo tanto, aun siendo tan seductor y sumamente expandido (a pesar de reciente), el hábito de la conexión también se ha vuelto extenuante. Una de las razones es precisamente su total falta de límites en lo que se refiere a los usos del tiempo y del espacio, ya que los teléfonos celulares funcionan -y nos hacen funcionar- en todo momento y en cualquier lugar.

Ya hace m√°s de medio siglo que se viene hablando de “la sociedad del espect√°culo”, ante el avance del consumismo y de los medios de comunicaci√≥n audiovisuales. Ahora que esas tendencias se han intensificado, con las redes sociales y el acceso m√≥vil a Internet (en todas partes y en cualquier momento), tambi√©n surgen nuevos riesgos y desaf√≠os. Uno de ellos es este comportamiento “adictivo”, que deriva de nuestra creciente incapacidad para manejarnos con esa falta de l√≠mites que caracteriza tanto la vida online como nuestro papel de consumidores. “Vos pod√©s”, nos dice constantemente la publicidad, un lema que sintoniza con un generalizado “yo quiero” (y “yo lo merezco”), en oposici√≥n al “usted debe” que marc√≥ a los ciudadanos modernos de los siglos XIX y XX. En ese horizonte ilimitado que la vida en modo wifi viene propiciando, se ha vuelto leg√≠timo quererlo todo, incluso aquello que no logramos (ni jam√°s lograremos) porque nuestra experiencia sigue siendo fatalmente limitada. Aun as√≠, sufrimos porque asumimos que deber√≠amos poderlo todo, en lugar de tener que aprender a lidiar con l√≠mites r√≠gidos como los que sol√≠an imponer, de manera bastante consensual, tanto la ley como la moral. Buena parte de la insatisfacci√≥n actual parece vinculada a esa dificultad que implica el autocontrol en una cultura que ensalza el placer ilimitado y la autorrealizaci√≥n, careciendo de herramientas para lidiar con la frustraci√≥n. De modo que el problema est√° lejos de ser “causado” por las nuevas tecnolog√≠as; ellas solo han contribuido a reforzarlo y a ponerlo en evidencia.

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