Diez novelas clásicas para el verano

Wilkie Collins

«La dama de blanco» (Wilkie Collins)

Por JAVIER CASTILLO

Siempre que me preguntan por una novela clásica sorprendente viene a mi mente La dama de blanco, de Wilkie Collins. Es una de esas obras que te marcan, que te atrapan con su ingenioso juego de cliffhangers y giros continuos, y creo que es uno de los primeros y mejores thrillers que jamás se hayan escrito. Walter Hartright, un profesor de dibujo con problemas económicos, se cruza, en la oscuridad de la noche londinense del siglo XIX, con una mujer fantasmal completamente vestida de blanco, que le pregunta por el camino a la ciudad. Poco después, un grupo de hombres parecen seguirla, comentando antes de marcharse que se ha escapado del manicomio. A pesar de esa premisa ya de por sí interesante, La dama de blanco no hace más que ascender sin parar, haciendo que te pierdas entre su suspense, un villano inusualmente construido (¡qué genial el conde Fosco!), y dos hermanas tan diferentes entre sí que te sumergen en una trama única y cargada de mensajes que se te quedan grabados en el alma (especial atención a cada uno de los diálogos de las hermanas). Es una de esas novelas que resulta imprescindible leer antes de morir.

La dama de blanco. Wilkie Collins. Penguin Clásicos, 2016. 880 páginas. 12,95 €.

Yul Brynner y Maria Schell en «Los hermanos Karamazov»
Yul Brynner y Maria Schell en «Los hermanos Karamazov»

«Los hermanos Karamazov» (Fiódor Dostoievski)

Por MANUEL VILAS

«Mañana me mataré, pero este noche venga juerga», son palabras de Dmitri Karamazov, uno de los grandes personajes de Fiódor Dostoievski. Me gusta Los hermanos Karamazov porque me parece una novela de pasiones exacerbadas, una novela brutalmente humana, fuego, puro fuego. Yo no sé cómo alguien pudo escribir un libro así, y menos en el siglo XIX. Siempre me ha parecido que Dostoievski es un misterio. Un misterio ruso. La idea de la lujuria que preside esta novela también me parece un enigma. La relación entre padres e hijos, y el parricidio, es otra de las claves de esta monumental obra, que te deja con la boca abierta. Ideal para leer en verano. Mil páginas de calor. Mil páginas de combustión moral. Mil páginas rusas. Dostoievski es un mago del alma humana, capaz de descender a todos los abismos. La deformación de las almas, ese es su campo profesional. A Dostoievski o se le ama o se le odia. Pero no deja indiferente. Yo de momento lo amo. Pero como dijo Chuck Berry «you never can tell».

Los hermanos Karamazov. F. Dostoievski. Alba, 2013. 1.008 páginas. 39,95 €.

Doris Lessing
Doris Lessing

«El cuaderno dorado» (Doris Lessing)

Por ELVIRA NAVARRO

«Todo comunista que, en Occidente, ha permanecido en el Partido a partir de una fecha determinada, lo ha hecho a causa de un mito privado», dice Anna Wulf, la protagonista de El cuaderno dorado, novela fundamental que la Premio Nobel Doris Lessing publicó en 1962 y que, como todo clásico, podría haberse escrito ahora por la profundidad, exhaustividad e inteligencia en el tratamiento de unos conflictos que son todavía heridas abiertas. La caída de los grandes relatos o «-ismos» (que sólo se sostienen, como apunta la cita, en tanto que mitos privados), la identidad y sus servidumbres (la novela explora, sobre todo, la condición de mujer blanca, anglosajona y «libre»: entrecomillo porque el libro recorre la contradicción de una libertad que viene vehiculada por la precariedad), la posibilidad de la cura, de construir un sentido a pesar de todo. Un libro que habla de la caída de los grandes relatos no podía tener una forma clásica, y ahí la autora juega una de sus mejores bazas: el quiebre de Anna Wulf se traduce en dividir sus reflexiones en cuatro cuadernos (negro, rojo, amarillo, azul y dorado), además de construir un personaje a partir de sí misma, Ella, y entreverarlo todo ello con pasajes donde el autoanálisis da paso al diálogo en las partes consignadas como «Mujeres libres». El resultado es una obra inagotable, maestra, sobre la emancipación, la individualidad, el trabajo, la madurez, el feminismo y la comunidad en una sociedad que ya era líquida antes de que Zygmunt Bauman acuñase el término.

El cuaderno dorado. Doris Lessing. Lumen, 2019. 864 páginas. 23,90 €.

Kurt Vonnegut
Kurt Vonnegut

«Matadero Cinco» (Kurt Vonnegut)

Por RODRIGO FRESÁN

Kurt Vonnegut murió en 2007, pero como el crononauta protagonista de su novela más famosa parece más vivo que nunca y en demasiadas partes al mismo tiempo. Su influencia ha superado el casi siempre inevitable holocausto cultural en el que suele arder todo lo generacional (casi no hay escritor joven que no se incline ante su nombre o admita su influjo) y, para noviembre, se anuncia recopilación de todos sus escritos acerca de cómo escribir. O cómo leer. 2019 está siendo, también, el año en que Matadero Cinco cumple medio siglo de edad, y por ahí andan más que merecidas ediciones conmemorativas con materiales extra. En español, es uno de los cincuenta títulos con los que Anagrama festeja, también, sus cinco décadas. Novela de guerra y de ciencia-ficción y diatriba contra la infinita estupidez del ser humano, Matadero Cinco no es solo una obra maestra en lo formal sino, también, uno de los libros más graciosos (y releíbles) de la historia. También, entre tantas otras cosas, propone los libros de los nativos del planeta Tralfamadore como los mejores del universo. Libros que son «cosas pequeñas» pero conteniendo «la profundidad de tantos momentos maravillosos contemplados al mismo tiempo». Libros como Matadero Cinco.

Matadero Cinco. Kurt Vonnegut. Anagrama, 2005. 192 páginas. 8,45 €.

Leopoldo Alas, Clarín
Leopoldo Alas, Clarín

«Doña Berta» (Leopoldo Alas, Clarín)

Por JOSÉ MARÍA MERINO

Es sorprendente que Leopoldo Alas, Clarín, uno de los grandes narradores españoles del siglo XIX, solo sea conocido mayoritariamente por su novela La Regenta. Sin embargo, Clarín fue autor de otras novelas, una larga, Su único hijo, y tres cortas, Doña Berta, Cuervo y Superchería, además de una gran cantidad de cuentos excelentes. En el año 2000, la hispanista Carolyn Richmond recopiló su magnífica obra breve en dos tomos –Cuentos completos, Ed. Alfaguara- agrupando más de cien textos.

Doña Berta (1892) es una muestra de la indiscutible calidad narrativa de Clarín. En once intensos capítulos, el autor asturiano nos va mostrando, a partir del sugestivo espacio natural norteño donde vive la protagonista -de alta estirpe- con su criada Sabelona, una historia que se remonta a su juventud, en el tiempo de la primera guerra carlista, cuando un capitán liberal llegó herido a su casa señorial y fue cuidado con atención, pese a la ideología de la familia, y lo que resultó de la intimidad del capitán y la joven doña Berta… Transcurridos muchos años, ciertas imágenes de un pintor que recorre aquellos apartados espacios despertarán en la anciana un deseo imperioso de ajustar las cuentas con su desasosegante pasado, y se trasladará a Madrid para intentarlo…

Recomiendo esta novela, de estirpe quijotesca, por el vigor notorio, vigente, con que están construidos personajes y escenarios, por la sabia utilización del tiempo, y por la capacidad de síntesis al urdir la trama, en la que juega un papel significativo ¡hasta el gato!

Doña Berta. Leopoldo Alas, Clarín. Cátedra, 2006. 280 páginas. 10,93 €.

Escena de «La edad de la inocencia»
Escena de «La edad de la inocencia»

«Cuentos completos» (Edith Wharton)

Por MERCEDES MONMANY

Conocida por sus afilados retratos, de una deslumbrante precisión psicológica, de la alta sociedad neoyorquina, en cuyo seno y en cuyas convenciones sociales se había criado, Edith Wharton (1862-1937) fue, sin duda, de los más grandes autores del pasado siglo. Primera mujer en obtener el Premio Pulitzer en 1921, Wharton fue comparada muchas veces con Henry James. Con él compartió algunos de sus temas predilectos como la nostalgia por una existencia de plenitud, a veces entrevista gracias a alguna experiencia vivida. Algo que habría permitido la percepción de «una vida más elevada» en cuanto a ambiciones, logros y felicidad. En estos Cuentos completos, se incluyen relatos realmente magníficos, de una extrema y penetrante lucidez. Los temas van alternándose entre matrimonios fracasados, problemas de identidad, apariciones y fantasmas o esos tipos de «renuncia» que facilitan el acceso a una moral en algún modo «superior» y más intensa. La pérfida e inclemente ironía de Wharton estará presente en algunos inapreciables relatos como el dedicado a un club de lectoras provinciano, en el que las damas «más representativas» compiten por la más sesuda e ingeniosa reflexión (Xingú) o esas familias de la rancia aristocracia británica que se disputan hospedar a «un refugiado» en pleno estallido de la guerra en 1914 (Los refugiados).

Cuentos completos. Edith Wharton. Páginas de Espuma, 2019. Dos volúmenes. 984 y 1.192 páginas. 37 y 39 €.

Soldados construyendo un blocao en el Rif
Soldados construyendo un blocao en el Rif

«Imán» (Ramón J. Sender)

Por LORENZO SILVA

No tengo novela favorita, vaya eso por delante. La elegida en esta ocasión, Imán, de Ramón J. Sender (publicada en 1930 por la Editorial Cenit en Madrid) lo es porque estamos en julio, y en ese mes, hace noventa y ocho años, ocurrieron en la zona del Rif, en el entonces Marruecos español, los hechos que la inspiraron. Nadie como su autor acertó a extraer de ellos tan valiosa literatura. Pocos más, entre nuestros novelistas, lo intentaron. Andaban a otras cosas, que interesan más a la intelectualidad española, tan burguesa ella, ayer como hoy. Es un relato sobre el dolor y la injusticia de la Historia, a través de quienes tan sólo la padecen y cuyo nombre nunca recuerda nadie. Esos a cuya memoria, según Walter Benjamin, está (o debería estar) destinada la construcción histórica. Despojada de pretensiones, la escritura de Imán es recia y esencial, y, sin embargo, no está exenta de aliento poético y filosófico. Sus soldados protagonistas, pobres, abandonados a su suerte sobre la dura tierra africana, nos dicen más de lo que hemos sido (y por tanto somos) que los discursos de tantos intérpretes supuestamente autorizados.

Imán. Ramón J. Sender. Crítica, 2006. 384 páginas. 43 €.

Penelope Fitzgerald
Penelope Fitzgerald

«La flor azul» (Penelope Fitzgerald)

Por PILAR ADÓN

El joven Friedrich von Hardenberg, que más tarde firmaría como Novalis, desea ver la flor azul y de ella le habla a su querida Sophie, una niña de doce años de la que se ha enamorado en un primer encuentro y que está siempre alegre. Ha nacido para ser feliz. Él es un joven brillante, un genio. Pertenece a una familia aristócrata venida a menos, escribe poesía y, aunque aún no comprenda qué significa la flor azul, un aliento irreal, sobrehumano, le impulsa cada vez que trata de averiguarlo. Quizá represente la vida eterna, el mundo de los sueños o la idea de la belleza inmortal. Lo cierto es que el universo de Fritz se ha iluminado gracias a su Sophie, y ni su familia ni sus amigos entienden a qué se debe esa pasión. Hasta el gran Goethe intenta averiguarlo.

Penelope Fitzgerald nos sitúa en la Sajonia del siglo XVIII y nos entrega una novela dividida en capítulos breves que es una biografía, aunque bien podría ser a la inversa. Fitzgerald consideraba que dar demasiadas explicaciones era un insulto para el lector, y nos guía a golpe de anécdotas, datos históricos encubiertos, aguijonazos de humor y diálogos electrizantes hasta una comprensión y una emoción que van mucho más allá de la propia historia. También en La flor azul, como en todas sus novelas, se produce un instante mágico que roza lo trascendente. Puro Romanticismo.

La flor azul. Penelope Fitzgerald. Impedimenta, 2014. 320 páginas. 21,95 €.

Ford Madox Ford
Ford Madox Ford

«El buen soldado» (Ford Madox Ford)

Por LUISGÉ MARTÍN

El buen soldado, del escritor británico Ford Madox Ford (1873-1939), no es, en modo alguno, una novela policíaca, pero su intriga, sus imprevisibles y brillantes giros de trama y sus personajes absolutamente desconcertantes, la convierten, sin duda, en una novela extraordinaria y fascinante. Para un lector es un texto que va abriéndose como las aguas del Mar Rojo; para un escritor, es además un ejercicio de virtuosismo casi circense, por la manera en el que el autor cuenta sin contar y nos embauca sin recurrir a tener que hacer ni una sola trampa.

Se trata, tal vez, de una de las novelas más inmorales escritas en toda la historia de la literatura (junto con Las amistades peligrosas, de Pierre Ambroise Choderlos de Laclos), pero su apariencia, sobre todo al inicio, es casi inofensiva. Ford Madox Ford hurga como nadie en el universo de los secretos íntimos, del adulterio y de la traición. Sus personajes protagonistas, ociosos y emponzoñados por la circularidad inmóvil de sus vidas, acaban enredados en una tela de araña que parece casi banal, pero que juega con la vida y con el destino de todos los que desfilan alrededor. Y con su propio destino.

El buen soldado es la novela de la perversidad inocente. Publicada originariamente en 1915, hoy nos sigue impactando. Una de esas novelas que es obligatorio leer.

El buen soldado. Ford Madox Ford. Edhasa, 2016. 286 páginas. 8,95 €.

Una imagen de Madrid durante la Guerra Civil
Una imagen de Madrid durante la Guerra Civil

«La trilogía de la Guerra Civil» (Juan E. Zúñiga)

Por JOSÉ MARÍA POZUELO YVANCOS

Este verano, que es el del centenario de su autor, puede ser gran idea volver a la lectura de los tres libros de cuentos dedicados por Juan Eduardo Zúñiga a la Guerra Civil, que tituló Largo noviembre de Madrid (1980), La tierra será un paraíso (1989) y Capital de la gloria (2003). El lector los tiene reunidos desde 2011 en el volumen La trilogía de la Guerra Civil (Galaxia Gutenberg). Aunque en algún cuento aislado aparece citado algún personaje histórico, este friso casi nunca ofrece nombres reales. Se comporta como ficción imaginada, como si fuese un viaje al interior del padecimiento de la guerra por criaturas casi todas anónimas para la Historia. De esa forma Zúñiga aporta lo que únicamente la literatura de ficción puede ofrecer: el testimonio de vivencias, sueños, esperanzas, decepciones, angustias y terror; esto es: el mundo de emociones enfrentadas (del amor y del odio) en aquellos tres años y los del atroz silencio y muerte que siguieron en la posguerra inmediata, puesto que el libro La tierra será un paraíso cuenta años posteriores. El deseo de una joven, la sospecha de un amigo, la emoción de un encuentro demorado, la decepción de un traidor, el azar de una muerte, toda la Guerra Civil se ha hecho aquí estados de ánimo de las gentes que la padecieron.

La trilogía de la Guerra Civil.Juan E. Zúñiga. Galaxia Gutenberg, 2011. 416 páginas. 21 €.

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