Diez ensayos cl√°sicos para el verano

El pensador romano Tito Lucrecio Caro

¬ęDe la naturaleza de las cosas¬Ľ (Lucrecio)

Por GABRIEL ALBIAC

Cuando, hacia el a√Īo 1417, el bibliotecario Vaticano Poggio Bracciolini topa, en el monasterio centroeuropeo de Fulda, con un voluminoso manuscrito de 7.400 hex√°metros que abarcan todas las √°reas de la naturaleza -y, en ella, del hombre-, no tiene la menor duda: acaba de dar con el √ļnico ejemplar preservado del De Rerum Natura que compuso Tito Lucrecio Caro hacia el 50 antes de nuestra era. Ese perdido poema es la manualizaci√≥n de la que fue, junto a la plat√≥nica y la aristot√©lica, la tercera gran escuela filos√≥fica de Grecia, el epicure√≠smo, borrada durante siglos. Es tambi√©n uno de los monumentos mayores de la literatura latina. Tal vez sospeche Poggio que, con su transmisi√≥n, va a dar origen al Renacimiento en filosof√≠a. No puede ignorar, en todo caso, que, al copiarlo y destinarlo a la Biblioteca del Papa, est√° llevando consigo a Roma la peste: la m√°s profunda refutaci√≥n de toda creencia religiosa que haya producido el pensamiento griego; y el fundamento del materialismo filos√≥fico.

A√ļn hoy, el ¬ęDe Rerum Natura¬Ľ se nos presenta como una obra herc√ļlea. No ha habido jam√°s nada equivalente a ese riguroso intento de poner en impecable forma versificada el arduo territorio de un sistema te√≥rico tan complejo como lo fuera el de Epicuro. En todas sus vertientes: f√≠sica como historia, antropolog√≠a como moral. El resultado fascina hoy con la misma fuerza con la que fascin√≥ en el Renacimiento a Marsilio Ficino o a Niccol√≤ Machiavelli.

En espa√Īol, el abate Marchena hizo una meritoria versi√≥n que sigue ley√©ndose con gusto. Y existen dos muy buenas ediciones biling√ľes: la de Eduardo Valent√≠ para Alma Mater y la de Agust√≠n Garc√≠a Calvo para Lucina.

De la naturaleza de las cosas. Lucrecio. Lucina, 1997. 690 p√°ginas. 38 ‚ā¨.

Rafael S√°nchez Ferlosio (1927-2019)
Rafael S√°nchez Ferlosio (1927-2019)

¬ęAltos ensayos eclesi√°sticos. Ensayos I¬Ľ (Rafael S√°nchez Ferlosio)

Por MANUEL BORJA VILLEL

Mi recomendaci√≥n: cualquiera de los cuatro vol√ļmenes que, bajo la rigurosa edici√≥n de Ignacio Echevarr√≠a, ha publicado Debate de los ensayos de Rafael S√°nchez Ferlosio, uno de los mejores ensayistas de su generaci√≥n. Heredera de una tradici√≥n que se remonta a Montaigne, su obra mantiene concomitancias con la de Karl Kraus. Como aquel, Ferlosio fue un indignado de su tiempo, examin√≥ con iron√≠a y perspicacia las miserias de una √©poca y de un pa√≠s, que fueron los suyos. Fue una figura inc√≥moda para aquellos que ostentaron responsabilidades de gobierno; y, desde los incipientes a√Īos de la democracia hasta nuestros d√≠as, no dej√≥ t√≠tere con cabeza, diseccionando con precisi√≥n de cirujano algunos de los grandes problemas de nuestra sociedad: los nuevos populismos, las obsesiones identitarias, las falsas y superfluas celebraciones de los centenarios de la conquista de Am√©rica, el farise√≠smo de la clase pol√≠tica y el terrorismo, entre otros.

Fue también muy crítico con los medios de comunicación con los que colaboraba. Conocedor de su lenguaje y tendencia a los lugares comunes, su estilo es irreductible a la banalización, recreándose en una escritura rapsódica, de frases muy largas que se extienden a lo largo de innumerables subordinadas, al alcance solo de un maestro de la hipotaxis como él.

Altos ensayos eclesi√°sticos. Ensayos I. Rafael S√°nchez Ferlosio. Debate, 2015. 920 p√°ginas. 34,90 ‚ā¨.

Tony Judt con una amiga en Israel, en 1967
Tony Judt con una amiga en Israel, en 1967

¬ęAlgo va mal¬Ľ (Tony Judt)

Por ISABEL BURDIEL

Fue el testamento literario de uno de los grandes historiadores del siglo XX, el autor de ¬ęPostguerra. Historia de Europa desde 1945¬Ľ, una obra extraordinaria sobre la llamada Guerra Fr√≠a. En este ensayo, publicado a pocos meses de su temprano fallecimiento,

Judt analiz√≥ la quiebra del gran pacto social y econ√≥mico producido tras el trauma de las dos grandes guerras mundiales, la revoluci√≥n rusa y la depresi√≥n econ√≥mica de los a√Īos treinta.

Un pacto que cre√≥ las condiciones para el in√©dito desarrollo econ√≥mico occidental de las d√©cadas de 1950s-1970s que acompa√Īaron la creaci√≥n del Estado del Bienestar, una reducci√≥n de la brecha entre las rentas del trabajo y del capital como no se hab√≠a conocido nunca antes, ni despu√©s, una ampliaci√≥n sustancial de la igualdad de oportunidades y de la movilidad social ascendente -de la que √©l fue un ejemplo.

Este breve texto no es solo un ejercicio de melancolía por la crisis de aquel mundo -que creó una estabilidad y prosperidad sin precedentes- es también y, sobre todo, una reflexión certera y cercana sobre sus causas y su posible reversión.

A mi juicio, sigue siendo imprescindible como diagnóstico de lo que va mal, y por qué.

Algo va mal. Tony Judt. Debolsillo, 2019. 232 p√°ginas. 9,95 ‚ā¨.

Alexis de Tocqueville (Verneuil-sur-Seine, 1805-Cannes, 1859)
Alexis de Tocqueville (Verneuil-sur-Seine, 1805-Cannes, 1859)

¬ęLa democracia en Am√©rica¬Ľ (Alexis de Tocqueville)

Por STANLEY G. PAYNE

En 1830-1832 el joven aristócrata francés Alexis de Tocqueville emprendió un largo viaje a Estados Unidos para observar de primera mano el funcionamiento y aplicación de la primera democracia notable en el mundo, y llegar a entender la sociedad, la cultura y la psicología de los norteamericanos con respecto a su nuevo sistema. El resultado, publicado en francés en 1835, se convirtió de inmediato en una obra clásica de las ciencias sociales y políticas, siendo reeditado numerosas veces, y sigue estando presente en las librerías del siglo XXI. La sociedad y la psicología popular norteamericana de hace dos siglos han variado muchísimo, pero, hasta cierto punto, sus observaciones siguen siendo pertinentes.

Tocqueville sacó tres conclusiones principales, que desarrolló con detalle en su ensayo. La primera fue que la sociedad política norteamericana era una verdadera democracia que respetaba la ley, sin riesgo de caer en la anarquía o la demagogia. Su individualismo y su sentido igualitario no tenían parangón en Europa, pero se expresaban en las instituciones políticas sin merma de la responsabilidad y la estabilidad.

La segunda conclusi√≥n fue que la sociedad estadounidense hab√≠a conseguido alcanzar y mantener lo que los fil√≥sofos pol√≠ticos llamaban la ¬ęvirtud republicana¬Ľ; esto es, una sociedad civil responsable, como consecuencia de dos factores; el fervor religioso, mucho m√°s extenso que en Europa, y la formaci√≥n de una multitud de asociaciones voluntarias, que trascend√≠an el puro egocentrismo o el mero individualismo atomizado.

La tercera conclusi√≥n fue menos halag√ľe√Īa respecto a las consecuencias a largo plazo de la tendencia b√°sica de la modernidad hacia una igualdad cada vez mayor. √Čsta conducir√≠a al conformismo y al crecimiento de la administraci√≥n y burocracia centralizada -igual para todos-, que permitir√≠a el advenimiento de una nueva tiran√≠a, tal vez m√°s extensa que las tiran√≠as cl√°sicas, pero que no ser√≠a presentida como tal, porque se gobernar√≠a con instituciones formal y nominalmente democr√°ticas. Tocqueville describi√≥ la din√°mica social de la primera democracia del siglo XIX, y fue tambi√©n el profeta del dominio de la correcci√≥n pol√≠tica del siglo XXI. Este libro ha sido calificado como la primera gran obra cl√°sica de las ciencias sociales modernas.

La democracia en Am√©rica. Alexis de Tocqueville. Trotta, 2018. 1.360 p√°ginas. 45 ‚ā¨.

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)

¬ęLas enso√Īaciones del paseante solitario¬Ľ (Jean-Jacques Rousseau)

Por JAVIER GOM√Ā

Rousseau muri√≥ en 1778. Dos a√Īos antes, inici√≥ la redacci√≥n de sus enso√Īaciones, que quedaron incompletas y fueron publicadas tras su muerte. El libro registra diez maravillosos paseos por el campo. El primero de ellos se inicia as√≠: ¬ęHeme aqu√≠, pues, solo en la tierra, sin m√°s hermano, pr√≥jimo, amigo ni compa√Ī√≠a que yo mismo¬Ľ. Rousseau fue un individuo insoportable: narcisista, ego√≠sta, man√≠aco, desconfiado, col√©rico, mezquino, enamorado apasionadamente de s√≠ mismo. Pero nunca fue un c√≠nico de esp√≠ritu reseco sino un sentimental. Abriendo su coraz√≥n, confes√°ndose, poniendo su caso como ejemplo, educ√≥ a la modernidad en un sentimiento nuevo, al servicio del cual puso su cautivadora prosa. Los diez paseos nos trasladan al idilio del paseante que es dichoso lejos de la sociedad de los hombres.

Pero es en el quinto donde el libro alcanza su punto culminante al poner nombre a esa nueva emoci√≥n que √©l ha descubierto, como un continente nunca hollado, y que comunica al lector en vilo: el ¬ęsentimiento de la propia existencia¬Ľ. Son esos instantes de vivos goces en los que el coraz√≥n nos dice: ¬ęQuisiera que este instante durara siempre¬Ľ. Uno de sus disc√≠pulos ser√° Fausto, la criatura de Goethe, que protest√≥ contra el tiempo gritando: ¬ęDetente, instante, eres tan hermoso¬Ľ.

Las enso√Īaciones del paseante solitario. Jean-Jacques Rousseau. Alianza, 2016. 288 p√°ginas. 11,50 ‚ā¨.

El escritor argentino Jorge Luis Borges
El escritor argentino Jorge Luis Borges

¬ęSiete noches¬Ľ (Jorge Luis Borges)

Por JON JUARISTI

El ensayo que recomendar√≠a para el verano, y sobre todo para las noches de su segunda parte, cuando comienza a refrescar, es ¬ęSiete noches¬Ľ, de Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899- Ginebra, 1986), un conjunto de siete conferencias pronunciadas en el teatro Coliseo de Buenos Aires entre junio y agosto de 1977 (es decir, en pleno invierno austral) y arregladas para su publicaci√≥n en 1979 por el Fondo de Cultura Econ√≥mica. Tratan de la ¬ęDivina Comedia¬Ľ, de la pesadilla, de las ¬ęMil y Una Noches¬Ľ, del budismo, de la poes√≠a, de la C√°bala y de la ceguera, todos ellos asuntos, si no enteramente nocturnos, m√°s o menos oscuros y sombr√≠os. Borges los abord√≥ con frecuencia en otros ensayos y en narraciones y poemas. Son siete breves maravillas que, a lo largo de una semana, permitir√°n al lector adentrarse en el riqu√≠simo universo literario de uno de los escritores mayores de nuestra lengua y familiarizarse con el principal de sus recursos art√≠sticos: la condensaci√≥n de la tradici√≥n cl√°sica. Adem√°s, ampliar√° su cultura y mejorar√° la calidad de su conversaci√≥n, que es lo que Borges apreciaba en la gente. Las conferencias de 1977 se grabaron y est√°n colgadas en YouTube, pero se saca m√°s provecho de su lectura. Se lo aseguro.

Siete noches. Jorge Luis Borges. Alianza, 2000. 160 p√°ginas. 19,90 ‚ā¨.

Retrato de Larra (1835), atribuido a José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra
Retrato de Larra (1835), atribuido a José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra

¬ęArt√≠culos¬Ľ (Mariano Jos√© de Larra)

Por C√ČSAR ANTONIO MOLINA

En la madrile√Īa calle Santa Clara a√ļn est√° la casa donde vivi√≥ y se suicid√≥ Larra. En la fachada hay una gran placa que hoy es imposible reconocer debido a un √°rbol que la tapa totalmente. ¬ŅA qu√© funcionario, culturalmente indigente, se le pudo ocurrir tama√Īa tropel√≠a? ¬ŅAcaso lo hizo en venganza por las cr√≠ticas que el escritor hizo de la burocracia? Larra nos sigue demostrando, casi doscientos a√Īos despu√©s, que nuestro pa√≠s sucumbe por la mala educaci√≥n y la carencia de virtudes c√≠vicas. Por eso es fundamental volver a leerlo. Y los art√≠culos period√≠sticos de Larra, nuestro Montaigne particular, deber√≠an estar en las mesillas de nuestros pol√≠ticos. Hoy, cada uno de ellos, vuelve a morir de ¬ętener raz√≥n¬Ľ.

De sus razones, que no son las del Estado. ¬ęEl pol√≠tico profesional no ve m√°s que intereses y derechos¬Ľ, escribi√≥ El pobrecito hablador. ¬ŅAcaso ha variado esto? ¬ę¬°Pobre Espa√Īa!¬Ľ, grit√≥ Larra, y su eco lleg√≥ a Aza√Īa y Machado. ¬ęAqu√≠ yace media Espa√Īa, muri√≥ de la otra media¬Ľ, nos vuelve a avisar nuestro gran rom√°ntico. Nadie am√≥ a nuestro pa√≠s tanto como √©l. Tanto que se suicid√≥ para no verlo fenecer por la falta de urbanidad pol√≠tica. No lo rematemos nosotros.

Art√≠culos. Mariano Jos√© de Larra. C√°tedra, 2006. 440 p√°ginas. 12,45 ‚ā¨.

John Rawls fue profesor en la Universidad de Harvard
John Rawls fue profesor en la Universidad de Harvard

¬ęTeor√≠a de la justicia¬Ľ (John Rawls)

Por F√ČLIX OVEJERO

Este libro, ¬ęA Theory of Justice¬Ľ (¬ęTeor√≠a de la justicia¬Ľ, 1971), escrito por John Rawls (Baltimore, 1921-Lexington, 2002), profesor en la Universidad Harvard, supuso lo m√°s parecido a una revoluci√≥n cient√≠fica que ha conocido la filosof√≠a pol√≠tica: revitaliz√≥ una disciplina que parec√≠a definitivamente muerta y proporcion√≥ un conjunto de preguntas y de l√≠neas de respuestas en las que todav√≠a est√° instalada la reflexi√≥n seria acerca de los retos de la vida compartida: la democracia, las libertades, los derechos y la igualdad.

En particular, mostró como un liberalismo solvente intelectualmente es inseparable de la defensa de la igualdad. Si hemos de asumir las consecuencias de nuestras elecciones, es razonable eliminar las desigualdades vinculadas al color de la piel, el origen familiar, el sexo, etcétera.

Teor√≠a de la justicia. John Rawls. FCE, 1995. 545 p√°ginas. 23,52 ‚ā¨.

Emilio Lled√≥ se form√≥ en Alemania y ha sido profesor en varias universidades espa√Īolas y en la de Heidelberg
Emilio Lled√≥ se form√≥ en Alemania y ha sido profesor en varias universidades espa√Īolas y en la de Heidelberg

¬ęEl surco del tiempo¬Ľ (Emilio Lled√≥)

Por ANA SANTOS ARAMBURU

Emilio Lled√≥ (Sevilla, 1927; miembro desde 1994 de la Real Academia Espa√Īola) es uno de los autores que sabe describir el valor y el significado de la permanencia de las palabras de una manera m√°s certera. Siguiendo el hilo argumental del ¬ęFedro¬Ľ de Plat√≥n, en ¬ęEl surco del tiempo: meditaciones sobre el mito plat√≥nico de la escritura y la memoria¬Ľ (ensayo que vio la luz en 1992) reflexiona sobre la fuerza del lenguaje, la importancia del di√°logo y la necesidad de que el pensamiento humanista impregne de conocimiento y de raz√≥n la vida de las personas.

Un pensamiento que ha podido llegar hasta nosotros gracias a la escritura y a la permanencia del texto como antídoto contra el olvido y como garantía de la transmisión de las ideas. Un ensayo de plena actualidad hoy, cuando la información y el conocimiento se generan en un contexto digital amenazado por la desmemoria y por la evanescencia de las ideas.

El surco del tiempo. Emilio Lled√≥. Espasa (Austral), 2015. 240 p√°ginas. 8,95 ‚ā¨.

El filósofo inglés John Stuart Mill
El filósofo inglés John Stuart Mill

¬ęSobre la libertad¬Ľ (John Stuart Mill)

Por FERNANDO SAVATER

Siempre que alguien me pide que le recomiende una obra de filosof√≠a moderna ¬ępero que pueda entenderla yo, que no s√© nada de filosof√≠a¬Ľ, acudo a este libro de Stuart Mill, pensador utilitarista ingl√©s. Con una argumentaci√≥n precisa, honrada, que no reh√ļye bordear la contradicci√≥n con tal de apurar todos los aspectos de su tema, plantea una decidida defensa de la persona como capaz de elegir individualmente su propio destino, de ¬ęencaminarse al cielo o al infierno por el camino que prefiera¬Ľ, como hab√≠a dicho un siglo antes Voltaire. Obra clarividente porque apunta al gran peligro de nuestra √©poca, la sumisi√≥n del individuo a la tiran√≠a de una sociedad oficialmente bienintencionada, que nos esclaviza a la rutina, la higiene y la ¬ęnormalidad¬Ľ por nuestro propio bien, que conoce mejor que nosotros mismos.

No se trata solo de las intrusiones en la vida de cada cual del gobierno, sino tambi√©n de ese monstruo de mil cabezas que es la opini√≥n p√ļblica, el p√°nico al ¬ęqu√© dir√°n¬Ľ. Stuart Mill hace una encendida reivindicaci√≥n de la libertad de pensamiento, de expresi√≥n, de creaci√≥n, de mercado, de afectos vitales, es decir de un pleno individualismo liberal pero no contra la sociedad sino dentro de ella. Porque la sociedad bien ordenada es uno de los requisitos para que la persona sea libre. Ante este libro, que sigue siendo mucho m√°s revolucionario que todos los populismos neomarxistas que vuelven a ponerse de moda, se sienten inc√≥modos tanto los neoliberales insolidarios como los colectivistas que quieren imponer legalmente la santidad laica para todos.

Sobre la libertad. John Stuart Mill. Acantilado, 2013. 160p√°ginas. 9,99 ‚ā¨.

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