Detenido el preso huido de Teixeiro tras más de seis semanas de búsqueda

Un operativo especial, que requirió el corte del tráfico de una calle, permitió en la mañana de este martes el arresto en la localidad coruñesa de Arteixo de Iván Añón Botana, el interno del centro penitenciario de Teixeiro (La Coruña) en busca y captura desde el pasado 11 de octubre. El prófugo —en prisión desde 2006 por el asesinato del joven Gerardo Martín Pose, ocurrido en Ponteceso ese mismo año— no regresó a la cárcel tras un permiso penitenciario del que tendría que haber vuelto el día 10. Según informa la Guardia Civil, la detención se produjo en un domicilio de la calle Reconquista de Arteixo. Y, además de Iván Añón, ha sido detenida su pareja, acusada de encubrimiento. Ambos pasarán a disposición judicial ante el Juzgado de Instrucción Número 1 de La Coruña.

Se pone fin así a más de seis semanas de búsqueda del autor del crimen de Ponteceso. Iván Añón fue condenado como responsable del disparo que acabó con la vida de Gerardo Martín Pose, que en aquel momento contaba 25 años. Su verdugo tenía sólo 20. Junto a Añón Botana fueron condenados sus acompañantes aquella noche: los hermanos Rogelio y José Francisco Botana Blanco, de 23 y 21 años.

Los hechos, según acreditó el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de La Coruña a finales de 2008 —cuando Añón sumaba ya más dos años de prisión provisional—, ocurrieron de madrugada tras una noche en la que los tres jóvenes arrastraban varios intentos de atraco fallidos. Frustrados en sus planes, Añón Botana, Rogelio y José Francisco acometieron un último intento en la carretera que une Buño (Malpica) con A Agualada (Coristanco), cruzando su coche —un Opel Kadett que habían robado horas antes en Carballo— en la carretera para cortar el paso a otro vehículo, el Seat en el que viajaban Gerardo Martín Pose y una amiga a la que la víctima llevaba de vuelta a casa. Se encontraban a la altura del puente de Pontedona y se vieron obligados a detener la marcha. Entonces salieron dos hombres con el rostro cubierto del otro coche y se dirigieron a ellos: uno, armado con un arma blanca se dirigió a la ventanilla del copiloto, donde viajaba la chica; el otro, identificado como Iván Añón, se plantó junto al asiento de Gerardo Martín Pose encañonándole con una pistola. Les exigieron que les entregaran todo lo que llevaban encima. De algún modo, Iván Añón disparó de pronto a bocajarro contra el conductor y los asaltantes emprendieron la huida.

El Opel Kadett que habían utilizado apareció quemado al día siguiente tras el polideportivo de Agualada, a pocos kilómetros del lugar de los hechos. Días después, llegaban las detenciones. En el domicilio del ahora fugado los investigadores encontraron un papel con ADN del joven asesinado. La Audiencia Provincial les condenó a 27 años de prisión, si bien la pena de los hermanos Botana Blanco fue rebajada después por el Supremo. Ninguno de los tres reconoció los hechos en el juicio, sí en una rimera declaración ante la Guardia Civil, que luego aseguraron haber realizado bajo presión.

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