«Delibes puede ser un foco muy interesante para atraer estudiantes de español»

H. DÍAZ

La mesa de su despacho llena de notas delatan la actividad frenética que espera en los próximos meses a Fernando Zamácola, nuevo gerente de la Fundación Miguel Delibes tras la marcha de Javier Ortega para tomar las riendas de la Consejería de Cultura y Turismo. Vallisoletano y experto en desarrollo y cultura organizacional, este economista ve en su nuevo cargo un desafío «casi más personal» por la trascendencia que ha tenido el escritor y su familia en su vida, y más allá de la inminente celebración del centenario, le gustaría que su paso dejara como impronta una sede definitiva para la entidad en forma de Casa Museo y una mayor conexión de la sociedad con el autor.

-Llega a la Fundación a punto de comenzar la celebración del centenario. ¿Cómo afronta el reto?

-Es un desafío casi más a nivel personal que profesional. Que el centenario haya sido declarado evento de excepcional interés público hace que haya ganado mucha relevancia, y si esto lo hubiera tenido que empezar desde cero habría sido un fracaso. Por eso digo que en la parte profesional me siento muy arropado por lo avanzado por mi predecesor. Es en la parte personal donde veo que el desafío es más grande por múltiples razones. La primero es que el nombre de Delibes es una insignia a nivel general, pero particularmente en Valladolid, y eso es una maravilla, pero también una responsabilidad. No obstante, tengo una ilusión tremenda porque el autor, a parte de ser muy querido para mí, tiene una trascendencia que la he mamado desde mi casa, el colegio y mi círculo de amistades.

-¿Tenía, entonces, relación con la familia?

-Sí, y eso creo que ha aportado algo que para mí es muy importante, que es el respaldo, la confianza. Cuando se dio la situación me comentaron ‘Fernando, creemos que lo puedes hacer bien, pero es que además necesitamos a alguien que entienda nuestra forma de ver las cosas’. Entender eso significa que aunque su figura es tremenda, es necesario que la gente sepa que lo es porque sus hijos y nietos le están sabiendo dar continuidad, y eso engrandece su legado. No puedes tratar a Delibes de una forma que no sea consistente con lo que quiere la familia y para mí es un terreno avanzado porque lo he aprendido gracias al ejemplo de sus hijos y nietos.

-¿Qué impronta le gustaría dejar al frente de la Fundación?

-En el aspecto físico me gustaría que después del centenario tuviéramos una Casa Museo de Miguel Delibes en Valladolid. Y a nivel más conceptual, mi máxima aspiración sería que reconectáramos aún más si cabe a la sociedad con el escritor, sobre todo a aquellos segmentos que no han sido coetáneos al autor. Que los estudiantes y jóvenes conozcan no sólo su obra, sino su figura. Algo que creo que le diferencia de otros autores es que en él figura-vida-hechos fueron de la mano de su obra y de lo que siempre dijo. Esa consistencia hoy no es nada fácil de encontrar y puede ser ejemplar y una forma de que los jóvenes se reconozcan en alguien que es de por si un clásico con un legado atemporal. Su trato del medio ambiente y su defensa de los desfavorecidos, la infancia y lo rural están en plena vigencia.

-Una de las próximas iniciativas en la que estará implicada la Fundación es un viaje este otoño a universidades de Texas y Arizona, en EE.UU, junto con el Comisionado de la Lengua de la Junta. ¿Cuál es el propósito?

-Una de nuestras líneas fundamentales de acción es la internacionalización. Queremos mucho a Delibes en Valladolid, pero a veces se nos olvida que es una figura de ámbito universal. En Estados Unidos se vienen haciendo actividades hace un tiempo porque el español es un idioma que dentro de nada se convertirá prácticamente en el más hablado, y a la vez, es un idioma que hay que enseñar en las aulas. Delibes, por el uso que tiene del idioma, sobrio, pero muy escogido y preciso, es excelente para aprender español. Queremos aprovechar una extraordinaria red que hay de profesores españoles, muchos de ellos castellano y leoneses, en distintas universidades estratégicas de Estados Unidos, que desde hace un tiempo nos están ayudando a dar a conocer la obra de Delibes y por supuesto, el español, para atraer gente a aquí. Su figura puede ser un foco de atracción muy interesante para que gente que quiera aprender español venga a Castilla y León.

«Delibes es el tercer autor de España más leído hoy tras Cervantes y Pérez Galdós»

-¿En qué sentido se puede sacar más partido a la figura de Delibes para atraer estudiantes?

-Cuando ingresó en la Real Academia hace aproximadamente unos 45 años dio un discurso que hablaba de que no podemos seguir progresando a costa del medio ambiente. Ese discurso, si le quitamos las escasísimas referencias cronológicas, estaría cien por cien de actualidad. Es decir, fue un visionario. Para mí eso, unido al buen uso del idioma, son factores excelentes que tendríamos que esforzarnos en poner en valor.

-Centrándonos en el Centenario, ¿nos deparará alguna sorpresa editorial?

-Inédito ahora no hay nada listo para sacar. Lo último y casi un guiño, fue «El cuento de la bruja Leopoldina». Nos encantaría tener en el cajón no sé cuántas cosas inéditas, pero no es así, y no es nuestro afán. Lo que sí sé es que con motivo del centenario habrá reediciones por parte de Destino y Planeta (patronos de la Fundación), y se sacarán distintas publicaciones, algunas más académicas y otras más populares, relativas a su figura. Es probable también que se hagan ediciones conmemorativas por parte de la RAE y de otras instituciones.

«Su figura sigue siendo hoy tremenda porque sus hijos y nietos la han sabido dar continuidad»

-¿Y servirá la conmemoración para incentivar la labor investigadora?

-Creo que sí. A veces pensamos que lo académico va por un lado y lo social por otro, pero cuando en lo social hay ruido en torno a un autor, empieza a despertar el interés del investigador. Parte de nuestro objetivo con este centenario es que la gente conozca facetas del autor más allá de las tradicionales de su obra.

-¿Será ese también el empeño del área dedicada al autor del próximo Congreso del Español?

-Yo no estoy metido en su organización directa pero sí que sé que no sólo se va a hablar de su vida. Un afán que tenemos con el escritor es el de contextualizarlo. En grandes líneas, casi todo lo que estamos haciendo respecto al centenario es intentar que se vea en qué contexto hizo tal cosa, se dio tal proceso creativo… Entonces, probablemente sea el enfoque que se dé al congreso; es decir, el escritor y su entorno.

«Vamos a intentar pedir una prórroga para alargar la conmemoración seis meses más»

-Uno de los primeros y grandes cometidos de la Fundación fue la digitalización del archivo, ¿Cuántas visitas recibe al año?

-Desde su puesta en marcha, el 4 de mayo de 2016, hasta mediados de este septiembre, hemos recibido un total de 31.400 visitas, 89,6 por ciento de España y el 5,5, de Estados Unidos. Contar con este archivo digitalizado es un avance brutal porque provoca un efecto multiplicador sobre la actividad que se puede generar a partir de su obra.

-¿Repercutirá el Centenario en las acciones que realiza la Fundación en el ámbito educativo?

-Sí, también es una de nuestras líneas estratégicas. Tenemos ya un programa para profesores de Secundaria que se llama «Delibes en el aula», donde les damos una formación específica sobre sus obras y qué aspectos de ellas son interesantes para poner de relevancia como apoyo al aprendizaje de la lengua y su uso correcto. El chico que lee a Delibes en Secundaria, lo sigue leyendo en la madurez y lo prescribe. Este año se ha fallado además el Premio de Experiencias Didácticas relacionadas con Delibes. Esta última iniciativa, que se ha hecho a nivel de Castilla y León, queremos abrirlo a nivel nacional.

«Queremos utilizar el centenario para abrir el autor al mundo»

-¿Qué me puede avanzar de la exposición que tendrá lugar en la Biblioteca Nacional con motivo del centenario?

-Tendrá lugar desde el 19 de marzo hasta el 30 de junio de 2020, y estará configurada en tres espacios: primero, el contexto, la figura de Delibes desde distintas facetas (periodística, familiar, cómo le afectó la Guerra Civil…); la segunda se centrará en los trabajos que le cambiaron la vida a partir del Nadal, y la tercera hará un recorrido por su obra. Después de otoño, la exposición estará otros tres meses en Valladolid, en la sala de Las Francesas o en la Pasión, aún está por decidir.

-Paralelamente habrá otro tipo de exposiciones, ¿no es así?

-Sí, además de las que tenemos itinerando, el Cervantes quiere hacer una exposición centrada en el Delibes viajero en Madrid y probablemente produzca otras para itinerar por sus distintos centros. A Delibes se le ve como un autor de Valladolid, pero es mucho más grande, y queremos aprovechar el centenario para abrir su figura.

– ¿Veremos también en el escenario la ópera realizada a partir de «Cinco horas con Mario»?

-Es un desafío, pero no es una de nuestras prioridades por dos razones. Primero, porque necesita una cantidad ingente de recursos que la Fundación no tiene. Y segundo, requiere una programación a dos años vista.

-Pero sí que estará una obra de Delibes sobre el escenario del Calderón de la mano de José Sacristán.

-Sí, estuvimos en el estreno de «Señora de rojo sobre fondo gris» en Madrid y la sensación fue buenísima. Esa representación vendrá, y esperamos contar con Sacristán para otras acciones relacionadas con el centenario.

-¿Se va concretando también el ciclo en Seminci?

-La Seminci tiene una amplia trayectoria de colaboración con Delibes, así que nos va a costar decidir qué presentar nuevo. Su programa de 2019 ya está cerrado. Una de las dificultades que ha tenido este centenario es que nos ha pillado en un proceso electoral. Suerte que consiguieron firmar el convenio para la declaración de evento excepcional. Vamos a intentar pedir una prórroga para alargar seis meses más la conmemoración.

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