Del nido mafioso a una nueva vida: el rescate de los hijos de la ‘Ndrangheta

Por un plan judicial, integrantes del grupo perdieron la patria potestad de 60 chicos

ROMA.- ¬ŅSe puede cambiar un destino que parece ya inexorablemente escrito? La respuesta es s√≠, por lo menos en el caso de los hijos de la ‘Ndrangheta, la poderosa criminalidad organizada calabresa, que gracias a un nuevo y revolucionario mecanismo puesto en marcha por jueces de menores logran ser rescatados de su contexto mafioso.

En los √ļltimos siete a√Īos, 60 chicos fueron alejados de su nido de la ‘Ndrangheta, a veces junto a sus mam√°s, y dados en adopci√≥n temporaria a otras familias que viven en regiones muy lejanas de su Calabria natal para empezar una nueva vida en otro ambiente. El experimento se basa en nuevas orientaciones de jurisprudencia de la Justicia de Menores de Reggio Calabria, seg√ļn las cuales adoctrinar a los hijos en la subcultura mafiosa equivale a maltrato familiar y los comportamientos de padres afiliados a la asociaci√≥n criminal son “evidentemente” incompatibles con sus deberes educativos. En este marco, para los jueces, caduca la patria potestad.

Aunque puede resultar algo brutal o contra natura, la magistratura de Reggio Calabria llegó a estas conclusiones después de toparse con la dramática realidad de madres desesperadas, en algunos casos ya presas, por haber estado involucradas en la criminalidad organizada, con maridos también condenados de por vida, que se disocian de su pasado y piden un cambio. Agobiadas por su entorno familiar, las leyes internas de los clanes y el código mafioso, suplican una salida, al menos para sus hijos.

“Soy la madre de un chico de 15 a√Īos y otro de 13. Temo que puedan terminar en la c√°rcel o asesinados, como mi padre y mi hermano. Por favor, ay√ļdenme a sacarlos de mi familia. En Calabria no hay ning√ļn pariente en quien pueda confiar”.

Cartas de este tipo recibi√≥ en los √ļltimos a√Īos Roberto Di Bella, presidente del tribunal de menores de Reggio Calabria. “Son cartas de las que llamo viudas blancas, de mujeres con maridos en la c√°rcel con condenas pesadas, de 30 a√Īos o de por vida, o mujeres cuyos maridos fueron asesinados, que piden irse de Calabria para comenzar una vida distinta, sin disparos ni sangre”, explica. “Son esposas de capos mafiosos, segregadas en sus casas y prisioneras de las familias, que no tienen ninguna posibilidad de escaparse del control de los parientes si se quedan en Calabria. Son ellas las que ruegan ser ayudadas a irse de all√≠ junto a sus hijos. Nos mandan cartas o aparecen en nuestras oficinas en gran secreto, muchas veces en l√°grimas”, detalla.

Estas mujeres en fuga de la ‘Ndrangheta no son colaboradoras de la Justicia, no denuncian a sus familiares, sino que se distancian de su realidad mafiosa. Y logran ser ayudadas gracias a un acuerdo, bautizado Libres de Elegir, firmado entre el tribunal de menores, la asociaci√≥n antimafia Libera, el Ministerio de Igualdad de Oportunidades y la Conferencia Episcopal Italiana, cuyo fin es asegurar una red de contenci√≥n y ayuda a los menores y a las madres de familias mafiosas que buscan una alternativa.

Este proyecto empez√≥ en 2012, cuando el tribunal de Reggio Calabria cay√≥ en la cuenta de que en 25 a√Īos hab√≠a procesado a m√°s de 100 menores por delitos de criminalidad organizada, homicidios e intentos de homicidio, secuestro de personas, tr√°fico de drogas. Son menores que luego crecieron y terminaron muertos acribillados o encerrados en un r√©gimen carcelario duro.

Tutela

“Para interrumpir esta espiral y censurar el modelo mafioso hemos aplicado esta orientaci√≥n: en los casos en los que la familia perjudica concretamente la integridad emotiva y el desarrollo del menor, decidimos que caduca la responsabilidad de los padres”, indica Di Bella. “Aclaro que no le sacamos nada a nadie, no les pedimos a los chicos que renieguen de sus padres, sino que los tutelamos. Las medidas siempre son fruto de acuerdos y ahora tambi√©n las mujeres piden seguir a sus hijos. En estas familias hay mucho sufrimiento”, aclara.

Los menores en muchos casos son dados en adopci√≥n temporaria a otros n√ļcleos familiares, en otras ciudades -cuando es posible junto a sus madres- y son ayudados y protegidos. Algunas de estas historias inspiraron una ficci√≥n en la televisi√≥n italiana titulada Libres de elegir, transmitida el invierno pasado.

“Fuera de su contexto los chicos vuelven a nacer, no viven m√°s reprimiendo sus emociones, en el terror de traicionar a su familia, estudian y conocen otros modelos de vida”, asegura el juez, que suele recibir cartas de agradecimiento conmovedoras. “Cuando veo a mis ni√Īos felices, pienso en usted y le agradezco a Dios que lo haya puesto en mi camino”, dice una de las ep√≠stolas que recibi√≥ de parte de una madre de ‘Ndrangheta.

Enza Rando, vicepresidenta de la asociaci√≥n antimafia Libera y abogada siciliana tambi√©n involucrada en este tema, destac√≥ que al principio los padres de los menores, la mayor√≠a encerrados bajo r√©gimen carcelario duro, no quieren que sus hijos se alejen de la tradici√≥n mafiosa. Pero en los √ļltimos a√Īos las cosas cambiaron. Tanto es as√≠ que tambi√©n ella comenz√≥ a recibir cartas escritas desde la prisi√≥n por ‘ndranghetistas que le agradecen haberlos salvado. “Son hombres que est√°n madurando una reflexi√≥n sobre su propia existencia, que al principio amenazaban a sus mujeres porque se atrev√≠an a eludir la l√≥gica mafiosa, pero que ahora env√≠an mensajes de gratitud”, apunta. “Hay destinos que pueden cambiar y creo que son las mujeres las que est√°n haciendo la revoluci√≥n en el seno de la mafia”, agrega, al subrayar que recuerda muy bien cuando el mafioso arrepentido Giovanni Brusca les cont√≥ a los jueces que su padre le regal√≥ una pistola a los 4 a√Īos.

Pero las cosas est√°n cambiando, como refleja una carta escrita desde la c√°rcel por un padre: “Querido juez, gracias por la oportunidad que les est√° dando a mis hijos. Si yo la hubiera tenido cuando era un chico, me hubiera ahorrado una pena infinita”.

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