Decenas de miles de espectadores han rendido tributo a los 85 equipos participantes en la Sydney Hobart

Una perfecta jornada de verano austral ha iluminado el impresionante escenario de la bahía de Sídney, literalmente inundado por cientos de barcos de espectadores en el agua y miles de aficionados apostados por la costa para disfrutar de un espectáculo que se repite cada 26 de diciembre desde 1945. La salida de la 74ª Rolex Sydney Hobart reunió a 85 embarcaciones y más de mil regatistas dispuestos a enfrentarse al recorrido de 628 millas náuticas hacia Hobart, en la isla de Tasmania. Un viento de 10-12 nudos de componente nordeste empujó a la flota fuera de la bahía, encabezada inicialmente por el 100 pies Black Jack de Peter Harburg, ganador de la batalla psicológica por ser el primero en salir a mar abierto.

En cuanto la flota puso rumbo sur, el Comanche de Jim Cooney (que cuenta a bordo con el español Pablo Arrarte) se recuperaba de una modesta sexta posición en la baliza de salida de Sídney superando a todos sus rivales para liderar la carga hacia el temido Estrecho de Bass a velocidades por encima de los 30 nudos. El hongkonés Scallywag, uno de los cinco supermaxis de 100 pies de esta edición, quedaba fuera de combate a las tres horas de regata por problemas con su botalón.

Pese a que el ritmo impuesto por el pelotón supera el del inicio de la edición pasada en la que Comanche estableció un histórico récord de 1 día, 9 horas, 15 minutos y 24 segundos, la última previsión aleja la posibilidad de mejorar esa marca. El español Juan Vila (navegante del Wild Oats XI), el británico Simon Fisher (Comanche), y los australianos Andrew Cape (Infotrack) y Tom Addis (Black Jack) coincidían esta mañana en apuntar una previsión en el entorno de los dos días. La velocidad inicial dará paso a una serie de desafíos tácticos a medida que los barcos se aproximan al temido estrecho de Bass y al imprevisible río Derwent, un auténtico campo de minas en el tramo final a Hobart.

La Rolex Sydney Hobart nació en 1945 de mano del Cruising Yacht Club of Australia (CYCA), que desde 2002 organiza el evento con el patrocinio principal de Rolex. La firma suiza cumple este año seis décadas de compromiso con la vela, una relación que comenzó en 1958 con el patrocinio del New York Yacht Club, convirtiéndose en la primera relojera en apoyar la America’s Cup. Desde entonces, Rolex mantiene una estrecha relación con los clubes náuticos más exclusivos y muchas de las regatas más prestigiosas del mundo.

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