de las mafias de Senegal a los pisos patera de Lavapiés y Usera

Detrás del «top manta» hay toda una organización criminal que blanquea sus ilícitas ganancias. El negocio lo controlan en exclusiva mafias de Senegal, lugar al que retornan los beneficios. El grueso de la mercancía (60%-70%) procede de China, el gran mercado mundial de la falsificación, seguido de Turquía, que se sitúa en los primeros puestos, gran productora de marroquinería y perfumes auténticos y copiados. Por su proximidad a España, Marruecos y Portugal nos surten también de artículos, entre ellos camisetas, indican fuentes de la Sección de delitos contra la Propiedad Intelectual e Industrial de la Comisaría General de la Policía Judicial.

La vía de entrada mayoritaria escogida por estas redes en los últimos años es la paquetería, cuyo porcentaje se aproximó al 40% en 2017, según datos del Ministerio de Industria. Un 10% llegó en avión y el resto se repartió en carretera, tren y barco. La vía marítima ha perdido fuelle. Los encargados de este lucrativo negocio no se arriesgan a que les sorprendan y les decomisen las toneladas de productos que caben en los contenedores, indican las mismas fuentes. El puerto del Pireo es uno de los puntos que más se utilizan para realizar los envíos postales de 50 y 60 artículos a diario, por goteo y también Turquía u Holanda (depende de la presión), y desde ahí se reparten por los países mediterráneos. «Se suelen repetir los nombres de senegaleses, a veces falsos y las direcciones y usan testaferros», agregan.

Una vez en nuestro país, un intermediario lleva la mercancía a un piso-almacén de seguridad que va cambiando. Lavapiés y Usera son algunos de las puntos clave. Ahí acude cada día el mantero, el último eslabón de la cadena, a surtirse de los productos que va a ofertar. En ocasiones paga por adelantado y otras le facilitan el material. «Hay muchos sistemas y las organizaciones son horizontales», precisan. De las ganancias, el vendedor se queda con una parte ínfima con la que paga el piso-patera en el que vive. Las remesas retornan a Senegal como la mercancía, por envío postal. No ha quedado acreditado la relación de explotación laboral de la red con el mantero, pero no se descarta.

El «top manta», aclaran los expertos, es una actividad ilegal ligada a los países mediterráneos. En Francia e Italia, para combatir esta actividad, se imponen sanciones a los compradores.

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