¬ęCuando dejemos de hablar en clave de buenos y malos, ‚ÄúEl abrazo‚ÄĚ se habr√° completado¬Ľ

Es consciente de que su salud es fr√°gil (hace unos meses, una subida de tensi√≥n a modo de susto le oblig√≥ a cambiar de forma de pintar, renunciando a las ¬ępalizas¬Ľ que se daba en sesiones maratonianas en el estudio), pero eso no supone que Juan Genov√©s (Valencia, 1930) haya reducido el ritmo de sus actividades: antes del verano inauguraba en el Centro Niemeyer de Avil√©s una colectiva que enfrentaba su trabajo con el de sus tres hijos (Pablo, Ana y Silvia, todos artistas). A comienzos de septiembre su labor llegaba por primera vez a Mosc√ļ, a su Museo de Arte Moderno, y esta semana se presentaba ¬ęResistencia¬Ľ ( La F√°brica), el libro que repasa etapas de su pintura menos conocidas por haberse difundido sobre todo en el extranjero.

Ahora, en su taller (donde tambi√©n toc√≥ poner orden al descubrir que es al√©rgico al polvo), charlamos con √©l. All√≠ descansa su √ļltimo cuadro, ya comprometido para una exposici√≥n en su galer√≠a en 2020… Genov√©s es historia viva del Arte de este pa√≠s, art√≠fice de uno de los iconos m√°s poderosos de la Transici√≥n (su √≥leo ¬ęEl abrazo¬Ľ). Su charla es agradable, distendida, ordenada. Fluyen los recuerdos.

El libro de La F√°brica se titula ¬ęResistencia¬Ľ. ¬ŅEs ese un t√©rmino que le define bien?

Est√° claro que cuando hay una dictadura, los que luchan contra ella son la resistencia, son ¬ęresistentes¬Ľ. Aqu√≠ no lo ten√≠amos tan claro con la nuestra, pues siempre fuimos muy inocentes. La dictadura nos llev√≥ a ser pacientes y a no saber demasiado de las cosas fundamentales, sobre todo sobre la democracia. De hecho, muchos ni siquiera saben que fueron ¬ęresistentes¬Ľ porque lo hac√≠an de forma clandestina y sin esperar nada a cambio. Seguro que algunos murieron, con los a√Īos, en la indigencia. Eso me ha hecho pensar en m√≠ mismo como ¬ęresistente¬Ľ, como alguien que tambi√©n estuvo luchando… Ahora hay hasta un grupo de rock que se llama La Resistencia… Me han fastidiado el t√≠tulo del libro (r√≠e)…

¬ęJaula¬Ľ
¬ęJaula¬Ľ

¬ŅQu√© hueco llena una publicaci√≥n como esta en una trayectoria tan dilatada?

El libro est√° hecho con el deseo de que se lea mi obra ¬ęen tiempos de la resistencia¬Ľ, pues no toda ha podido verse en Espa√Īa. Muchos cuadros, de hecho, se vendieron y ahora est√°n en el extranjero, que son la mayor√≠a de los que hice en esos a√Īos. Conservo unos cuantos, pero no son los mejores. Por eso es una etapa desconocida. Lo interesante ser√≠a hacer una exposici√≥n, pero parece ser que no interesa.

Es evidente que su trabajo est√° imbuido de una carga pol√≠tica considerable. ¬ŅSigue creyendo en la pol√≠tica o esta le ha defraudado?

Con demasiada rapidez se define como ¬ępol√≠tico¬Ľ el trabajo, no solo el m√≠o. En el fondo, mi pintura nace de una necesidad. Yo nac√≠ en 1930, por lo tanto, la guerra me pill√≥ de los seis a los nueve a√Īos. Los hechos que viv√≠ en ese periodo se me han quedado como un hachazo en el cerebro. Fue una necesidad para m√≠ destilarlos de alguna forma. A los ni√Īos de entonces se nos prohibi√≥ de repente todo para pasar a pensar en cosas nuevas: no pod√≠as hablar en valenciano, por ejemplo. La gente no sabe realmente lo que es la guerra, se nombra mucho, se recrea mucho, pero lo que sale en la tele o el cine no lo podr√° reproducir nunca.

¬ęYo siempre he querido representar la ilusi√≥n en pol√≠tica, el ir hacia mejor. Es mi preocupaci√≥n: ¬ŅPor qu√© no somos mejores?¬Ľ

Yo le digo a la gente: ¬ęSi supierais lo que es una guerra, har√≠ais todo lo posible por no repetirla nunca¬Ľ. Es monstruosa, no se olvida nunca, en la que el ser humano saca lo peor de s√≠ mismo. Es tambi√©n una lucha con uno mismo. Yo era muy peque√Īito, me tapaban la cabeza para que no viera cosas, pero no hac√≠a falta. Los ni√Īos no hablan, pero lo ven todo. Y yo hac√≠a mucho eso de preguntarlo y repreguntarlo todo: ¬ęY cuando no hay guerra, ¬Ņhay cines?, ¬Ņhay bailes? ¬Ņsuena la m√ļsica?¬Ľ… Si a lo m√≠o se le llama arte pol√≠tico, pues muy bien. Para m√≠, cada cuadro que pintaba era una manera de quitarme un peso de encima.

Y cuando no hay guerra, Juan, ¬Ņhay pol√≠tica?

(R√≠e). Cuando no hay guerra… Espa√Īa es un desastre.

¬ŅY qu√© piensa de la situaci√≥n pol√≠tica en la que nos encontramos hoy? Le tiene que dar la risa…

No tenemos los pol√≠ticos que nos merecemos. Estamos en un momento casi tr√°gico. La econom√≠a va bien y las cosas podr√≠an ser m√°s o menos estupendas, pero tenemos a unos se√Īores que no se ponen de acuerdo. ¬°Que no podr√≠a dormir -dijo el otro d√≠a uno- si negociaba con otro! Pero est√° todo muy desquiciado, porque en Europa tambi√©n andan as√≠. Pero se han arreglado en Italia, en Portugal, en Bruselas… ¬°Para eso est√°n los pol√≠ticos! Si no, ¬Ņpara qu√© votamos? Estoy muy desanimado, como todo el mundo. Pero podr√≠amos estar peor…

Declara que tiene la sensaci√≥n de llevar toda la vida pintando la misma obra, y que el impulso viene del miedo, ese miedo de la guerra del que hablaba. ¬ŅEse temor no cambia con los a√Īos?

El miedo es una epidemia que cog√≠ en la guerra. Y m√°s que la guerra, los primeros a√Īos despu√©s, que se quedaron grabados a fuego. Y ah√≠ est√°n. Es el motor de toda la pintura: porque es el miedo al lienzo en blanco, a no saber usar con intensidad la energ√≠a que llevas dentro… El r√©gimen fue muy inteligente en lo referente a la pol√≠tica de masas. Consigui√≥ que los que est√°bamos en su contra asumi√©ramos un sentido de culpabilidad por lo que hac√≠amos. Hay un sonido de esa √©poca que no he vuelto a o√≠r y es el de crujir de dientes.

¬ęObjetivo¬Ľ (1968)
¬ęObjetivo¬Ľ (1968)

¬ŅPor qu√© el inter√©s por las multitudes?

Hubo un momento en el que se me hizo peque√Īo el mundo que recibes cuando lo miras de frente. A lo largo de la Historia, todos los pintores retrataron lo que ten√≠an delante de los ojos. Pero eso tiene un inconveniente: lo que hay detr√°s de ti, ahora mismo, no lo veo. ¬ŅPor qu√© a nadie se le ocurri√≥ coger la mirada y situarla a vista de p√°jaro? Para m√≠ fue descubrir un mundo, porque adem√°s de poder expresar el miedo de la gente, la necesidad de huir de Dios sabe qu√©, descubr√≠a algo interesante: que el lienzo es una superfice plana, pero cualquier punto, sobre el mismo, crea diferencias pl√°sticas b√°sicas, y a veces los claros, donde no hay un sujeto dibujado, es m√°s importante que donde s√≠ los hay.

¬ęLa Declaraci√≥n Universal de los Derechos Humanos nos define de una forma muy bella: somos ‚Äúla familia humana‚ÄĚ. Es simple, pero bello¬Ľ

Esos huecos son puntos en el espacio. Y colocar puntos en el espacio es el ABC de la pintura. A veces me traen cuadros porque se les ha ca√≠do una figurita. Quieren que ¬ęlos restaure¬Ľ; yo no s√© que es eso. Lo que yo hago es seguir pint√°ndolos, hasta tal punto que lo mismo siento necesidad de poner esa figurita ca√≠da y otra m√°s, y otra m√°s… Y sigo descubriendo cosas.

La historia de ¬ęEl abrazo¬Ľ es singular. ¬ŅTiene vigencia hoy?

Claro. Sobre todo ahora, que preside un sal√≥n de sesiones fundamental en el Congreso, que es donde se supone que surgen las ideas. Mi esperanza es que los pol√≠ticos le echaran de vez en cuando una miradita, descubrir que la gente se puede abrazar. Que es necesario. La Declaraci√≥n Universal de los Derechos Humanos nos define de una forma muy bella: somos ¬ęla familia humana¬Ľ. Es simple, pero bello. Navegamos por el universo, todos en una bolita. Es tan absurdo que nos creemos problemas entre nosotros…

Esa obra naci√≥ como cartel por la libertad de los presos pol√≠ticos de la √©poca. Catalu√Īa ha hecho que el concepto regrese, no s√© si banalizado. ¬ŅHay hoy presos pol√≠ticos en Espa√Īa?

Hombre. Yo no veo a gente encarcelada en Espa√Īa por votar. Lo que ocurre es que si hablamos de ¬ęnacionalismo¬Ľ habr√≠a que fijarse en todos. Estamos muy obsesionados con que se rompe Espa√Īa. Yo siempre he pensado que una soluci√≥n para el futuro ser√≠a una federaci√≥n ib√©rica. Portugal est√° ah√≠ al lado, son nuestros hermanos y estamos llenos de soberbia hacia ellos. Podr√≠amos ser una confederaci√≥n de Estados libres, como Alemania o EE.UU., ser√≠amos la naci√≥n de Europa m√°s fuerte.

Ahora que vivimos una oleada feminista, ¬Ņno le han acusado de haber pocas mujeres en ese ¬ęAbrazo¬Ľ?

Fue mi gran problema… Pero es que me sobrevino una gran duda: si yo pintaba un cuadro de mujeres y hombres abraz√°ndose, la cosa perd√≠a el sentido. Podr√≠a parecer que estaban en un burdel. Me costaba meter a la mujer: ¬ŅQu√© hago con ella? Estuve a punto de fracasar. Pero se me ocurri√≥ el detalle, que no s√© si se ve muy bien, de que, aunque solo hay una, ella abraza el espacio, abraza el futuro. ¬ŅVes la dificultad de no haber pintado desde arriba?

¬ęEl abrazo¬Ľ (1976)
¬ęEl abrazo¬Ľ (1976)

S√© que usted es un gran aficionado al f√ļtbol. Si no me equivoco, la leyenda dice que ¬ęEl abrazo¬Ľ se inspira en la celebraci√≥n de los futbolistas.

No es cierto. Ese cuadro nace, y me acuerdo perfectamente, mirando al patio de la calle de enfrente. De all√≠ salen cada d√≠a gritando los ni√Īos. Un d√≠a me qued√© mirando a un grupo que celebraba algo que hab√≠a hecho… Era un s√≠mbolo perfecto. Porque yo siempre he querido representar la ilusi√≥n en pol√≠tica, el ir hacia mejor. Es mi preocupaci√≥n: ¬ŅPor qu√© no somos mejores? Con lo f√°cil que parece.

¬ŅC√≥mo representar√≠a la situaci√≥n actual si tuviera que hacer alguna obra conmemorativa de esta √©poca?

¬°Quita! Si no hemos acabado ese s√≠mbolo, ¬Ņpara qu√© pintar otro? Cuando no hablemos en clave de malos y buenos, de t√ļ y yo, esa cosa de pensar tan dualmente que es Espa√Īa (en los toros, sol y sombra; en pol√≠tica, s√≠ o no, izquierda o derecha…), con los matices de los grises, la obra se habr√° completado.

Hablando de colores, asegura que fue Bacon el que le dio pie a saltar a ellos, en un intento de buscar su dramatismo. ¬ŅPodr√≠a el panorama hacer que volviera al blanco y negro?

En una ocasi√≥n, Felipe Gonz√°lez me dijo: ¬ę¬°Hombre! ¬°He visto color en tu pintura! ¬°Qu√© maravilla, la cosa va mejor!¬Ľ. Ganas me dieron de decir: ¬ęNo ser√° gracias a ti, pero bueno¬Ľ. Esto no s√© si lo deber√≠as poner…

¬ŅTambi√©n yerro si le digo haber le√≠do que sus multitudes se inspiran en las pinturas parietales de Levante?

Me he inspirado en muchas cosas, tambi√©n esa. En el f√ļtbol esa perspectiva es clara. Mira, cuando llevo trabajando un mes o mes y medio, me voy a descansar a Valencia, a un apartamento que tengo en el Perell√≥, un piso nueve frente al mar. Y a la gente de abajo la veo como a la de los cuadros. Me marcho para olvidarme de pintar y all√≠ es donde me salen las ideas…

Detalle del montaje de ¬ęLa unidad dividida por cero¬Ľ en el Niemeyer
Detalle del montaje de ¬ęLa unidad dividida por cero¬Ľ en el Niemeyer – J. D.-G.

¬ęPrimero hay que pintar, despu√©s pensar¬Ľ, declara. Por eso le gusta hacerlo nada m√°s levantarse, cuando a√ļn est√° como en duermevela.

Ha sido as√≠ hasta hace unos meses. Estaba como borracho de pintura y pintaba hasta desfallecer. Acababa reventado. Pero tuve una subida de tensi√≥n importante. El m√©dico de toda la vida me dijo que esos calentones se hab√≠an acabado si quer√≠a resistir. Siempre me he cuidado: hago gimnasia, como bien… Y es el consejo que le doy a los j√≥venes: invertir tiempo en el trabajo. Si eres capaz de resistir un d√≠a entero, dos, pintando, s√≠ que eres pintor. Si no, solo eres alguien que quiere pintar.

Adm√≠tame que es raro casarse con una pintora y que todos sus hijos le salgan artistas. Lo demuestra la exposici√≥n actual en el Niemeyer. ¬ŅC√≥mo sucedi√≥ todo esto?

Vengo de una familia obrera. Y esa es una sociedad acostumbrada al prestigio del trabajo, que es lo que yo he querido inculcar a mis hijos. Sigo en eso, pese a mí mismo. Mi tradición también era la de la pintura romántica, con todo por los suelos. Ahora se impone más el método. Pero tiene que imponerse cierta sorpresa.

¬ŅC√≥mo ha sido la experiencia de trabajar con ellos en ¬ęLa unidad dividida por cero¬Ľ?

Me habr√≠a gustado que uno fuera fil√≥sofo y otro m√©dico, pero quisieron ser artistas. As√≠ se hablar√≠a en casa de muchas cosas. Luego ¬ęhan huido¬Ľ: cada uno ha hecho su carrera. Entiendo que no es f√°cil lo de ser hijo de otro artista. Y sin parecerse nada a m√≠, esta exposici√≥n de Avil√©s marca c√≥mo la obra de cada uno es completamente diferente, pero en la que se respira cierta cosa que nos une. Eso es curioso. Ser√° porque somos una familia muy unida.

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