«Cuando alguien se caiga a las vías será demasiado tarde»

Tras las aglomeraciones sufridas por los viajeros en el suburbano madrileño durante los últimos días, ahora denuncian los apagones que se sufren en algunas de las estaciones, entre ellas la de Usera, en la línea 6. La misma línea que todas las mañanas, en hora punta, se encuentra abarrotada de viajeros que, según sus críticas, hacen cola durante más de una hora para poder llegar al andén y montarse en el tren.

«Si alguien se cae en las vías por no ver, seguro que harán algo, pero ya será demasiado tarde», denuncian los usuarios del transporte público. Al parecer, Metro no atiende sus demandas. Tan solo les han contestado que siguen «trabajando en la incidencia de la iluminación para poder resolverlo definitivamente». Además del apagón de luz, las escaleras mecánicas no suelen funcionar en la estación y se estropean cada dos por tres. Otro viajero indica que la estación está «de película de terror».

La estación de Usera, apagada por una incidencia en la iluminación

Las aglomeraciones en Metro continúan después de casi una semana. Ayer, en Nuevos Ministerios, se volvió a ver la misma escena: largas colas y gente hacinada. Pero hubo una novedad. En el andén 1 de la línea 6, debido a la afluencia de viajeros, dos trabajadores vestidos con el chaleco reflectante del suburbano ordenaban a los transeúntes a primera hora para que no se produjesen incidentes y controlaban los accesos a los trenes.

Balones fuera

Ayuntamiento y Comunidad, lejos de encontrar una solución a esta problemática, se encuentran a la gresca. Garrido, ayer, tras un acto en el IES Ramiro de Maeztu, echó la culpa al Consistorio. Según aseguró a los medios, es su «nefasta gestión del tráfico» la que está provocando el «colapso». A pesar de que el suburbano depende de la Comunidad, el presidente regional alegó que el tráfico en superficie «se está poniendo imposible». «Muchas más personas están recurriendo al Metro, consecuencia en buena medida de la torpeza de Podemos, que está colapsando Madrid», comentó Garrido.

A Inés Sabanés, responsable de Movilidad y Medio Ambiente en el Ayuntamiento, por su parte, se le «ha acabado la paciencia institucional». Durante el Pleno del Consistorio, la edil contestó a Garrido, al que calificó como «el primer presidente que se queja de que haya una demanda grande en el transporte público, que se supone que es para lo que estamos trabajando» y le pidió que «reflexione sus palabras». Para ella el problema no es que haya crecido la demanda, sino que faltan conductores y coches. «Se me acaba la paciencia. Que pretenda culpabilizar al Ayuntamiento es pasar líneas rojas que no deben pasarse”, declaró la edil.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!