Cuadernos: un empresario reconoció que hizo pagos a Clarens y quedó en libertad

Hugo Dragonetti, presidente de la constructora Panedile, reconoció que le hizo pagos a Ernesto Clarens (izquierda), aunque sostuvo que el porcentaje de retorno estaba por debajo de entre 15 y 20% que el financista había referido. Fuente: LA NACION

Las 101 indagatorias que por estos días se suceden en Comodoro Py quedaron eclipsadas por las ocho que el juez Claudio Bonadio le tomó a Cristina Kirchner . Sin embargo, la ronda de empresarios que ha pasado por delante del magistrado no deja de entregar datos y confesiones respecto de cómo fueron aquellos años de obra pública y recaudación.

Hugo Dragonetti, presidente de la constructora Panedile, reconoció que le hizo pagos a Ernesto Clarens, aunque sostuvo que el porcentaje de retorno estaba por debajo de entre 15 y 20% que el financista había referido.

“Sin perjuicio de lo que sostuve al momento de prestar declaración indagatoria en las presentes actuaciones, encontrándome ahora privado de mi libertad, me veo en la necesidad de efectuar algunas manifestaciones ampliatorias y rectificativas, relacionadas con los hechos que se me imputan”, dijo Dragonetti, un empresario que había quedado detenido el 22 de febrero, un par de días antes que Osvaldo Acosta, de Electroingeniería, y Horacio Dalla Tea, de Supercemento.

El constructor jamás declaró como imputado colaborador sino que, por consejo de su abogado Mariano Mendilaharzu, optó por otra estrategia. El día que fue llamado a indagatoria dijo que no había entregado dinero a Clarens y que no había tenido ningún tipo de relación con el financiste.

“Conozco socialmente a Clarens desde hace varios años, en oportunidad de haber sido presentados por un amigo en común. Luego de ello hemos mantenido cierto contacto, habiendo coincidido en eventos sociales a los que ambos habíamos sido invitados -por ejemplo recuerdo algún casamiento-, como así también algún encuentro casual en la ciudad de Carmelo, República Oriental del Uruguay. Como consecuencia de esa relación social, ocasionalmente he concurrido a sus oficinas, pero tal como he referido al inicio jamás conversé sobre alguna obra de la empresa Panedile, ni mucho menos le entregué dinero por concepto alguno”, dijo al momento de la indagatoria mediante un escrito.

Al otro día, Bonadio lo detuvo. Poco después, Dragonetti volvió sobre sus pasos. Hoy admitió que sí pagó y que era la única manera de destrabar los pagos de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). “Si bien en aquél acto procesal negué haber efectuado algún pago al Sr. Ernesto Clarens, ahora quiero rectificar lo dicho anteriormente”, inició el escrito que presentó.

Luego, dio algunos detalles. “En diversas oportunidades -cuya cantidad ahora no puedo recordar exactamente- me vi obligado a cumplir con las exigencias dinerarias de Clarens, como condición para liberar los pagos de las certificaciones de las pocas obras a las que la empresa Panedile accedió legítimamente. La deliberada resistencia de la Vialidad a liberar los pagos de las obras provocaba un ahogo financiero y económico de tal magnitud que no tuve mas remedio que ceder a las imposiciones de Clarens, siendo esta la única alternativa; no acceder a dichas exigencias hubiera implicado, posiblemente, no sólo la paralización y consecuente pérdida de la obra regularmente ganada, sino una crisis que pusiera en riesgo la continuidad de la empresa”, rememoró.

Respecto del porcentaje dijo no recordar exactamente, pero que estaba por debajo de entre el 15% y el 20% de lo que indicó el arrepentido: “Las exigencias del Sr. Clarens eran muy firmes en este sentido: si no se pagaba no se cobraba”.

Por último, agregó que el dinero no era de la empresa sino que los pagos los realizó con dinero propio.

Fue entonces cuando el empresario ya procesado pidió su excarcelación. El juez accedió y salió en libertad bajo caución juratoria.

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