crecen las voces que apuestan por revisar el mestizaje si se reedita el Botánico

«Exportaría y patentaría el mestizaje como tecnología política punta», afirmaba este viernes la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, al ser preguntada sobre si la proximidad de elecciones tensa las relaciones dentro del Ejecutivo autonómico. Su convencimiento público resulta lógico. Responde a una cuestión que se considera como «inventada» por ella misma cuando en junio de 2015 se configuraba el Gobierno autonómico conformado por PSPV y Compromís (con el apoyo externo de los morados). Pero el debate sobre cómo se debería rediseñar el próximo ya circula entre los partidos.

Todo estará sujeto a los resultados que surjan de las elecciones de mayo de 2019 (si no se produce un adelanto). Las encuestas apuntan a una reedición del Pacto del Botánico y, algunas de ellas, a que los socialistas y la coalición pudieran gobernar en solitario sin Podemos. Los primeros aspiran a ello, aunque admiten que los sondeos que manejan a nivel interno no dan la suma por ahora.

Sí ven más realista aumentar su distancia con Compromís en las urnas, por lo que se verían más reforzados en el Consell y tendrían más capacidad para decidir su reconfiguración. Una de las reflexiones más interesantes que se expresan sobre este cambio es la posibilidad de revisar el mestizaje por Conselleria.

El Gobierno surgido en 2015 tenía un reparto de cinco departamentos para el PSPV y cinco para Compromís. Dentro de ellos, existe un juego de equilibrios en los altos cargos, de modo que si el primer escalón está dirigido por un socialista, en el segundo se encuentra alguien de la coalición (y viceversa). Un modo de aplicar contrapesos que en unos departamentos ha funcionado más que en otros. Recordados son, por ejemplo, los graves conflictos en Economía que se saldaron con sonoras salidas.

Ahora, las voces -especialmente en el seno socialista- que abogan por una revisión de este método van creciendo. Hay quien se muestra partidario de suprimir directamente el mestizaje por Conselleria, de modo que el titular y todos sus cargos inferiores sean del mismo partido. Ante la seria dificultad que plantea para el reparto y las consecuencias, otros proponen un cambio más razonado: que, como mínimo, quien ostente la conselleria y su número dos sí sean del mismo color para evitar fuertes choques como los que se han producido a lo largo de estos tres años y medio en algunos proyectos clave.

Reestructuración

En Compromís, por contra, se prefiere poner el foco en lo positivo del mestizaje. «Es un balance bueno pese a los problemas, ya que las consellerias no han funcionado como compartimentos estancos», señalan. Aunque aseguran que la revisión es una cuestión que no se ha tratado, apuestan por mantenerlo. «Sin este reparto no nos hubieran ido tan relativamente bien las cosas. No habríamos vivido las tensiones de forma compartida porque lo habríamos usado para atacarnos entre nosotros», añaden desde la coalición.

Las especulaciones sobre la reconfiguración del nuevo Ejecutivo autonómico también se centran en la estructura. Cargos socialistas apuntan al aumento de Consellerias -y tener más bajo su poder-, mientras miembros de la coalición se centran en la redistribución. Ambos mencionan como ejemplos unir Economía y Hacienda, Infraestructuras y Medio Ambiente o Hacienda y Modelo Económico.

Desde Compromís pretenden adelgazar Presidencia al considerar que cuenta con competencias que podrían segregarse, como Turismo, Emergencias o Administración Local. «Si esto se reedita habrá que hablar de todo: repartos y reubicaciones, desdobles innecesarios…», indican.

A ello se une la eventual entrada de Podemos, que calculan que podría reclamar dos carteras. Turismo, Economía y Justicia son las que parecen atraerles más, aunque especialmente beligerantes se han mostrado con el Gobierno autonómico en Vivienda. «En función de lo que quieran, también veremos cómo reorganizamos esas competencias», comentan desde el Consell.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!