Con la prudencia como foco, el Gobierno revisa su discurso frente a la crisis cambiaria y a Alberto Fern√°ndez

Crédito: Fernando Massobrio

Desde el lunes, comenzar√° a volcarse a la opini√≥n p√ļblica un nuevo mantra oficial construido y coordinado para la ocasi√≥n de extrema volatilidad por el ministro de Hacienda, Hern√°n Lacunza y parte del ala pol√≠tica del Gobierno. No se trata de un intento menor, sobre todo teniendo en cuenta que en el diagn√≥stico que hacen los equipos oficiales en los pasillos de Hacienda y tambi√©n los economistas privados que visitaron al ministro en las √ļltimas horas, el discurso pol√≠tico se ha convertido en una de las claves de la inestabilidad financiera.

A simples rasgos, la idea ser√° poner la otra mejilla. “A pesar de las declaraciones de Alberto Fern√°ndez“, se escuchar√° decir incluso a las voces m√°s incendiarias dentro del oficialismo. Y entre las palabras clave se escuchar√°n “di√°logo”, “consenso”, “responsabilidad”, “se√Īales claras”, “racionalidad” y “respeto”. Todo, claro est√°, con un objetivo: la estabilidad financiera.

Por lo menos en el Palacio de Hacienda y en algunos de los pasillos de la Casa Rosada tambi√©n entendieron que la duplicidad de se√Īales -Lacunza y Mauricio Macri pidiendo prudencia, y a Miguel Angel Pichetto y Elisa Carri√≥ se√Īalando culpables-, no estaba generando resultados virtuosos frente a la volatilidad financiera y cambiaria, a pesar de que, desde la vereda de enfrente, tambi√©n se hallaron pruebas de esos dobleces. La m√°s clara, creen all√≠, la entrevista que Fern√°ndez ofreci√≥ a The Wall Street Journal en las √ļltimas horas.

“A pesar de las declaraciones de Alberto Fern√°ndez, que plante√≥ que la Argentina est√° en un default virtual y escondido, como Gobierno seguimos apostando al di√°logo y al consenso“, es la letra que ya comienza a derramarse en los smartphones del oficialismo.

“Podemos analizar c√≥mo llegamos hasta ac√°. Algunos atribuir√°n la suma de todos los males a la presunta mala praxis del gobierno actual; en el polo opuesto, otros lo adjudicar√°n al futuro inferido a partir de una experiencia pasada. Casi sin matices, la culpa es del otro. ¬ŅLa verdad? No creo que al ciudadano de a pie le importe mucho qui√©n tiene raz√≥n”, hab√≠a dicho Lacunza en una parte de su discurso del mi√©rcoles pasado, cuando anunci√≥ el “reperfilamiento” de la deuda de corto plazo. En su discurso de unas cuatro p√°ginas solo una palabra aparec√≠a resaltada en may√ļsculas, seg√ļn pudo verificar este medio: “prudencia”.

Di√°logo y consenso

El oficialismo har√° foco en el env√≠o al Congreso el lunes del proyecto de ley para despejar las exigencias financieras del periodo 2020-2023. “Es responsabilidad de la dirigencia pol√≠tica argentina que quien sea electo presidente de la naci√≥n pueda desplegar sus pol√≠ticas econ√≥micas y sociales sin condicionantes financieros”, se esgrimir√°. El ministro se presentar√° el mi√©rcoles, a las 15, en la Comisi√≥n Bicameral Permanente de Seguimiento y Control de Deuda Exterior, seg√ļn confirmaron quienes conocen su agenda diaria.

En el discurso oficial se reforzar√° la idea de una l√≥gica impulsada por el propio Macri para “construir consensos a trav√©s del di√°logo pol√≠tico” y se dar√° la se√Īal de que Lacunza mantendr√° las puertas abiertas para seguir “dialogando” con los principales referentes econ√≥micos de la oposici√≥n para lograr “el mayor respaldo posible” para el proyecto. El ministro habl√≥ en los √ļltimos d√≠as con varios economistas privados, entre ellos Carlos Melconian y Mart√≠n Lousteau, pero tambi√©n con Guillermo Nielsen y Mart√≠n Redrado, seg√ļn supo LA NACION.

“Creemos que es muy necesario que haya una clara se√Īal de que la extensi√≥n voluntaria de plazos de deuda, sin quita de capital ni de intereses, se plasme en un acuerdo de todas las fuerzas en el Congreso. Sobre todo, porque el proyecto de ley procura despejar el horizonte financiero del pr√≥ximo mandato”, se dir√° desde las oficinas de Hacienda y la Casa Rosada.

“Es indispensable que, m√°s all√° de los intereses partidarios, prime una l√≥gica de racionalidad y de respeto, que deje de lado las especulaciones electorales y priorice la estabilidad econ√≥mica como bien superior, para cuidar a los argentinos”, reforzar√°n desde el oficialismo.

El mantra oficial llega luego de que se impusiera un control de capitales a los bancos, a los que se les prohibió distribuir dividendos con el objetivo de ampliar la liquidez y dar tranquilidad de los depositantes. Antes, el Banco Central (BCRA), había decidido presionar a los grandes exportadores para volcar oferta de dólares privados al mercado cambiario en una semana en la que se usaron casi US$1500 millones de reservas.

Pero mas allá de los discursos, pese a que las posibilidades de cepos y desdoblamientos cambiarios estuvieron en la mesa de análisis, el Gobierno tomó el miércoles pasado otro camino: el reperfilamiento de la deuda de corto plazo. Al patear esa deuda a través de un decreto, se hizo de, por lo menos, US$9000 millones para proteger la estabilidad, algo que todavía no pudo lograr con ese respaldo debido al ruido electoral.

Es por eso, que adem√°s de medidas de shock que puedan impulsarse desde el lunes para dar se√Īales de fortaleza o muestras de liquidez al mercado y los depositantes, el Gobierno decidi√≥ dar se√Īales pol√≠ticas para intentar ofrecer calma, por lo menos, desde el discurso.

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