Colau vuelve a armar el belén con un pesebre que representa a Jesús como una silla con babero

Una trona con un babero que representa al niño Jesús, una barretina coronando una silla en la que un agujero invita a pensar en la figura del caganer… Un año más, el belén municipal y la polémica han llegado de la mano y se han instalado en la plaza Sant Jaume para mezclar el tradicional pesebre con una cena de Navidad. Una reinterpretación ideada por Sebastià Brosa que ya ha levantado las primeras ampollas.

Así, para el presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, se trata «de un bodrio que debería sustituirse por uno tradicional». «A Colau solo le falta eliminar a los Reyes Magos de la Cabalgata», ha dicho Fernández, para quien «Colau está haciendo que Barcelona pierda el interés que siempre había tenido, como visita obligada en Navidad para visitar el pesebre de Sant Jaume, y ver la decoración navideña y el alumbrado típico de estas fechas».

El propio artista es consciente a las personas más tradicionales «no les guste nada» su pesebre, pero ha recordado que los visitantes pueden asistir al Museo Marès, donde el Ayuntamiento instala un segundo pesebre más tradicional.

De vuelta a la plaza Sant Jaume, el nacimiento ha abierto al público este viernes emulando una cena familiar con una mesa de gran formato y sus sillas, que representan a personajes del belén tradicional. Todos ellos se sientan alrededor de una mesa cubierta de musgo y con un poema y deseos sobre una estrella fugaz, el Arte, la Bondad y la Belleza, cuyos versos están distribuidos en los diferentes platos y dentro de nidos.

En declaraciones a los medios este viernes, Brosa que se ha inspirado en el acto de volverse a encontrar con la familia por Navidad, y ha puntualizado que los nidos de la mesa simbolizan la vuelta a los orígenes y la sensación de sentirse a gusto y recogido.

Por su parte, el pesebre clásico, que ha sido creado por más de 20 miembros de la Associació de Pessebristes de Barcelona, se ambienta en el Pedraforca y está creado a partir de materiales naturales como corcho, musgo y figuras de madera, elaboradas a mano en un taller italiano, y cuenta con las tres escenas tradicionales: el nacimiento del niño Jesús, la anunciación de los pastores y la cabalgata de los Reyes.

El presidente de los pesebristas, Josep Porta, ha explicado que los dos pesebres se complementan perfectamente y que el hecho de que haya dos significa que «el pesebrismo está más vivo que nunca».

El director de Cultura Popular del Institut de Cultura de Barcelona, Francesc Fabregat, ha aseverado que el pesebre clásico no es una respuesta al moderno, sino un complemento: «Que los artistas jueguen a hacer pesebres desde su punto de vista es bueno».

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