cerrado el estanque tras detectar bacterias fecales

No se podrán practicar actividades deportivas náuticas ni, por supuesto, bañarse en el estanque del parque de Juan Carlos I hasta nuevo aviso. El Ayuntamiento de la capital tomó ayer la decisión de cerrar el lago al detectar bacterias fecales en sus aguas.

El pasado 27 de agosto y, posteriormente, el 16 de septiembre, Madrid Salud analizó las aguas de la ría del parque situado en el distrito de Barajas. Ambas pruebas dieron como resultado una elevada carga microbiológica, que, según lo establecido en el decreto sobre la gestión de la calidad de aguas de baño, «no permite garantizar la protección de la salud de las personas que pudieran bañarse o realizar una actividad cercana relacionada directamente con el baño».

Tras los análisis, Madrid Salud ha detectado en las aguas del estanque la bacteria enterococos intestinales-que provoca infecciones en las vías urinarias- y Escherichia coli (E.Coli), presente en el intestino, las heces y la orina. La mayoría de las variedades de esta bacteria son inofensivas o causan diarreas leves.

Sin embargo, en algunos casos pueden llegar a provocar diarreas inflamatorias con vómitos, cólicos abdominales intensos, gastroentiritis u otitis. Lo habitual es que un adulto pueda recuperarse de esta dolencia en el plazo de una semana. Por la presencia de esta misma bacteria este verano se tuvieron que cerrar al baño una decena de playas situadas en las costa de la provincia de Valencia.

La Federación Madrileña de Piragüismo es la que tiene la autorización para el uso de la lámina de agua, el embarcadero y el hangar. Por ello, los deportistas fueron informados ayer del estado del lago y de que sus actividades quedarán suspendida temporalmente hasta que se aclare el origen de la posible contaminación de las aguas y se proceda a su tratamiento.

Desde el Consistorio informaron de que «tanto la dirección del parque, perteneciente a la Dirección General de Gestión del Agua y Zonas Verdes del Área de Medio Ambiente y Movilidad, como Madrid Salud van a realizar de forma inmediata nuevas analíticas del agua». Por ahora, aseguran, «se están verificando las posibles causas u origen de la contaminación de las aguas a fin de recuperar su calidad y permitir nuevamente el uso lo antes posible».

A pesar de su origen artificial, el parque Juan Carlos I, es una de las zonas verdes más grandes de la capital. Lo que fue un vertedero incontrolado se convirtió hace dos décadas en un espacio en el que habitan 57 especies de aves, peces, reptiles y mamíferos. Una parte del canal acuático cuenta con casi dos kilómetros de longitud navegable, que es donde los piragüistas suelen entrenar. En concreto, en estas aguas, que ahora están afectadas, pueden encontrarse ejemplares de carpa espejo, panzona, carpita roja, trucha de Clark, pez sol, pez gato y gambusia. Incluso, en una ocasión se llegó a detectar una piraña.

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