Castilla y León gestiona 67 plantas autorizadas para el tratamiento de residuos derivados de la construcción

Castilla y León está bien preparado la la gestión de residuos derivados de la construcción y la demolición (RCD). Así se extrae de los datos aportados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que apunta que, aunque no hay datos certeros, estudios estiman que en Castilla y León se podrían generar alrededor de 1.300.000 toneladas anuales de RCDs. Una cantidad de desperdicios que, de acuerdo al modelo estratégico de gestión de RCD en Castilla y León incluido en el Plan Integral de Residuos de la Comunidad, están más que controlados gracias a las 67 plantas autorizadas repartidas por la región para el tratamiento de estos residuos, ya que suman una capacidad de más de 4.000.000 de toneladas, y garantiza el «principio de autosuficiencia».

En cuanto a la gestión de estos desperdicios, según los datos facilitados por la Junta, se diferencian dos tipos de plantas de tratamiento. Las plantas de RCD completas, un total de 60, que pueden tratar las fracciones tanto mezcladas como segregadas, y edificios de tratamiento (7) exclusivamente de fracción pétrea ya seleccionada, es decir, las que proceden fundamentalmente de obra civil. Por otra parte hay 16 zonas de transferencia de RCD autorizadas a las plantas de tratamiento completo, para facilitar la recogida de residuos de zonas alejadas.

Asimismo, para la gestión de RCDs domésticos, cuya competencia es municipal, se están actualmente implantando distintos sistemas por parte de los Consorcios Provinciales y de las Diputaciones, basados principalmente en el establecimiento de una red de zonas de aportación o recogida de RCDs que den servicio al ciudadano. Desde estas zonas, se envían los residuos a las distintas plantas de tratamiento existentes en la Comunidad. Para optimizar la recogida y tratamiento de RCDs de origen domiciliario, las Diputaciones están organizando sistemas de recogida coordinados por áreas.

Además, otra de las iniciativas que se están llevando a cabo es el sellado de escombreras de titularidad municipal que se encuentran diseminadas por el territorio de Castilla y León, al mismo tiempo que tutela y promueve la implantación del sistema de recogida y reciclaje de RCDs indicado en el apartado anterior mediante la firma de convenios con los nueve Consorcios o Diputaciones. Los convenios de colaboración se formalizan para acometer el desarrollo de un programa integrado para la recuperación ambiental de zonas degradadas por el depósito ilegal de escombros; acciones orientadas a evitar la aparición de nuevos depósitos ilegales de RCD; actuaciones de educación ambiental, sensibilización y difusión de la información orientadas a la prevención y correcta gestión de RCD; control de la correcta gestión; o aplicación de instrumentos económicos tales como fianzas para facilitar el control de la gestión.

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