Casado ve a Sánchez como quien invita a una ronda en un bar y luego se va sin pagar

Pablo Casado se ha reunido con el Grupo Parlamentario Popular en la emblemática Sala Constitucional del Congreso, para hacer un balance de este mandato de ocho meses de Sánchez y marcar los ejes principales de la campaña. El líder del PP ha remarcado que en las próximas elecciones los españoles se juegan «la propia continuidad histórica de la España constitucional», y criticado con dureza el intento de Sánchez de llevar decretos al Congreso hasta el último minuto: «Es como quien invita a todos en un bar y se va sin pagar».

El líder del PP ha criticado la «instrumentalización» de las instituciones que está haciendo el Gobierno de Sánchez, que quiere aprobar decretos en esta recta final, cuando ya están anunciadas las elecciones generales y quedan dos meses para ir a las urnas. Ha asegurado que no permitirá que el Gobierno socialista dé «hachazos» al futuro de los españoles, con decretos que tendrá que llevar a la Diputación Permanente.

A su juicio, Pedro Sánchez es como quien entra en un bar e invita a una ronda a todo el mundo y luego se va «por la puerta de atrás» sin pagar. «Quiere prometer lo que no puede pagar», ha asegurado. .

Casado ha marcado estos dos ejes de la campaña del PP: la defensa de la Constitución y la unidad de España, y la economía y la creación de empleo. «Nos jugamos lo que es España», ha insistido Casado ante sus diputados. Los ciudadanos, ha señalado, se juegan que exista un derecho de autodeterminación, o que España sea una nación en la que hagan falta mediadores internacionales para relacionarse con sus partes esenciales, como son las autonomías.

El líder del PP se ha referido al reciente viaje de Sánchez a Francia para homenajear al poeta Antonio Machado, y de paso a todo el exilio español. Según Casado, lo que pretendía Sánchez no era rendir homenaje a un poeta «que es de todos», sino a poner en duda que la transición estuviera acabada. «Quiere establecer la coartada de lo que pretende volver a hacer. Quiere trasladar que nuestra democracia no es plena y, con cierto síndrome de Estocolmo, que algo hay que dar a los nacionalistas para cerrar el ciclo, que ya está cerrado y es admirado en todo el mundo».

La unidad del voto del centro derecha es otro de los mensajes centrales de Casado en esta precampaña, ante el riesgo de que PP, Ciudadanos y Vox no sumen mayoría después del 28 de abril para llegar al Gobierno y relevar a Sánchez. Por eso, Casado, ha apelado al voto fuerte del cetro derecha, para que el PP pueda gobernar en los próximos cuatro años, y ha alertado de los «experimentos» en el voto que pueden acabar beneficiando a la izquierda, en referencia a Vox.

El jefe de filas del PP ha vuelto a resaltar que el multipartidismo solo ha traído inestabilidad a España, como se ha visto desde 2015. Y de paso ha lanzado un dardo envenenado a Ciudadanos: «A nosotros no nos hace falta ir a pescar en caladeros ajenos y fichar personas de otros partidos. Somos el partido que hemos sido siempre el ancla de la españa rural».

Casado ha reivindicado el espacio de «centro reformista liberal y conservador» que representa al PP y ha rechazado lecciones de moderación de quienes han pactado con los que quieren romper España. Eso sí, ha prometido que el PP abrirá «puertas y ventanas» en su programa electoral para que sea más útil y a la sociedad, y ha pedido a los suyos que no se dejen despistar de sus objetivos principales para la campaña. «Que no nos despisten de nuestros objetivos», ha señalado, justo cuando el aborto está entrando en la campaña del PP sin pretenderlo.

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