Casado, último baluarte de la prisión permanente revisable

El cruel asesinato de Laura Luelmo aterrizó ayer sobre el tablero político en el Congreso. El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, aprovechó su intervención en la sesión de control al Gobierno para pedir al hemiciclo el mantenimiento de la prisión permanente revisable. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esquivó el debate refugiándose en que el Tribunal Constitucional aún no ha resuelto sobre esta medida. No obstante, avanzó que el Consejo de Ministros planteará nuevas medidas para la protección de las mujeres y en defensa de las libertades.

Nada de ello evitó que tanto la izquierda como Ciudadanos reaccionaran con virulencia contra el líder del PP, incómodos ante un debate que les aleja de los votantes que no acaban de entender sus reservas con la pena máxima en crímenes tan graves. La portavoz adjunta de Podemos, Ione Belarra, utilizó su turno en el Pleno para considerar «absolutamente infame» que el líder popular defienda la prisión permanente en medio de la conmoción por el caso Luelmo. «Es como si los vendedores de armas recomendaran vender armas cada vez que hay un asesinato», continuó antes de reclamar casi en gritos «basta ya. Déjenos en paz a las mujeres porque no necesitamos pistoleros ni prisión permanente revisable. Lo que necesitamos son políticas públicas que nos protejan antes de que nos maten».

La vicepresidenta, Carmen Calvo, no se quedó atrás y dio las gracias a Belarra por su intervención contra Casado, acusando a la derecha de no haber «hecho nunca nada por las mujeres salvo recurrir las leyes de igualdad por las que las mujeres nos hacemos respetar». El debate fue a más cuando la portavoz adjunta del PP, Belén Hoyo, acusó a Belarra de hacer política demagógica. «Lecciones sobre igualdad al PP ninguna. Ustedes se levantaron del Pacto de Estado contra la Violencia de Género», espetó. «El presidente del PP propone soluciones para que lo que le ha pasado a Laura no vuelva a pasar», remachó. Fuera del Pleno el frente contra Casado continuó. Ciudadanos reaccionó en línea con Podemos y su portavoz en el Congreso, Juan Carlos Girauta, acusó al líder popular de «utilizar el dolor» para hacer política, algo que ha considerado «lamentable». «Me repugna, volvemos a la demagogia», rechazó visiblemente molesto.

Las familias de varias víctimas de crímenes atroces -Diana Quer, Marta del Castillo, Mari Luz Cortés o los hermanos Ruth y José Bretón- recogen firmas en la plataforma change.org para solicitar el mantenimiento de la prisión permanente revisable. Su objetivo es alcanzar los tres millones de rúbricas y en menos de un año han conseguido ya más de 2,8 millones.

Tampoco a ERC le gustó que Casado abriera el debate sobre la prision permanente. Su portavoz en el Congreso, Joan Tardà, acusó al líder del PP de utilizar el caso Luelmo para «despertar pasiones sabiendo que las pasiones entierran a la inteligencia».

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