Caricatura pol√≠tica. ¬ŅTiene todav√≠a futuro o ya no va m√°s?

Las cr√≠ticas al gobierno de Daniel Ortega hicieron que el nicarag√ľense Molina pase a la clandestinidad

Aunque algunos medios la abandonan, sigue incomodando al poder; el caso de Pedro Molina, premiado y perseguido

“Una caricatura puede informar, analizar, denunciar, entretener, divertir… Y todo eso en un archivo que se lee en dos o tres segundos. ¬ŅDecime si no deber√≠a ser uno de los medios m√°s aprovechados en esta √©poca en que la gente no tiene tiempo para leer?” La reflexi√≥n la hace el caricaturista Pedro Molina desde paradero desconocido -como otros periodistas de Nicaragua, debi√≥ pasar a la clandestinidad– y a ra√≠z de haber sido distinguido d√≠as pasados con el Maria Moors Cabot, premio de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, a la excelencia period√≠stica. En los fundamentos, el jurado de ese galard√≥n destaca “el poder de la s√°tira y la caricatura como una forma de fomentar el entendimiento interamericano”. Esto ocurre pocos d√≠as despu√©s de que The New York Times dej√≥ de publicar vi√Īetas pol√≠ticas y despidi√≥ a dos caricaturistas tras el esc√°ndalo desatado por un dibujo tildado de antisemita. La caricatura muestra a Trump ciego, conducido por un lazarillo con forma de perro salchicha con la cara del premier Israel√≠, Benjamin Netanyahu. Este episodio y el anuncio de la revista MAD de que discontinuar√° la producci√≥n pusieron al g√©nero en el ojo de la tormenta.

MAD, cl√°sico del humor y meca de todo caricaturista, dejar√° de producir material nuevo y se limitar√° a republicar contenidos de archivo. En representaci√≥n del NYT, uno de sus editores, James Bennet, enmarc√≥ la suspensi√≥n de las caricaturas pol√≠ticas del servicio internacional en una l√≠nea editorial que hab√≠an comenzado a implementar en 2018 en la edici√≥n nacional. En un breve comunicado, Bennet acept√≥ que la caricatura de Trump y Netanyahu no debi√≥ publicarse y, sin dar mayores explicaciones, record√≥ un dato parad√≥jico: el a√Īo pasado el NYT obtuvo un Premio Pulitzer en la categor√≠a Caricatura editorial.

“Fue una respuesta absolutamente desproporcionada y desacertada, m√°s all√° de la caricatura que dispar√≥ la controversia. Se puede discutir si esa caricatura era buena o no, si era o no efectiva con lo que se quer√≠a decir, pero es una gran responsabilidad, no tanto del dibujante, sino del editor que la public√≥. Podr√≠an haber puesto el tema en discusi√≥n, pero no, quitaron todo de un plumazo”, dijo Molina, uno de los afectados por la decisi√≥n de NYT, pues integra Cartoonist Syndicate, una agrupaci√≥n de caricaturistas a los que ese diario comunic√≥ que suspender√° la adquisici√≥n de sus trabajos.

Miembro desde hace seis a√Īos del staff de El Confidencial, un diario digital nicarag√ľense que hasta diciembre √ļltimo publicaba una revista semanal y emit√≠a dos programas period√≠sticos por TV abierta, Molina es colaborador de medios internacionales. Han publicado dibujos suyos diarios de distintos pa√≠ses, como el Chicago Tribune, The Washington Post y Los Angeles Times. En diciembre, la redacci√≥n y set de TV de El Confidencial fueron tomados por la guardia del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, su mujer. Buena parte de los redactores se exiliaron o pasaron a la clandestinidad, desde donde siguen actualizando el diario. “Me puse a resguardo despu√©s de que supimos que hab√≠an tratado de agarrar a alguno de nosotros”, dijo Molina con LA NACION en una llamada de WhatsApp al explicar por qu√© no puede decir d√≥nde est√°.

El a√Īo pasado la Sociedad Interamericana de Periodismo (SIP) premi√≥ a Molina por Trump twitting, un dibujo del presidente estadounidense con una largu√≠sima nariz que evoca a Pinocho. En la fundamentaci√≥n de ese galard√≥n el jurado se√Īal√≥ que “las caricaturas editoriales, as√≠ como las palabras editoriales, tienen un prop√≥sito educativo para hacer que los lectores piensen sobre los asuntos pol√≠ticos actuales”.

“Trump twitting” fue reconocido por la SIP Cr√©dito: Pedro Molina

En opini√≥n de Molina, el caricaturismo es v√≠ctima de la crisis econ√≥mica que sufre la prensa escrita -su “h√°bitat natural”-, que implica un cambio en el modelo de negocios. “Al tener que hacer recortes algunos diarios despiden a los dibujantes, lo que habla de una miop√≠a terrible, porque si hay algo que crea audiencia, atrae y fideliza a los lectores de un peri√≥dico son las tiras c√≥micas y caricaturas. Otro factor son las redes sociales, en las que la gente encontr√≥ que puede opinar lo que quiera y esto ha derivado en linchamientos virtuales que han puesto nerviosos a los que estaban acostumbrados a una diferente interacci√≥n con los lectores”, afirma el dibujante, que se convirti√≥ en el s√©ptimo humorista en ganar el Maria Moors Cabot. Entre los anteriores figuran los argentinos Hermenegildo S√°bat y Juan Carlos Colombres, Landr√ļ.

Patrick Chappatte, quien fue despedido de NYT junto a su colega Heng Kim Song, escribi√≥ en su blog que “la caricatura pol√≠tica naci√≥ con la democracia. Y est√° en peligro cuando la libertad tambi√©n lo est√°”. Afirma que sigue siendo optimista en relaci√≥n con el caricaturismo, dado que esta es una era de im√°genes en la que “los medios necesitan renovarse, llegar a nuevos p√ļblicos y dejar de tener miedo a la masa iracunda. En el loco mundo en el que vivimos, el arte del comentario visual se necesita m√°s que nunca. Y lo mismo ocurre con el humor”.

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!