Calviño asume que tendrán que comparecer en el Congreso por la presión de Podemos: «Pinta muy mal»

Partido Popular, Ciudadanos y hasta Podemos, socio parlamentario del presidente Pedro Sánchez, mantienen arrinconado al Gobierno para que la ministra de Economía, Nadia Calviño, comparezca en el Congreso después de que ABC desvelase que adquirió su casa en Mirasierra (Madrid) mediante una sociedad instrumental y dos testaferros. Ayer los tres grupos elevaron la presión al Ejecutivo tras conocerse el ahorro de impuestos que la ministra logró a través de dicha empresa, y que contraviene el discurso del PSOE.

Los socialistas hacen equilibrios para mantener a Calviño, que tras varios días de silencio, aceptó ayer la posibilidad de comparecer ante el parlamento. «Por supuesto, siempre estoy dispuesta a comparecer», declaró la titular de Economía, a la salida de la reunión del Eurogrupo en Bruselas. Sin embargo, no manifestó ni fechas ni modalidades concretas para hacerlo. Calviño utilizó las primeras declaraciones sobre el asunto para acusar a este diario de hacer «tergiversaciones sobre información pública» y de querer aumentar la «crispación».

Pero tras el aluvión de críticas, la ministra se negó a dar explicaciones concretas sobre los datos del registro mercantil que confirman que ha pagado menos impuestos de su inmueble en la capital, por el que apenas ha tenido que desembolsar un 2,2 por ciento de tributos en los últimos 5 años. «No tengo más que añadir, ya hemos dado todas las explicaciones oportunas», zanjó Calviño.

Desde Huelva, en plena campaña electoral andaluza, Pablo Casado pidió ayer la comparecencia urgente de Pedro Sánchez en el Congreso para que explique el uso de sociedades patrimoniales por parte de sus ministros. Tras conocer los nuevos datos desvelados ayer por ABC sobre Calviño, el líder del PP exigió al presidente que dé todas las explicaciones sobre un Consejo de Ministros que se parece más a un Consejo de Administración de sociedades instrumentales.

Casado cree que Sánchez debe explicar a los españoles por qué «no aplica a sus ministros –ya son cuatro más una secretaria de Estado– la misma vara de medir que exigía a sus adversarios». El líder del PP se refirió a cuando Sánchez, en la oposición, dijo que jamás aceptaría en la Ejecutiva socialista a nadie con una sociedad instrumental, a cuando dijo que pediría dimisiones si eso ocurría en otros partidos o, incluso, a cuando obligó a dimitir a Maxim Huerta.

Según el presidente del PP, el caso de Calviño es el más grave porque ha utilizado una sociedad instrumental para comprar su vivienda y ha pagado «una cifra irrisoria en impuestos», a pesar de su elevado salario como funcionaria europea.

Por su parte, Ciudadanos también responsabilizó a Sánchez de los escándalos de su Gabinete. «¿Es que en ese Gobierno nadie se ha comprado una casa como el resto de los mortales?», cuestionó la portavoz nacional, Inés Arrimadas, tras la reunión de la ejecutiva en Madrid.

Los de Albert Rivera creen que el Ejecutivo socialista «ya no aguanta más» y piden que «ponga» las urnas cuanto antes. «No hablamos de un caso aislado. Parece que se ha hecho una selección de los que menos impuestos han pagado en este país. Parece un modus operandi», critico Arrimadas, que también trajo a colación el resto de ministros salpicados por escándalos sobre su patrimonio, incluido Pedro Duque y Josep Borrell.

«Pinta muy mal»

Al otro lado del tablero, Podemos aprieta la soga pero no ahoga. La coportavoz nacional del partido, Noelia Vera, expresó tras el Consejo de Coordinación que la situación «es muy grave», pero insistió en que en su partido esperarán a escuchar qué tiene que decir la ministra antes de tomar cualquier iniciativa contra ella.

«Esperamos que comparezca y que dé explicaciones, y luego fijaremos una posición al respeto», aseveró la coportavoz, que esquivó responder sobre si en Podemos consideran que la titular de Economía sigue legitimada para su cargo, No obstante, Vera sí declaró que no harán «distinción ninguna» frente «a la falta de transparencia y explicaciones» del PSOE, y además advirtió que la situación «pinta muy mal».

Pese a los malos augurios, la formación morada evita cualquier acción parlamentaria como sí impulsaron con la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con quien registraron una petición de comparecencia en la Comisión de Justicia, después de que se revelaran sus audios con el excomisario Villarejo.

Mientras tanto, en el PSOE se mantiene el argumentario y rechazan cualquier responsabilidad de Calviño. La portavoz del Comité electoral, Esther Peña, aseguró que el caso está «explicado» por el Ministerio y que «no hay polémica por más que se quiere alimentar de manera artificial» porque Calviño lleva más de 14 años «desvinculada» de la sociedad.

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