Caja Rural de Zamora pide medidas para evitar el «desierto financiero»

ALBERTO FERRERAS

El director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García, aprovechó ayer la entrega de los Premios anuales de la Fundación Caja Rural para reclamar el apoyo de los poderes públicos a su política de mantenimiento de todas las sucursales para evitar que el medio rural se convierta en un «desierto financiero».

García recordó que la cooperativa de crédito que dirige con oficinas en Zamora, Valladolid, León y Orense, se ha convertido, más que en una entidad bancaria, en «un motor socioeconómico imprescindible de anclaje social». Para ello, frente a la «exclusión financiera» que sufre la España vaciada, Caja Rural de Zamora mantiene abiertas todas sus oficinas, pese a que algunas no son rentables económicamente, y a la vez ofrece a sus clientes los mismos avances tecnológicos y de productos que la gran banca.

Por ello, reclamó «con urgencia y rigor» un plan que reconozca la labor de las entidades que permanecen en su territorio ya que si no «se provocará un desierto financiero que, como siempre, afectará a las zonas más debilitadas».

En ese contexto, el director de la entidad solicitó a los poderes públicos políticas de apoyo a las empresas y entidades comprometidas con el mundo rural y pidió incentivos y reducciones fiscales a la España despoblada que necesita «un trato especial y urgente».

El director de Caja Rural de Zamora exigió asimismo la puesta en marcha «sin trabas administrativas» de proyectos de importancia para la provincia. Entre ellos, citó la recuperación del antiguo campamento de Monte la Reina para uso militar, la conexión por autovía con Portugal a través de la Autovía del Duero o la extensión de la banda ancha a todo el territorio provincial.

También abogó por impulsar iniciativas de la asociación de desarrollo Zamora10 como crear una oficina de inversiones, potenciar la marca Zamora y los cursos de español para extranjeros o ampliar el polígono industrial de Benavente, además de dinamizar el turismo, la agroalimentación, el patrimonio o el medio natural zamorano.

todo ello con el objetivo de mejorar Zamora y afrontar el futuro de forma positiva y unida, ya que «unidos, sin partidismos y con respeto e ilusión se pueden conseguir metas», como ha ocurrido con la puesta en marcha de la Escuela Nacional de Industrias Lácteas.

Esas reflexiones las hizo anoche ante cerca de un millar de personas en el acto de entrega de los Premios 2019 de la Fundación Caja Rural de Zamora, al que asistió, entre otras autoridades, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien clausuró la gala.

En su discurso, reclamó unidad institucional y tendió su mano a la colaboración, especialmente con la Administración central, para tratar de invertir la tendencia demográfica que está causando la despoblación de ciertos territorios de la región.

Galardonados

En esta edición, el galardón de Zamorano del Año recayó en la Subdelegación de Defensa de Zamora, a la que se reconoce su pasado, presente y futuro en la provincia, especialmente éste último con las expectativas que despierta la reapertura de Monte la Reina.

El reconocimiento de Zamorano Ilustre fue para la hematóloga María Victoria Mateos Manteca, que ha sido premio mundial por la excelencia en su investigación contra el mieloma múltiple.

El premio Valores Humanos fue para la Asociación Zamorana de Esclerosis Múltiple por su apoyo a los enfermos y sus familiares y el de Cultura para la Peña Flamenca Amigos del Cante, por su trabajo incansable en la divulgación del flamenco. El galardón a la Excelencia Deportiva fue para el palista zamorano Carlos Garrote, que es campeón del mundo de piragüismo, y el premio Mundo Rural fue para Florentino Mangas por llevar toda una vida de trabajo y dedicación al mundo agrario y cooperativo.

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