Buses independentistas a 40 euros para «inflar» la marcha de Madrid

El independentismo catalán ya está manos a la obra y prepara autobuses para la manifestación del próximo 16 de marzo por el centro de Madrid contra el llamado «juicio del procés». Tanto Òmnium Cultural como la Assemblea Nacional Catalana (ANC) se están moviendo en redes sociales de internet y distintas comarcas catalanas para conseguir llenar autobuses de cara a esa marcha. El precio por persona oscila entre los 40 y los 50 euros.

Las plazas se pueden adquirir a través de distintas páginas webs y se están organizando salidas desde distintos puntos, como Tarrasa, Sentmenat, San Quirze del Vallés, Sabadell, Montcada y Reixac, Cerdanyola y Castellar del Vallés. Los lemas son del tipo: «Hagamos oír nuestra voz en las capitales extranjeras» o «La autodeterminación no es delito». «La Assemblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural y diversos partidos soberanistas han convocado una manifestación el 16 de marzo en Madrid, para denunciar de nuevo los juicios que se están realizando contra nuestros dirigentes», reza la convocatoria, que fue comunicada a la Delegación del Gobierno en Madrid la última semana de enero, como adelantó este periódico.

El itinerario comprenderá desde la plaza del Emperador Carlos V (Atocha) hasta la de Cibeles, de cinco de la tarde a nueve de la noche. Ese sábado, el despliegue policial será extraordinario. Aunque hasta una semana antes del evento no estará perfilado, se prevé que solo en agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) o «antidisturbios» pueda llegarse a los 400 efectivos, para lo que habrá que echar mano de los de otras provincias. A ellos habrá que sumar las comisarías de los distritos afectados por el recorrido (especialmente, los de Centro y Retiro), la Brigada Provincial de Información y las Unidades de Prevención y Reacción (UPR), amén de los cortes de tráfico en una arteria tan importante como es el paseo del Prado, eje vertebrador de la protesta.

Todas las fuentes policiales consultadas coinciden en tres cosas: por un lado, en que el hecho de que fleten autobuses desde Cataluña revela el «miedo» de los secesionistas a protagonizar un pinchazo en cuanto a la asistencia. Además, están convencidas de que se busca el apoyo de entidades, partidos y colectivos antisistema madrileños para escenificar un respaldo de fuera de Cataluña. Sería el caso de los radicales de Izquierda Castellana -brazo político del autodenominado «movimiento antifascista»- y la Coordinadora 25-S, que ya estuvieron presentes en la puerta del Tribunal Supremo el día que arrancó el juicio. También se espera que las alas más ultras de Podemos o las Marchas de la Dignidad estén presentes en la manifestación.

Y el tercer asunto es el recelo a que se produzcan altercados de orden público, sobre todo si se da un enfrentamiento entre los soberanistas y simpatizantes de Vox o de grupos de la ultraderecha madrileña. De ahí el blindaje policial en el centro de la capital ese sábado.

La foto de Madrid

Aunque en la ANC no esperan obtener una manifestación tan numerosa y fotográfica como las que realizan en Cataluña, no quieren quedarse con la imagen de una marcha ridícula.

En este sentido, la estrategia utilizada por la ANC y Òmnium es la habitual para estos casos y consiste en poner a disposición de los que quieran acudir el mayor número de facilidades. Es decir, facilitar autocares.

Tras el «pinchazo» de la huelga general en Cataluña de este jueves, una imagen de cientos o apenas un par de miles de manifestantes en Madrid demostraría el cansancio y la fatiga en el mundo secesionista.

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