Brad Smith: “Las computadoras tendr√°n los mismos dilemas √©ticos que nosotros”

El presidente de Microsoft, empresa que volvió al podio de las más importantes del mundo, habla del potencial de la IA para abordar los grandes desafíos de la humanidad, cuenta por qué se enfrenta a Trump en cuestiones de inmigración Crédito: Joakín Fargas

En febrero pasado, un d√≠a antes de San Valent√≠n, Brad Smith tuvo una cita inusual: el papa Francisco lo invit√≥ a intercambiar reflexiones acerca del impacto de la tecnolog√≠a y, en particular, de la inteligencia artificial. Con sobretodos negros, de cara al sol de invierno de Roma, el presidente de Microsoft y el Sumo Pont√≠fice de la Iglesia Cat√≥lica (que alguna vez confes√≥ ser “un desastre” en el manejo de la tecnolog√≠a) caminaron una tarde por las calles del Vaticano mientras compart√≠an sus ideas sobre dilemas √©ticos y desaf√≠os sociales. “Me sorprendi√≥ lo profundo de nuestra charla. En Microsoft, decimos que nuestra misi√≥n es llevar la tecnolog√≠a a la humanidad, pero el papa Francisco me habl√≥ de llevar humanidad a la tecnolog√≠a. Y ambos coincidimos en que, durante el siglo XX, la tecnolog√≠a hab√≠a sobrepasado la habilidad de la humanidad para incorporarla. No podemos permitir que eso vuelva a pasar esta vez. Cuando nos despedimos, √©l me tom√≥ de la mano y me dijo: ‘Manten√© tu humanidad’. Fue un d√≠a muy interesante, uno de esos que no te olvid√°s en toda tu vida”, relata Smith.

En honor a la verdad, este abogado nacido hace 60 a√Īos en Milwaukee, Wisconsin, debe tener una larga lista de d√≠as inolvidables en su memoria. Como ese en el que le present√≥ a Bill Gates (el fundador de Microsoft que, gracias a su √©xito, se convirti√≥ una de las personas m√°s ricas del mundo) su propuesta para ser elegido director general legal de la compa√Ī√≠a. Era fines de 2001 y el gigante tecnol√≥gico que hab√≠a creado el imperio de Windows y el Paquete Office (con programas ic√≥nicos como Word, Excel y PowerPoint) acababa de perder un desgastante y millonario juicio de cuatro a√Īos en el que el gobierno de Estados Unidos lo acusaba de pr√°cticas monop√≥licas. Y no era la √ļnica batalla que ven√≠a peleando: la empresa se hab√≠a hecho fama -justificada- de ser implacable e incansable en cuestiones de propiedad intelectual y dem√°s yerbas, lo que la pon√≠a siempre en la vereda de enfrente del resto de la comunidad tech.

Microsoft ya era una multinacional con 25 a√Īos de trayectoria, pero poca proyecci√≥n a futuro; casi un dinosaurio en la industria que, en los albores del nuevo milenio y tras la explosi√≥n de la computadora personal a fines de los 80, estaba a punto de vivir una nueva edad de oro. Gracias a la popularidad de los programas para bajar m√ļsica de manera gratuita (aunque ilegal), los primeros celulares con c√°mara de fotos y lanzamientos como Wikipedia (2001), Skype (2003), YouTube (2005), Facebook (2004) o Twitter (2006), se abr√≠a un nuevo y estimulante escenario para la innovaci√≥n. Microsoft no vio venir nada de eso mientras que, por ejemplo, Apple, que tambi√©n se hab√≠a iniciado como una empresa especializada en computadoras, apost√≥ con todo a un nuevo negocio, primero con el iPod y despu√©s con el iPhone. ¬ŅQu√© habr√≠a pasado si Bill Gates y compa√Ī√≠a hubiesen estado menos preocupados por lo que pasaba en los tribunales y m√°s ocupados en imaginar el futuro que pod√≠an crear?

Smith arm√≥ toda su postulaci√≥n -como no pod√≠a ser de otra manera- en un PowerPoint, que conten√≠a una sola frase: “Tiempo de hacer las paces”. Con su postura conciliatoria, obtuvo el trabajo y, a partir de entonces, se convirti√≥ en una pieza fundamental de Microsoft, al punto tal que, en 2015, fue nombrado presidente por el CEO Satya Nadella. Hoy, la compa√Ī√≠a vive un revival que la llev√≥ a las portadas de medios como Time, Wired, Bloomberg, Forbes y Fast Company; todos ellos fascinados con la manera en que Microsoft volvi√≥ a brillar gracias a una estrategia interna y externa que se basa en valores como transparencia con sus clientes, diversidad en sus equipos de trabajo, colaboratividad con la comunidad tech y empat√≠a hacia los grandes desaf√≠os que enfrenta la humanidad, desde la investigaci√≥n m√©dica hasta la inmigraci√≥n. Y, claro, un foco claro en cumplir un rol decisivo en los avances tecnol√≥gicos claves de cara al futuro, con la inteligencia artificial como su gran apuesta. Y as√≠ se explica por qu√© Brad Smith recibi√≥ -y acept√≥- la invitaci√≥n del Papa Francisco para visitar el Vaticano.

La tierra puede brindar información y datos para que, mediante inteligencia artificial, un productor pueda obtener mejores cultivos

-¬ŅPor qu√© cre√©s que un l√≠der religioso de 81 a√Īos estar√≠a particularmente interesado en una empresa como Microsoft y el devenir de la inteligencia artificial?

-Estamos en una nueva era de cambio profundo impulsado por la tecnolog√≠a, que est√° remodelando las sociedades a nivel global. La mayor√≠a de las preocupaciones y debates que tenemos hoy -econ√≥micos, culturales, lo que sea- tienen un aspecto que confluye con y es influenciado por la transformaci√≥n tecnol√≥gica. Entonces, es un momento clave para que las empresas que estamos llevando adelante estos desarrollos analicemos las cosas con una mirada m√°s abierta y abarcadora. La inteligencia artificial no es nada menos que crear m√°quinas con la capacidad de tomar decisiones que antes solo pod√≠an tomar los seres humanos. ¬ŅC√≥mo queremos que piensen estas computadoras? Porque todos los problemas √©ticos que tienen las personas son los mismos que van a tener que enfrentar las m√°quinas. Encima, se trata de temas que la humanidad viene debatiendo no por siglos, ¬°sino por milenios!, sin llegar a un consenso en much√≠simas ocasiones. As√≠ que la inteligencia artificial no va a solucionar todo m√°gicamente, pero al menos debe incorporar disciplinas como la filosof√≠a y la religi√≥n, porque solo as√≠ va a reflejar nuestra humanidad. Es el gran desaf√≠o, y es enorme.

-Si recordamos que la imprenta, la m√°quina de vapor o el auto tambi√©n fueron tecnolog√≠as que transformaron el mundo, ¬Ņpor qu√© ahora hay una sensaci√≥n de que esta nueva era es la m√°s crucial de todas?

-Sin duda, en los √ļltimos 300 a√Īos, de la Revoluci√≥n Industrial para ac√°, vimos un cambio incre√≠ble a ra√≠z de la tecnolog√≠a. Pero creo que la era que vivimos hoy no tiene paralelismo con ninguna otra. ¬ŅQu√© es tan nuevo y diferente? Que nunca antes hab√≠amos contemplado a las m√°quinas como lo estamos haciendo ahora. Siempre las vimos como instrumentos que pod√≠an superar nuestra fuerza, pero jam√°s nuestro cerebro. Se acerca un salto tal en la tecnolog√≠a que, en un futuro cercano, las m√°quinas podr√≠an pensar mejor que las personas. Y la perspectiva no solo nos resulta novedosa sino, sobre todo, perturbadora.

-Hay una mentalidad Terminator que todav√≠a asoma cuando se habla de inteligencia artificial. ¬ŅQu√© hay de ciencia y qu√© hay de ficci√≥n en que Arnold Schwarzenegger nos destruya a todos?

-[ Risas] Es interesante cómo nuestras visiones pueden ser moldeadas por el arte. La primera Terminator salió en los 80, pero hubo una nueva entrega cada década, así que, no importa cuándo hayamos nacido, todos vimos en la pantalla cómo podría ser el futuro si la humanidad perdiera el control de las máquinas y entrara en guerra con ellas -solo para darse cuenta de que son, en muchas formas, más poderosas que las personas-. Por eso es crucial que quienes creamos tecnología lo hagamos sin perder nuestra humanidad. Esto significa asegurarnos de que las máquinas operan sobre la base de principios éticos y poner la inteligencia artificial a resolver los problemas reales de la sociedad, o al menos a contribuir a ese objetivo.

Muchas empresas ya utilizan HoloLens, que permiten monitorear el estado de las m√°quinas de manera remota
Muchas empresas ya utilizan HoloLens, que permiten monitorear el estado de las m√°quinas de manera remota

-¬ŅC√≥mo ser√≠a esa inteligencia artificial aplicada al servicio de la humanidad?

-Para empezar, muy poderosa. Quiz√°, la m√°s poderosa para responder a algunos de los desaf√≠os m√°s grandes de la actualidad… y que vamos a tener por mucho tiempo. Por ejemplo, un problema urgente es el cambio clim√°tico y creo que hay pocos √°mbitos en donde la tecnolog√≠a puede tener mayor impacto que cuando se trata de monitorear, prever y gestionar el sistema natural de la Tierra. Dentro de nuestra iniciativa AI For Good ( Inteligencia artificial para el bien), que incluye AI For Earth ( Inteligencia artificial para la Tierra), en Microsoft impulsamos el trabajo conjunto de ingenieros de datos con cient√≠ficos ambientales, para descubrir nuevas y mejores formas de entender el estado del agua, la tierra, el aire, la diversidad de flora y fauna, etc√©tera. Un caso concreto: imagin√° a un agricultor que puede saber en tiempo real -gracias a sensores en la tierra y en la estrat√≥sfera y a trav√©s de una app en su celular- si se viene una sequ√≠a o una fuerte precipitaci√≥n. Esto le permite hacer un mejor uso de sus recursos, empezando por el agua, que en muchos lugares es escasa y muy valiosa. El beneficio no es solo para el agricultor, sino que puede impactar directamente en la necesidad de alimentar a la humanidad entera. Y ya estamos haciendo pruebas en distintos rincones del mundo. En Latinoam√©rica son cinco puntos: M√©xico, Guatemala, Nicaragua, Puerto Rico y ac√° mismo, en Argentina, donde un equipo de investigadoras del Conicet est√°n usando tecnolog√≠a en el Valle Inferior del R√≠o Chubut con la idea de que les permita contribuir a la conservaci√≥n de los recursos h√≠dricos de la Patagonia.

-Desarrollos as√≠ demuestran que las empresas tecnol√≥gicas tienen un impacto que trasciende su industria y la b√ļsqueda de una ganancia solo econ√≥mica. ¬ŅCoincid√≠s?

-S√≠, y soy un convencido de que, por sobre todas las cosas, tenemos una responsabilidad enorme. La industria tech siempre se jact√≥ de ser r√°pida, de ir muy por delante de todo lo dem√°s. Y llev√≥ la bandera de la disrupci√≥n de una manera que, personalmente, nunca me hizo sentir muy c√≥modo. Hubo un eslogan, que usaba el equipo de Facebook, que se volvi√≥ muy famoso: Movete r√°pido, romp√© cosas. Pero mi postura es que la tecnolog√≠a hoy es tan importante para nuestras vidas que no puede darse el lujo de ir a una velocidad que rompa todo en el camino. Si tuviera que reversionar ese mantra, dir√≠a: “No te muevas m√°s r√°pido de lo que te permite la velocidad del pensamiento”. Eso implica reflexionar m√°s y mejor, con un an√°lisis profundo, con una mirada abarcativa. Por supuesto, necesitamos que la innovaci√≥n sea r√°pida, pero de una manera cuidada para que las preocupaciones m√°s amplias de la sociedad sean contempladas.

-Siendo ciento por ciento honesto: ¬Ņesta opini√≥n tuya es la que predomina en Silicon Valley, la cuna global de la innovaci√≥n tecnol√≥gica?

-La industria tecnológica es muy grande y tiene muchas personas con visiones diferentes. Sin embargo, percibo que la mirada está cambiando, aunque, obviamente, todavía falta que cambie mucho más. Creo que el sector se está despertando, va abriendo los ojos a la transformación que es necesaria. Es un trabajo todavía en construcción.

Cambia, todo cambia

Brad Smith es contundente: cree que la industria que lo cambió todo ahora tiene que cambiarse a sí misma. Y de eso sabe mucho, gracias a la transformación que tuvo Microsoft bajo su dirección y la de Satya Nadella. Una transformación que, por cierto, también inspiró a otras empresas, ya que, cuando Smith reflexiona sobre los desafíos de la industria tecnológica, no se refiere solo al impacto directo de un determinado producto o servicio, sino a los que trascienden y llegan a esferas como la política y los derechos humanos.

Otro d√≠a inolvidable para Smith (al punto tal que tiene la fecha exacta grabada en su memoria): 30 de octubre de 2013. Con los documentos clasificados de la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad que Edward Snowden hizo p√ļblicos, el diario The Washington Post revel√≥ que los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido llevaban adelante un programa secreto para conseguir datos privados de los usuarios de Google y Yahoo! sin que estas compa√Ī√≠as lo supieran. “Con Snowden, el mundo cambi√≥ porque empezamos a aprender cosas que no sab√≠amos y nos hicimos preguntas que antes no nos hac√≠amos”, se√Īala Smith. Desde entonces, el presidente de Microsoft asumi√≥ un rol muy activo en el debate por la protecci√≥n de datos y hasta lleg√≥ a enfrentarse legalmente (nada menos que cuatro veces) contra la administraci√≥n de Barack Obama para poner l√≠mites y sentar precedentes. En el camino, como un h√°bil diplom√°tico, logr√≥ que competidores ac√©rrimos de su compa√Ī√≠a como Apple, Google y Yahoo! apoyaran su moci√≥n.

Ahora, Smith lleva al gobierno de Estados Unidos de vuelta en los tribunales, hasta la mism√≠sima Corte Suprema de Justicia, por otra causa que considera justa y necesaria: impedir que Trump cancele el programa DACA, que protege a los inmigrantes que llegaron a territorio estadounidense cuando eran menores de 16 a√Īos. Si Trump gana, podr√° deportar a cientos de miles de personas, entre ellas, empleados de Microsoft que trabajan ah√≠ gracias a sus activas pol√≠ticas de diversidad, racial, de g√©nero, de nacionalidad y a favor de la comunidad LGBT.

De hecho, Smith se puso tan firme en las cuestiones de diversidad que, cuando en 2008 los objetivos de cupo no se cumplieron, todos los ejecutivos debieron donar sus bonos de fin de a√Īo a organizaciones solidarias. Desde entonces, los objetivos se vienen cumpliendo de manera ininterrumpida, aunque todav√≠a falta mucho en materia de g√©nero: las mujeres son claramente minor√≠a, no solo en Microsoft, sino en toda la industria tech. “Somos conscientes de esto y creo que debemos que ser mejores que las estad√≠sitcas. A√ļn si solo el 20% de los egresados de carreras t√©cnicas son mujeres, nosotros deber√≠amos apuntar a tener m√°s de un 20% de empleadas mujeres. Requiere un delicado balance entre ser pacientes y persistentes. Llevar√° al menos una d√©cada, pero tampoco podemos quedarnos esperando a que pase solo, sino que hay que empujarnos a hacer lo que hay que hacer… y un poco m√°s tambi√©n”, admite.

-¬ŅPor qu√© habl√°s fuerte y claro sobre inmigraci√≥n, diversidad y dem√°s temas inc√≥modos sobre los que otros l√≠deres prefieren no opinar tan abiertamente?

-Creo que las empresas tenemos una voz y tenemos que usarla. Por supuesto, ninguna persona ni organizaci√≥n deber√≠a estar por encima de la ley. Pero primero hay que pensar: ¬Ņcu√°l es la ley? Es una pregunta v√°lida y todos podemos participar en el debate de esas leyes, sobre todo en algo tan incipiente como lo es, por ejemplo, la ciberseguridad y la privacidad de nuestros datos, ya que todav√≠a falta mucho para que est√©n completamente reguladas. Entiendo que, a veces, las personas tienen miedo de que las empresas tengan demasiado poder en la definici√≥n de cuestiones pol√≠ticas; me parece una preocupaci√≥n v√°lida. Pero, si llevamos adelante nuestro negocio de manera transparente y opinamos de la misma manera, es bueno para la sociedad que las empresas demos nuestra opini√≥n en el debate p√ļblico. En cuanto a hablar de cosas inc√≥modas, mi postura es que una organizaci√≥n no deber√≠a salir a opinar sobre todo, sino solo sobre aquellos temas que le competen o que involucran a quienes se relacionan con ella. Pero, cuando pienso en la intersecci√≥n entre tecnolog√≠a y derechos humanos, por ejemplo, me parece que el principal peligro no es que haya empresas con pensamientos malos, sino compa√Ī√≠as cuyos l√≠deres no est√©n pensando lo suficiente en estos temas, y que no se hagan a s√≠ mismos y a la sociedad las preguntas dif√≠ciles, aun cuando no tengan todas las respuestas.

- The New York Times te llam√≥ “el embajador de facto de la industria tecnol√≥gica”. ¬ŅC√≥mo viv√≠s el desaf√≠o de relacionarte con (y, muchas veces, enfrentarte a) la administraci√≥n de Donald Trump?

-En Microsoft somos muy claros en esto: buscamos ser socios en lo que se pueda y separarnos cuando se deba. En temas de ciberseguridad, por ejemplo, estamos alineados al gobierno estadounidense y colaboramos activamente. Pero hay otras cuestiones, como la visi√≥n que tiene sobre la inmigraci√≥n, en las que no estamos de acuerdo y no solo nos separamos, sino que incluso nos enfrentamos, como cuando presentamos una demanda judicial contra el gobierno para evitar que se cancele DACA. Y no fue la primera vez que nos toc√≥ hacer algo as√≠: demandamos a la administraci√≥n Obama varias veces, para proteger la privacidad de datos de nuestros clientes y, a pesar de ello, con ese gobierno tuvimos una buena relaci√≥n. Lo m√°s importante es no hacer de estas cosas algo personal. Nunca nos van a escuchar criticar a un determinado pol√≠tico o funcionario, sino que lo que hacemos es disentir en pol√≠ticas p√ļblicas y defender lo que creemos que debemos defender, de manera clara y directa, aunque sin perder el respeto.

-Con el auge de las redes, las apps y toda la informaci√≥n que circula por diferentes plataformas, ¬Ņno ser√≠a hora de admitir que la privacidad muri√≥?

-Ac√° pasa algo que siempre me hace acordar al inicio de Historia de dos ciudades, Charles Dickens: “Es el mejor de los tiempos y es el peor de los tiempos”. Por un lado, todos estamos creando m√°s datos que nunca, y hay m√°s informaci√≥n de cada uno de nosotros, y m√°s y m√°s personas tienen acceso a esa informaci√≥n. En ese sentido, podr√≠amos decir que la privacidad est√° bajo amenaza. Por otro lado, las leyes est√°n avanzando, los gobiernos est√°n tomando acci√≥n, y eso es un cambio fundamental. Pero, por sobre todas las cosas, creo que lo que cambi√≥ es el significado de la privacidad. Antes, algo era considerado privado si era secreto. Ahora, creo que pasa m√°s por una cuesti√≥n de control. O sea, quiz√° quiero mostrar mis fotos a mis amigos en Facebook, pero voy a enojarme si a esas mismas fotos acceden personas que no son mis amigos, o peor: si se venden a terceros sin mi consentimiento ni conocimiento. As√≠ que no dir√≠a que la privacidad est√° muerta, pero definitivamente cambi√≥ de naturaleza.

-¬ŅQu√© peligro ligado con la tecnolog√≠a te viene dando vueltas en la cabeza √ļltimamente?

-Por primera vez, con la tecnolog√≠a de reconocimiento facial, hay una herramienta -a√ļn no regulada por ley- que le podr√≠a dar a los gobiernos la habilidad de seguir a cualquiera a donde sea, y a todos a todos lados. Esto tiene profundas ramificaciones, que podr√≠an afectar las libertades b√°sicas con las que las sociedades funcionan. No se trata de no desarrollar esta tecnolog√≠a (Microsoft lo hace, como muchas otras empresas), sino de que pensemos juntos qu√© tipo de mundo queremos y generemos el marco legal para hacerlo bien, antes de que nos despertemos en el a√Īo 2024 y se parezca demasiado a la novela 1984.

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