Barcelona se une a la tendencia de «Residuos Cero»

La nueva propuesta abarca una amplia variedad de rubros y está en línea con el espíritu de sostenibilidad que hoy impera a nivel internacional. La gastronomía, la moda y hasta el deporte se unen en la Barcelona bajo una sola consigna: reutilizar todos los materiales, para que no haya excedentes en la producción.

La tendencia, que se conoce a escala mundial con el nombre de Zero Waste, crece a pasos agigantados en la capital catalana y hasta existen comunidades digitales que comparten información y consejos sobre esta materia. En muchas ocasiones, el movimiento anti-residuos viene de la mano de la filosofía de erradicación del uso del plástico, dado que una de cada cinco bolsas de este material acaba siendo contaminante para el planeta.

Uno de los ámbitos donde la reducción de residuos en el día a día se vuelve fundamental es el supermercado. En un rubro donde imperan las fechas de vencimiento y cotidianamente se arrojan a la basura kilos de alimentos, el cambio cultural lleva su tiempo. Sin embargo, existe en la Ciudad Condal un lugar donde es posible hacer la compra cuidando la ecología. Se llama Yes Future y está ubicado a la altura 66 de la calle de Viladomat. El lema de la empresa es «positive market» y funciona desde 2017. A través de las redes sociales, el supermercado no solo promociona su actividad, sino que da algunas recomendaciones sobre reciclaje.

En el terreno virtual, Cataluña ofrece diferentes alternativas de reutilización y reciclaje. Por ejemplo, la comunidad Zerowaste Barcelona Network organiza con frecuencia talleres, charlas y meetups con el objetivo de compartir conocimientos e ideas para evitar los residuos. Allí se realizan diferentes encuentros sobre cómo viajar Zero Waste o se brindan consejos para vivir sin generar basura.

A su vez, habitualmente, la Ciudad Condal es escenario también de festivales que promueven la cultura de erradicación de los desechos y aprovechamiento de los materiales. De hecho, en noviembre de 2018 tuvo lugar el Festival Zero Waste, el primer evento de este estilo en la capital catalana.

Pero, además de los encuentros y comunidades, cada vez son más las firmas y tiendas –tanto físicas como online– que se unen a la tendencia de la reutilización. Es el caso de la marca vegana Luffa Shop, que comercializa productos para obsequiar y distintos objetos para usar dentro del hogar. «Queremos llegar a todas aquellas personas que quieren vivir plenamente sin generar tantos residuos y consumiendo de una manera consciente, siendo respetuosos y honestos con el medio ambiente y con los animales», indica la web oficial de la tienda. La empresa de origen catalán vende sus artículos de manera online, pero también cuenta con un punto de recogida en la ciudad de Barcelona.

Otra de las tiendas barcelonesas que responde a la consigna «residuos cero» es la vegana Pic Nic Club. Ubicada cerca de la plaza de Sants, la marca fue creada por dos hermanas y su abuela. Emplazado allí desde 2018, el comercio vende productos para el hogar con una propuesta clara que explicita en su página de internet: «Queremos ayudar las familias a reducir el proprio impacto ambiental ofreciendo soluciones para el día a día, acompañándote en tu camino hacia una vida con menos desperdicios, menos desechables, menos plástico».

Lucha contra el desperdicio

A nivel regional también avanza con firmeza la iniciativa de reciclaje que propone el esquema Zero Waste. Y, en este sentido, uno de los espacios que resulta clave en esta materia es el mercado online. Por este motivo, desde Europa se creó el movimiento Too Good to go –que aterrizó en España en 2018– y que tiene como principal objetivo dar una segunda oportunidad de venta a los alimentos, antes de que acaben en el cesto de la basura.

A través de una aplicación, que funciona también en países como Francia y Dinamarca, los usuarios se enteran de la comida que sobró en los restaurantes de su barrio y pueden adquirirla a un valor muy económico. Una ecuación en la que todos ganan: los consumidores pagan menos por los platos, y los restaurantes y supermercados no desperdician el alimento sobrante.

A su vez, dentro del Viejo Continente funciona el movimiento European Zero Waste, que impulsa cambios a nivel gubernamental en los países de la región. Los últimos encuentros de esta organización tuvieron lugar en las ciudades de Paris (a comienzos de 2014), Sofia (2015), Ljubljana (2016) y Madrid (2017).

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