Barcelona extrema la seguridad para buscar a un posible yihadista

Las alertas por amenaza terrorista que llegan a la policía son habituales en ciudades como Barcelona, pero la conocida anteayer del Departamento de Estado de EE. UU., sumada al aviso interno en los Mossos d’Esquadra sobre un individuo que estaría tramando un posible atentado durante las fiestas de Navidad han hecho que se refuercen los operativos de seguridad.

Los Mossos d’Esquadra recibieron una alerta el domingo por vía doble, a través del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) y, directamente, a la Comisaría General de Información a través de otros servicios de inteligencia, sobre riesgo de un posible atentado inminente. Inmediatamente, iniciaron las comprobaciones.

En concreto, desde la jefatura de los Mossos se difundió una orden interna que señala la posibilidad de que Brahim L., un individuo nacido en Casablanca (Marruecos), de entre 30 y 40 años de edad y con la acreditación correspondiente para conducir varias categorías de vehículos -incluidos los de grandes dimensiones- tendría intenciones de cometer un atropello con un autocar «o similar» de forma inminente en Barcelona. Algunas fuentes apuntaban ayer a que para llevar a cabo las intenciones de Brahim L., este contaría con dos ayudantes y que, al haber identificado a uno de los tres, podrían precipitar los hechos. La policía autonómica recibió la alerta coincidiendo con el aviso en redes de internet del Gobierno de EE. UU. y le dio una credibilidad «media» a la eventual amenaza terrorista, según avanzó «El Periódico» .

Aunque de puertas afuera la Consejería de Interior de la Generalitat intentó ser muy cauta con la información y no quiso confirmar el extremo de tener ya identificado al posible atacante, el Cuerpo policial estuvo mandando mensajes a través de internet en el que recordaba que «Barcelona CONTINÚA en nivel 4, sobre 5, de alerta terrorista», mayúsculas inclusive, para calmar temores.

Refuerzo en las calles

Por todo ello, Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana reforzaron las medidas de seguridad en las zonas más concurridas de Barcelona, como La Rambla -el emplazamiento que mencionaba específicamente la alerta de EE. UU.-, la plaza Cataluña, la Sagrada Familia, así como las comisarías policiales. Ayer se notó un aumento de la presencia policial en las calles.

Además del incremento evidente de patrullas, los Mossos intensificaron los controles a vehículos de grandes dimensiones, como autocares, buses y minibuses públicos y privados. Fuentes policiales confirmaron a ABC que los Mossos «refrescaron» entre los agentes el «dispositivo Jaula», operativo especial que se implantó tras el fatídico 17-A y que consiste en cercar la ciudad literalmente para evitar la fuga de sospechosos y así dar con ellos.

En esta línea, a modo de ejemplo, entre los conductores de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) se avisó de una «amenaza real de atentado» y de que los buses municipales pudieran ser objetivos de los supuestos yihadistas. Por ese motivo se recordó la importancia de tener controlada en todo momento la llave de los autobuses.

El Ayuntamiento de Barcelona reiteró su colaboración con los Mossos d’Esquadra -ya en marcha para estas Navidades- para cualquier aspecto que ayude en la investigación y los dispositivos preventivos, según confirmaron fuentes municipales a ABC.

«En permanente alerta»

«Seguimos en alerta terrorista 4 sobre 5. El terrorismo está globalizado y todos tenemos que extremar la seguridad. Nosotros damos importancia a todas las amenazas. Todos los avisos se investigan y los Cuerpos están en permanente alerta», recordó el consejero de Interior, Miquel Buch, en una entrevista para RAC1. En esta línea, el Ministerio del Interior mantuvo ayer la alerta 4, sobre 5, aunque desde el atentado de Estrasburgo (Francia), del pasado 11 de diciembre, y hasta el próximo 8 de enero, existe la orden expresa de reforzar todas las medidas de seguridad contra el terrorismo.

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