BAMA: cerró una de las pocas salas donde se respiraba cine independiente

El complejo de tres salas ubicado a metros del Obelisco cerró este fin de semana, sin previo aviso Crédito: Instagram Cine Arte Bama

Malas noticias para los amantes del cine. Este fin de semana, de manera sorpresiva, sin previo aviso, cerr√≥ sus puertas el cine BAMA (Buenos Aires Mon Amour), complejo de tres salas ubicado en Av. Presidente Roque S√°enz Pe√Īa 1150, a metros del Obelisco. Dedicado a proyectar las pel√≠culas que no tienen lugar en una cartelera copada por los tanques de Hollywood (el reciente estreno del film de animaci√≥n Toy Story 4 debut√≥ en 700 de las 900 salas de todo el pa√≠s), este lugar funcionaba desde mayo del 2013 con una programaci√≥n alternativa que ahora quedar√° restringida a complejos como el Arte Multiplex y el Arteplex Belgrano, o a salas muy espec√≠ficas como las del Malba y la Leopoldo Lugones del Teatro San Mart√≠n.

El responsable del lugar, Guillermo Cisterna Mansilla, hizo circular una carta p√ļblica en la que traza un balance de su experiencia al frente del lugar, sin detallar las razones del cierre. “Estamos muy orgullosos de haber cumplido con el objetivo que nos hemos propuesto en estos seis a√Īos, la de ser esa sala de cine que ya no hay. Ofreciendo una programaci√≥n de cine independiente, del mejor cine argentino y pel√≠culas que en muchos casos no tienen lugar en el circuito comercial”, dice en la misiva.

Los motivos del cierre, de todos modos, son claros: en un contexto de crisis económica como la actual, sostener un proyecto como el del BAMA es casi imposible. Los exhibidores de cine tienen tres tipos de ingresos: taquilla, lo que en el ambiente se conoce como candy (venta de pochoclos, golosinas y bebidas) y publicidad. Sin el candy, dicen los que conocen de cerca el negocio, es probable que ninguna de las grandes cadenas siguiera instalada en el país. Claramente, los cines no viven de la taquilla. En BAMA, cuyas salas tenían una capacidad que apenas excedían las cien butacas, no hubo nunca candy ni espacios que resultaran atractivos para los anunciantes.

Debido a la reacci√≥n que provoc√≥ la noticia en redes sociales, Cisterna Mansilla analiza ahora la posibilidad de reflotar el proyecto, aunque dice que “en este momento, un privado est√° muy complicado para sostener un emprendimiento de este tipo sin alg√ļn tipo de ayuda”. Su relaci√≥n con la exhibici√≥n de cine es larga: arranc√≥ pasando pel√≠culas en el living de su departamento de la Recoleta (“la primera que dimos, el 8 de diciembre de 2007, fue Days of Being Wild, de Wong Kar Wai”, recuerda), despu√©s arm√≥ un microcine de 38 butacas en un PH en San Telmo donde tambi√©n se dictaban cursos y talleres especializados; en 2010 pas√≥ a programar pel√≠culas en el Microcine Godard, ubicado en el Hotel Elevage, y finalmente abri√≥ el BAMA en 2013.

La √ļltima programaci√≥n del complejo inclu√≠a films como Esa mujer, del chino Jia Zhangke, Ricordi?, del italiano Valerio Mieli, Un amor imposible, de la francesa Catherine Corsini, y Un rubio, del argentino Marco Berger. El √ļltimo fin de semana que estuvo abierto vendi√≥ 610 entradas, un promedio de 150 por d√≠a para todas las funciones de las tres salas.

Cineclubista experimentado

Cisterna Mansilla siempre puso el foco en el cine independiente (entendido esto no solamente en t√©rminos de sus mecanismos de producci√≥n, sino tambi√©n por sus apuestas est√©ticas). El gran hito del BAMA, rememora, fue una pel√≠cula latinoamericana: 7 cajas, de Juan Carlos Maneglia y Tana Sch√©mbori, el mayor √©xito de la historia del cine paraguayo, estrenado en 2012. “En BAMA la vieron cerca de 35 mil personas, la mitad de su convocatoria en la Argentina, fue impresionante. A m√≠ me encant√≥ el registro de esa pel√≠cula y me puso muy feliz que la viera tanta gente. Para eso abr√≠ estas salas. Le dije a un distribuidor amigo, Peter Marai, que era una bomba. Y √©l se movi√≥ para que la pel√≠cula llegara a otros pa√≠ses y por suerte todo funcion√≥ muy bien. Fue una gran alegr√≠a que pasara eso. Gracias a 7 cajas nos conoci√≥ mucha gente que despu√©s sigui√≥ viniendo. Ahora solo tengo palabras de agradecimiento para todos los que nos acompa√Īaron. No somos ajenos a la situaci√≥n general, as√≠ que no pude renovar el contrato de alquiler del lugar donde funcionaba BAMA. Yo quiero volver a abrir, ojal√° pueda”.

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