Bale juega al límite del mercado chino

La situación personal de Gareth Bale ha cambiado sustancialmente. Es la falta de garantías de la oferta del Jiangsu Suning la que frena su fichaje. El futbolista había decidido irse a la Superliga china, dejaba en segundo plano la posición negativa de su familia y es la incertidumbre que genera la propuesta del club asiático la que ha impedido hasta ahora la operación. El problema para llegar a un acuerdo es que el mercado de fichajes de China echa el cerrojo este miércoles y el galés necesita un pacto rápido y con las cifras aseguradas a todas las partes para que el Real Madrid, el Jiangsu y Jonathan Barnett, su apoderado, rubriquen el traspaso. Quedan horas.

Su traspaso dará sitio a Pogba: Zidane pide el adiós del galés porque su baja, 23 millones anuales brutos, abre la puerta al francés

El británico no viajó a la Audi Cup y se quedó a trabajar en el gimnasio de Valdebebas porque aceptaba la propuesta llegada de Oriente y apoyaba la negociación. Como sucedió en Estados Unidos, prefería no arriesgarse a una lesión y esperar al posible acuerdo entre los clubes. Por ello no se enfrentó ayer a su antiguo equipo, el Tottenham. Las diferencias que deben solventarse en cuestión de unas horas para que Bale viaje a China son tres.

El Real Madrid pide traspaso

La primera, que el Real Madrid pide una traspaso, aunque sea por un precio hipotético de 35 millones de euros. No regalará al futbolista. El club español sabe que eso significaría un supuesto coste de 70 millones para el equipo asiático, pues debe pagar al Estado chino la misma cifra que abona a una entidad extranjera por una transferencia. Se filtró que el equipo de la multinacional Suning había accedido a abonar 20 millones, muy poco. Otra versión decía que el Jiangsu no ofrecía nada. Y ahí quedó todo paralizado.

La segunda divergencia es que Bale tampoco ha visto asegurado ese salario de 25 millones de euros netos por cada uno de los tres años del presunto contrato que se vaticinaba. De lo dicho a lo hecho hay un trecho.

Y la tercera es que la entidad madridista no admitiría, como se ha especulado, que el Jiangsu fiche a Bale para después «cedérselo» al Inter, equipo del que también es propietario. Trampas, las justas. Si la escuadra de Milán fuera su sitio final, el precio sería de un mínimo de 65 millones íntegros para las arcas del Real Madrid. Los dueños asiáticos de la escuadra milanesa ya presionaron el año pasado sobre Modric para que se viniera gratis, con un gran salario destinado al croata.

El mensaje que el Real Madrid ha lanzado respecto al británico lo hace extensivo a James: no se regalará a ninguno de los dos, o se cobra un traspaso o se quedan en el plantel.

En los movimientos del cierre del mercado chino se habló de una nueva oferta por Bale de otro equipo de la Superliga, pero hasta el momento no hay novedad y el tiempo apremia.

Mariano vale 25 millones

Si la puerta oriental se cierra, Barnett volverá a mover la carta inglesa, que tiene de límite hasta el 8 de agosto. El Tottenham es el camino más accesible. Después, si la Premier también se hace inviable, quedará Italia.

Bale ha comprendido con la crudeza demostrada por Zidane que no jugará y ahora sí acepta su marcha a otro equipo que le aporte garantías. Su representante y él han perdido un mes en este sentido. El entrenador blanco exige el adiós del galés porque asume que esa baja, con un salario que le cuesta 23 millones al Real Madrid, es la que permitirá encajar económicamente a Pogba.

El club español busca dinero y, junto a Bale y James, quiere traspasar a Mariano. El precio ronda los 25 millones. El Mónaco y la Roma le pretenden, entre otros conjuntos. El dominicano tiene cartel. Zizou intenta convencerle para que se vaya a un conjunto donde juegue con continuidad. En el Real Madrid sería un tercer nueve.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!