Bajo presi√≥n: ¬Ņqu√© pasa en la Superliga, que se fueron 21 t√©cnicos en 20 fechas?

Fuente: Archivo

Cuando regresaron los torneos largos en el f√ļtbol argentino, una de las aristas positivas que se le ve√≠an (a priori) era que, a mayor cantidad de fechas, m√°s paciencia tendr√≠an los dirigentes para sostener proyectos y entrenadores, m√°s iban a esperar los hinchas para reprobar a los conductores del equipo. Pero. nada parece frenar la histeria. No es casual que en lo que va de la Superliga 2018/19 haya m√°s t√©cnicos que dejaron su cargo (21) que fechas disputadas (20).

Es cierto que hay algunos (pocos) asteriscos. No todos se fueron por malos resultados. ¬ŅLas excepciones? Diego Dabove, tras realizar una gran campa√Īa en Godoy Cruz, finaliz√≥ su contrato y decidi√≥ cambiar de aire (recal√≥ en Argentinos). Julio C√©sar Falcioni dej√≥ Banfield a fines de 2018 para ocuparse de su salud. Gustavo Alfaro, que estaba haciendo un muy buen trabajo con Hurac√°n, emigr√≥ tentado por Boca y para cumplirle el sue√Īo a su padre, buscando “llegar a lo m√°s alto”. Y Alfredo Berti peg√≥ el portazo en Argentinos en la 5¬™ fecha porque un dirigente le cuestion√≥ el trabajo de su preparador f√≠sico en el vestuario, segundos despu√©s de terminado un partido con Boca (0-1). “Son cosas que no permito”, reconocer√≠a luego Berti, que en todo este √ļltimo tiempo recibi√≥ ofertas de otros clubes pero prefiri√≥ “esperar”, parar un poco la pelota.

¬ŅY en qu√© lugar entra Guillermo Barros Schelotto? El Mellizo finaliz√≥ el v√≠nculo. Termin√≥ desgastado de Boca, con sensaci√≥n de fin de ciclo luego de dos a√Īos y nueve meses, aunque si se mira la frialdad de las estad√≠sticas se fue bicampe√≥n del f√ļtbol local y con el equipo llegando a la final de la Libertadores. Claro, en el medio estuvo condicionado por el rival que le gan√≥ la final: nada menos que River. Si Boca hubiera perdido la Copa con Gremio, ¬Ņse habr√≠a ido Guillermo? Es imposible afirmarlo, pero seguro hubiera tenido m√°s chances de seguir. Si mandan los resultados, el impacto de un cl√°sico se multiplica.

Pero la impaciencia y los cuestionamientos se dan desde los equipos grandes, donde las presiones son mayores, hasta en los clubes m√°s humildes. Uno de los √ļltimos en ser despedido fue Marcelo G√≥mez, que apenas dirigi√≥ seis partidos en Godoy Cruz. Tras perder con V√©lez el s√°bado en Mendoza, fue increpado por un socio vitalicio del Tomba que le recrimin√≥: “No est√°s a la altura de Godoy Cruz. ¬°Renunci√°, caradura!”. Para un entrenador pocas cosas pueden doler m√°s que una derrota, pero si a eso se le agregan frases hirientes de los simpatizantes.

El nivel de exigencia se potenci√≥, porque todos los hinchas se creen que sus equipos est√°n en condiciones de ganar t√≠tulos, pelear arriba, aunque claramente los presupuestos sean dispares. Y ni siquiera ser campe√≥n act√ļa como paraguas protector ni para aquellos que son pr√≥ceres en sus equipos: Rosario Central despidi√≥ a Edgardo Bauza, que hace tan solo dos meses hab√≠a levantado la Copa Argentina, quedando en la historia el Pat√≥n siendo el √ļnico canalla en ser campe√≥n en el club como jugador y entrenador. Bauza se vio venir el final: “Si me quieren echar, no hay problema, ma√Īana saco pasajes para Quito y listo”. Y a las ocho horas de esa frase lo echaron, tras perder con Lan√ļs en el Sur. Pedro Troglio renunci√≥ en Per√ļ para volver y darle una mano a Gimnasia, pero se la terminaron soltando los dirigentes.

Hubo casos curiosos. Por ejemplo, el enroque que se dio (¬Ņcasualmente?) entre Rub√©n Forestello y Gast√≥n Coyette y los dos San Mart√≠n. El Yagui se fue de Tucum√°n, con el que hab√≠a conseguido el ascenso a primera, en la 5¬į fecha, mientras que Coyette renunci√≥ en San Juan una jornada despu√©s. Enseguida se reemplazaron mutuamente. Forestello volvi√≥ a San Mart√≠n de San Juan (“para nosotros es un bombero”, lo elogi√≥ el presidente Jorge Miadosqui) y Coyette asumi√≥ en Tucum√°n. Pero 12 fechas despu√©s, Coyette tambi√©n peg√≥ el portazo en su segundo club.

Otro DT que cambi√≥ a mitad de camino de camiseta pero que tampoco le fue bien fue Ezequiel Carboni. Fue el primero en irse de la actual Superliga, de Lan√ļs (en la 3¬™ fecha) y fue tentado por Argentinos. ¬ŅEl motivo? Los dirigentes del Bicho hab√≠an hecho una lectura interesante. Confiaban en √©l y, adem√°s, afirmaron que lo contrataron porque conoc√≠a a los juveniles del club, porque durante su trabajo en Lan√ļs los hab√≠a enfrentado y visto varias veces. Pero el proyecto tampoco levant√≥. Se fue seis partidos despu√©s de asumir en reemplazo de Alfredo Berti y habiendo festejado apenas un gol a favor, y un punto ante San Mart√≠n de Tucum√°n.

En los clubes grandes, salvo lo mencionado de Guillermo Barros Schelotto en Boca y lo de Alfaro en Hurac√°n, el que sucumbi√≥ tras hacer al principio una buena campa√Īa (y con pocos recursos) fue Claudio Biaggio en San Lorenzo. La temprana eliminaci√≥n en la Copa Argentina ante Temperley decret√≥ su final. Marcelo Gallardo (River) es uno de los mejores entrenadores del continente, mientras que Coudet (Racing) y Holan (Independiente) -a√ļn con altibajos- se sostienen con firmeza.

Son nueve los entrenadores que comenzaron la Superliga y todav√≠a se mantienen en sus equipos: Gustavo √Ālvarez (Aldosivi), Ricardo Zielinski (Atl√©tico Tucum√°n), Sebasti√°n Beccacece (Defensa y Justicia), Ariel Holan (Independiente), Eduardo Coudet (Racing), Marcelo Gallardo (River), Juan Pablo Vojvoda (Talleres), Leonardo Madel√≥n (Uni√≥n) y Gabriel Heinze (V√©lez).

Defensa, un caso que lucha contra la lógica del resultado

Defensa y Justicia perdi√≥ su invicto y la cima de la Superliga frente a Boca -un 0-1 injusto, fuera de l√≥gica- pero sus hinchas despidieron a su equipo con aplausos, ovaciones e incluso se animaron a so√Īar. “Porque los jugadores, me van a demostrar, que salen a ganar, que quieren salir campe√≥n, que lo llevan adentro, como lo llevo yo”, entonaron.

Con cinco fechas a√ļn en el calendario, el conjunto de Florencio Varela qued√≥ a tres puntos de Racing en un mano a mano que tendr√° una definici√≥n estelar en la √ļltima jornada, cuando la Academia se enfrente con el Halc√≥n, en Avellaneda. En horas bajas despu√©s de haber sufrido la primera derrota en el campeonato, Defensa se aferra a la identidad que construy√≥ durante los √ļltimos a√Īos, algo fuera de lo com√ļn para el f√ļtbol argentino.

“Estamos muy lastimados por el resultado, pero el primer tiempo fue excelente. Lo que hicimos durante los primeros cuarenta y cinco minutos nos va a servir para el futuro. Seguimos ilusionados y vamos a dar pelea hasta el final”, advirti√≥ Lisandro Mart√≠nez, zaguero central y figura del conjunto de Florencio Varela. La espectacular actuaci√≥n de Esteban Andrada, la ag√≥nica salvada de Lisandro L√≥pez y su propia impericia conspiraron contra sus propios intereses.

En un f√ļtbol argentino cuya respuesta dirigencial preferida ante la urgencia de los malos resultados es el despido del DT de turno y la b√ļsqueda de un estilo antag√≥nico como soluci√≥n, Defensa encarna uno de los pocos contrastes: los t√©cnicos -y los jugadores-, se seleccionan con un criterio uniforme, definido y sostenido.

Tras el ciclo de Ricardo Rodr√≠guez se sucedieron Julio Ricardo Villa, Jorge Almir√≥n, Diego Cocca, Dar√≠o Franco, Jos√© Oscar Flores, Ariel Holan, Sebasti√°n Beccacece, Nelson Vivas y Juan Pablo Vojvoda antes de que Beccacece iniciara su segundo ciclo en la humilde entidad. Con matices y alg√ļn lunar, el plan futbol√≠stico siempre fue en la misma direcci√≥n: buscan un f√ļtbol ofensivo, de ataque, protagonista. La mayor√≠a de los casos, con el tiempo, dieron un salto de calidad: Almir√≥n. Cocca y Holan dirigieron equipos grandes. Beccacece estuvo en el seleccionado, como la mano derecha de Jorge Sampaoli. Defensa y los DT se ayudan mutuamente.

“Boca gana, pero Defensa enamora. Tenemos argumentos para seguir so√Īando. A pesar de no haber ganado, el enamoramiento es a√ļn mayor”, profundiz√≥ Beccacece en otra demostraci√≥n de un equipo convencido, ferviente admirador de una idea (ofensiva), m√°s all√° del capit√°n del barco ocasional. Sus hinchas, enamorados, est√°n de acuerdo.

Informe: Matías Baldo

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