Así fue la noche histórica de Rosalía se doctora en los MTV Video Music Awards

Rosalía lo dijo ya desde la alfombra roja previa a los premios MTV de videoclips, la gran cita musical del año junto a los Grammy. Más que los posibles galardones -le caerían dos- lo que le fascinaba era actuar en la gala, celebrada en Nueva Jersey y televisada en todo EE.UU. Si alguien todavía no la conocía en EE.UU., eso iba a cambiar en la noche del lunes. Y lo haría sin renunciar a su estilo: en español, rezumando flamenco, pop y reguetón, y con poderío visual. «Hasta que fuiste carcelero / Yo era tuya, compañero / Hasta que fuiste carcelero», entonó con voz flamenca sintetizada, en el guiño al «Carcelero, carcelero» de Manolo Caracol del álbum que la lanzó al estrellato internacional, «El mal querer». Su voz, desnuda de acompañamiento, fue recibida con vítores del público estadounidense en cada quejío. Enganchó la zambra caracolera con el reguetón puro y duro, acompañado por una de las grandes estrellas del género, Ozuna, «Yo X Ti, Tú X Mí». Pero la protagonista era la española, que se volvió a quedar sola, con sus bailarinas, al final de la actuación, en la que interpretó una parte de «Aute Cuture», con un escenario que imitaba a la portada de la Feria de Sevilla.

Fue una actuación fantástica que ayer saludaban los medios estadounidenses, seducidos por la artista catalana. La revista «People» aseguró que «quemó el escenario». «The New York Times» y «The Washington Post» colocaron su actuación en el ranking de los momentos memorables de la gala. «Marie Claire» la calificó como la «sensación» de los premios. La «CNN» dijo que «encendió» la gala y la denominó «tu nueva artista favorita».

Un ejército de mujeres

Rosalía -25 años- fue una entre el ejército de mujeres jóvenes que dominaron la noche. La MTV trata de mantener su relevancia entre un público joven que ya apenas sabe lo que es un canal de un televisor y ha migrado a otras plataformas, como YouTube, redes sociales o Spotify. La gran protagonista fue, con consecuencia, Taylor Swift, la reina del pop juvenil. Acudió con diez nominaciones -solo igualada por Ariana Grande, otra dominadora del segmento más joven de los «millennials»- y se llevó tres premios. Entre ellos, el gordo de la noche, el de vídeo del año, por «You Need to Calm Down», una canción que defiende los derechos del colectivo LGBT y que en su videoclip incluye a varios iconos gay. La aceptación del premio propició uno de los momentos políticos de la noche. «Si votaste por este vídeo significa que quieres un mundo que todos somos tratados con igualdad ante Dios, con independencia de a quién ames, con independencia de cómo te identifiques», dijo Swift, que recordó que la petición para que se apruebe una Ley de Igualdad a nivel federal incluida al final del vídeo ha sido ya firmada por medio millón de personas y exigió que la Casa Blanca actúe.

El premio fue también el escenario de uno de los grandes patinazos. Swift debe estar acostumbrada a estos incidentes –hace diez años, Kanye West se coló en su discurso de agradecimiento para protestar el premio, en uno de los momentos dramáticos de la historia de estos galardones– y el lunes volvió a ocurrir. El protagonista fue John Travolta, encargado de entregar la estatuilla del hombre en la Luna –uno de los iconos de la MTV– a Swift: confundió a la cantante con Jade Jolie, una «drag queen» que ha imitado a Taylor Swift y que subió, junto a otras que aparecieron en el vídeo, a recoger el premio.

Ariana Grande no acudió a la gala: se excusó por su gira europea y obtuvo los mismos premios que Swift: tres estatuillas, entre ellas, la de artista del año y la canción del verano, por «Boyfriend».

Tampoco pudo asistir otra de las sensaciones en EE.UU., Billie Eilish, tan joven –17 años– que la etiqueta de «millennial» se le queda corta. Se llevó otros tres premios –entre ellos, el de mejor nueva artista–, con lo que logró igualar a las dos grandes divas juveniles. Eilish se saltó la gala porque estaba en Rusia dentro de su gira mundial.

Swift, Grande y Eilish fueron las grandes triunfadoras, pero en el espectáculo de la gala –tan importante como los premios– también brillaron otras «millennials». Sobre todo, en tres actuaciones memorables dominadas por el amor: la de Camila Cabello, con su pareja, Shawn Mendes, una explosión de química en el escenario; otra, emocionante y por sorpresa, la de Miley Cyrus, que cantó al amor roto en ‘Slide Away’, la canción que compuso tras su ruptura con Liam Hemsworth; y una más, al amor a sí misma, de Lizzo, una artista que ha despegado en redes sociales y que el lunes demostró que no tiene techo.

La gala también quiso ser un homenaje a Nueva Jersey, y varios artistas del estado aparecieron en escena: Jonas Brothers, Wycleaf Jean, Queen Latifah y Redman, entre otros. No lo hizo la gran estrella local, Bruce Springsteen.

Otra veterana sí fue protagonista de la noche: la rapera Missy Elliott, a quien concedieron el premio Video Vanguard, una especie de homenaje a artistas consagrados. Elliott compuso quizá la mejor actuación de la noche, con una mezcla de varios de sus grandes éxitos en las últimas dos décadas, con una coreografía exquisita.

Rosalía, por cierto, se llevó el premio a la mejor coreografía por su éxito «Con Altura», que comparte con J Balvin y por el que también se llevó el premio al mejor vídeo latino. El espacio que ha ganado la música hispana quedó demostrado en esta ocasión: al contrario que los premios a los mejores vídeos de rock, R&B o «dance», el que ganaron Rosalía y J Balvin sí que tuvo una entrega televisada. La artista catalana, la primera mujer española en ganar un premio MTV de vídeos –Alejandro Sanz lo consiguió en 2001–, aprovechó el momento para recordar que es «de Barcelona», mostrar su alegría por «representar de dónde soy y mi cultura» y agradeció la oportunidad de «actuar en español». Poco después salía al escenario para su actuación, que cerró con la frase que repite «Aute Cuture»: «esto está encendido». Y tanto.

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