Antimilitarismo rancio y de pancarta

Hace una par de a√Īos, durante la celebraci√≥n del Sal√≥n de la Ense√Īanza de Barcelona, la alcaldesa Ada Colau, en un gesto de ignorancia y desprecio, declar√≥ a los militares ‚Äėnon gratos‚Äô al encontrarse con ellos durante su visita a la feria. ¬ęPreferimos que no haya presencia militar en el sal√≥n, por lo de separar espacios¬Ľ, coment√≥. El estand del Ej√©rcito es, a√Īo tras a√Īo, el m√°s visitado: en 2017 recibi√≥ m√°s de 8.000 visitas. La afirmaci√≥n de Colau es fruto de esa ignorancia tan propia de los pacifistas de sal√≥n, de los ecologistas de pancarta y meg√°fono, de los que presumen de ofrecer solidaridad solo en apariencia. Colau opina de todo y siempre tiene a punto el ejemplo de una experiencia propia.

No la o√≠mos hablar de solidaridad cuando una terrible riada asol√≥ Sant Vicen√ß des Cardasar en Mallorca. Durante m√°s de 5 d√≠as los militares de la Unidad Militar de Emergencias estuvieron buscando al peque√Īo Arthur desaparecido. Lo hicieron gracias a su experta formaci√≥n en rescates y a su profesionalidad adquirida en academias de formaci√≥n militar. Tampoco expres√≥ su preocupaci√≥n por el medioambiente, cuando un incendio devast√≥ la isla de Gran Canaria arrasando m√°s de 3.000 hect√°reas, mientras cientos de soldados combatieron el fuego durante d√≠as y ayudaron a evacuar a m√°s de 800 personas. Hemos o√≠do decir a Colau muchas veces que Barcelona debe ser un puerto seguro y una ciudad refugio para los que huyen de la guerra y la pobreza. Pero desprecia a los marineros y oficiales de formaci√≥n militar que a bordo de las fragatas espa√Īolas han rescatado a miles de personas que ponen en riesgo su vida para atravesar el estrecho.

Hace tan solo unos d√≠as, la noticia de que el gobierno de S√°nchez pretend√≠a ceder al capricho de Colau de evitar la presencia del Ej√©rcito en el Sal√≥n a cambio de un pacto presupuestario provoc√≥ una oleada de indignaci√≥n que oblig√≥ a la Ministra Robles a rectificar. La opini√≥n p√ļblica ha ganado esta batalla, porque la mayor√≠a nos sentimos orgullosos de la gran labor humanitaria, social y de sacrificio de nuestras Fuerzas Armadas. Y tambi√©n nos gusta que nuestros j√≥venes conozcan que en la ense√Īanza militar, adem√°s de grandes especialistas, se forjan personas que aprenden valores como la solidaridad, el sentido del deber, el compa√Īerismo y el esp√≠ritu de servicio a la comunidad. Por suerte, la sociedad espa√Īola no se parece a Colau y a su antimilitarismo rancio y de pancarta.

Carina Mejías

Lee m√°s: abc.es


Comparte con sus amigos!