Alcoa cierra la venta de sus plantas en Avilés y La Coruña

O venta a Parter o inicio del despido colectivo desde este mismo primero de agosto. Este miércoles se ha despejado la incógnita que ha mantenido en vilo durante meses a las plantillas de Alcoa. La multinacional del aluminio ha firmado la venta al fondo suizo después de que Parter Capital presentase las debidas garantías económicas (una liquidez de 30 millones de dólares para poder hacerse cargo de las factorías), lo que supone el mantenimiento de la carga de trabajo y el empleo de casi 700 personas. Así lo ha anunciado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, al término de la reunión que empresa, sindicatos, gobiernos autónomas y comprador han mantenido este miércoles en la sede del Ministerio en Madrid.

Esta transacción de las plantas afectadas, recuerda Ep, pone fin a más de nueve meses de negociaciones entre empresa y sindicatos en primer lugar, y entre empresa y potenciales compradores posteriormente, con el compromiso mantenido por el Gobierno durante todo el proceso por el mantenimiento de la actividad en estas zonas del norte de España.

Para la ministra, se trata de un día «para la satisfacción y la esperanza, porque es un éxito de todos, de los trabajadores, de los responsables de las plantas, de los gobiernos de Asturias y Galicia». «Hemos trabajado para garantizar el empleo y la capacidad productiva», ha asegurado la ministra, según informa Ep.

Alcoa anunció el 17 de octubre del año pasado el cierre definitivo de sus plantas en La Coruña y Avilés alegando una «improductividad» ocasionada por problemas estructurales como su «menor capacidad de producción, una tecnología menos eficiente y elevados costes fijos», unido al elevado precio de las materias primas y al coste de la energía.

La venta no despeja la preocupación de las plantillas. «Para tener una continuidad necesitamos tener precios competitivos de la electricidad y que se puedan arrancar las electrolisis», apuntó en los últimos días a ABC el presidente del comité de empresa de la planta coruñesa, Juan Carlos López Corbacho. Alcoa apagó en enero las cubas necesarias para producir aluminio primario. Lo hizo de manera que puedan volver a reiniciarse, pero Parter ya ha avisado de que no las encenderá al menos que el precio por megavatio hora se rebaje. El Gobierno central prometió que con sus medidas, el ahorro llegaría a los 12-15 euros. En el acuerdo con Alcoa, el fondo se compromete a mantener los empleos durante dos años. Pero sin estatuto no pondrá la fábrica a pleno rendimiento y sólo la utilizaría para producir aluminio reciclado, para lo que necesita un menor número de trabajadores.

Hasta que no se celebre el primer consejo de Ministros, el Ejecutivo no podrá aprobar el estatuto para la industria electrointensiva, un paquete de medidas de apoyo con el que se pretende abaratar la factura de la luz a las empresas grandes consumidoras de energía, como Alcoa. Con los precios actuales la planta continuará sin ser viable. La carestía eléctrica fue uno de los motivos por el que la multinacional decidió deshacerse de sus dos centros de producción. El Ejecutivo de Sánchez se había comprometido a que el estatuto entraría en vigor antes de las últimas generales. Tras un dictamen negativo de Competencia, que alertaba de que tal como estaba redactado podría tener problemas en la UE al considerar las medidas como ayudas de estado, quedó aparcado

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